‘Parasite’: una tragicomedia que pone la realidad del clasismo sobre la mesa

Ganadora de la Palma de Oro en Cannes y fuerte competidora para el Oscar

8.5

Una comedia sin payasos y una tragedia sin villanos”, así describe Bong Joo-ho su más reciente filme, Parasite, que sorprendió a una audiencia que esperaba con ansias el estreno de Once Upon a Time in Hollywood, pero se encontró también con esta nueva obra maestra del cine coreano en el Festival de Cannes.

Antes de Cannes, Bong Joon-ho ya se había consagrado como director y guionista de aclamadas películas, como lo son The Host (2006) y Snowpiercer (2013), y hace dos años, su sexta cinta, Okja, abrió nuevamente el debate de los derechos ambientales al más puro estilo de La princesa Mononoke.

Parasite logró ganar la Palma de Oro, la mayor distinción del Festival de Cannes —convirtiéndose en la primera película coreana en conseguirlo— y el Sydney Film Prize, por ser la propuesta más arriesgada de toda la competencia. Y con razón, Parasite es una mezcla perfecta entre el drama, la comedia y el suspenso que hacen equilibrio en la fina línea entre el bien y el mal, entre la justicia y la injusticia.

Filmografía de Bong Joon-ho
Showbox Entertainment | The Weinstein Company | Netflix

Con su séptima obra, Bong mantiene tres pilares fundamentales que son los que dan reconocimiento a la película: humor negro, drama y crítica social, lo cual combina con una fotografía impecable que genera en el espectador un sentimiento de zozobra, tensión y hasta incomodidad durante casi toda la película.

La trama de Parasite comienza con la familia Kim, cuyos miembros están desempleados, viven en un semisótano en una zona pobre de Corea y están en constante búsqueda de maneras de obtener beneficios para subsistir. Su suerte cambia cuando el hijo menor, Kim Ki-woo, consigue un trabajo de tutor de una familia rica —los Park— a través de un amigo. A partir de ese momento, los Kim se involucran cada vez más con la familia Park en una relación de interdependencia que desencadenará una serie de eventos completamente inesperados.

Entre los muchos atributos que tiene la película, sus actores y cómo estos crearon una dinámica familiar totalmente realista es en definitiva lo que sienta las bases para que el resto de la historia se desarrolle. El director ya había trabajado numerosas veces con Song Kang-ho, el patriarca de la familia Kim en el largometraje y uno de los actores más reconocidos de Corea, y añadió al elenco a otras estrellas de renombre como Choi Woo-shik, Park So-dam, Lee Sun-kyun y Cho Yeo-jeong.

Elenco de Parasite
Elenco de Parasite en el photocall del Festival de Cannes 2019
Alberto Pizzoli. AFP

Cada uno de los personajes es excéntrico a su manera y llega a ser desagradable, despreciable incluso. Esto hace difícil, mas no imposible, establecer algún tipo de relación con ellos mientras avanza la historia, pues todos tienen algo que no termina de convencer. Y aunque algunas situaciones intentan darles un carácter más humano, este es rápidamente sustituido por el oscuro humor que caracteriza a las películas de Bong Joo-ho.

La familia Kim está conformada por el padre, Kim Ki-taek, cuyo propósito es el bienestar de su familia, pero vive bajo la sombra de su pobreza; la madre, Chung-sook; y los hijos, Ki-woo y Ki-jung, quienes son las mentes maestras de la familia. Su unidad y determinación los lleva a urdir planes para obtener tantas ventajas de la vida como puedan, así sea de forma egoísta y deshonesta.

Los Park son todo lo opuesto: ricos, despreocupados y felices. Cada uno vive vidas separadas del otro y la casa es su único punto de encuentro la mayoría de las veces. Como presidente de una empresa de tecnología, el Sr. Park es un hombre adinerado que tiene bajo su mando a todo tipo de personas, pero deja muy claro que entre su familia y las otras de clases más bajas a las que pertenecen sus empleados, hay una línea que no debe cruzarse, dando cabida a una fuerte crítica sobre la discriminación y el clasismo en la Corea actual.

Póster de Parasite
Póster de la película para el Festival de Cannes
Neon

Estos últimos años, el presidente Moon Jae-in ha impuesto diversas medidas económicas —aumento del salario mínimo y de los impuestos, y reducción de las horas laborales— con el objetivo de mejorar la economía del país. Sin embargo, estas terminaron por ocasionar que la brecha salarial entre las clases sociales creciera aún más, al mismo tiempo que promovían el desempleo. Tales acciones han causado descontento y rechazo hacia la presidencia de Moon, cosa que se manifiesta en protestas por parte de los sindicatos.

De acuerdo a las estadísticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el 20% más rico de la población gana entre cinco y siete veces más que el 20% más pobre en una sociedad en la que solo 67% de las personas en edad de trabajar tiene un empleo remunerado. Es una brecha muy grande, tal como la que separa a las dos familias de Parasite.

Este film, Parasite, muestra a una familia convencional con cuatro miembros y estoy más enfocado en cómo estas dos familias convencionales se conocerán y qué clase de drama surgirá cuando se conozcan.

Bong Joon-ho en entrevista para Deadline

La colisión entre ambos estilos de vida se vuelve cada vez más caótica hasta que tiene a los personajes balanceándose entre lograr sus objetivos, primero en conjunto y luego individualmente, y caer en un espiral de locura y resentimiento contra sus opuestos. Aquí, Bong utiliza un estilo cómico y tintes de violencia, haciendo que la historia dé toda clase de giros argumentales que generan expectativa en el espectador.

Song Kang-ho
Song Kang-ho en Parasite
Neon

Otro elemento que destaca en una película que da tantas vueltas como Parasite, es su uso de la simbología. El director tuvo que sacar el máximo provecho de las pocas locaciones que tenía y los 77 días que duró la grabación. Gracias a su atención a los detalles y a un buen trabajo de postproducción, se crea una atmósfera que une a dos mundos que en un principio se muestran distintos, divididos por la línea imaginaria entre ricos y pobres, pero que no hacen más que encontrarse constantemente.

Quizás el más relevante de estos símbolos en la trama es la piedra que Min-hyuk, el amigo de Ki-woo, le regala a la familia Kim. La roca pretende ser un amuleto para traer riquezas a la familia y aunque tal vez no de la forma más convencional, eso es exactamente lo que hace. No es coincidencia que esta sea un regalo de Min-hyuk para la familia cuando va a ofrecerle trabajo a Ki-woo y aparezca constantemente en cada uno de los puntos de inflexión en el desarrollo del personaje.

Piedra en Parasite
La piedra, uno de los elementos simbólicos en Parasite
Neon

La piedra, además de servir para Ki-woo como un recordatorio de lo que no tiene pero podría conseguir, simboliza el principio y el fin de una etapa para el personaje. Ki-woo comienza, tal vez, como el personaje más dependiente de toda la película: su vida depende de las decisiones de su familia y consigue trabajo gracias a Min-hyuk, nada de lo que tiene lo buscó por su cuenta y al principio él parece estar feliz con eso. Sin embargo, con el avance de la película, su perspectiva cambia completamente. Deja de vivir a la sombra de su padre y hermana, y comienza a pensar por sí mismo. 

Por otra parte, el trabajo de iluminación y colorización que hay en Parasite le añade una capa más de profundidad a la historia. La pobreza se muestra sucia y triste, con colores opacos y amarillentos, como si se viera a través de un lente manchado, todo lo contrario a la representación de la riqueza. Las escenas en la casa de la familia Park están llenas de luz y de colores cálidos y verdes que dan una sensación inmediata de tranquilidad.

Parasite
Tomas de las casas de la familia Park (izquierda) y Kim (derecha)
Neon

Este tipo de elementos, sumados a las situaciones que acontecen a los protagonistas, logran desviar por completo la atención de tal vez el único fallo de la película: algunas historias no terminan de cerrar, dejando huecos argumentales.

En Parasite, los personajes principales sí tienen un cierre; en casi todos se puede apreciar una evolución coherente y acertada de parásitos a personas un poco más independientes. Sin embargo, cerca del final de la película algunos personajes secundarios quedan a la deriva, a pesar de que se insinuara que tendrían cierta continuidad más tarde en la trama. Este es el caso de Min-hyuk, el amigo de Ki-woo, quien en un principio se menciona que es cercano a la familia y volverá a Corea luego de un viaje, mas no aparece de nuevo.

 Park Seo-joon
Min-hyuk, interpretado por el actor Park Seo-joon
Neon

A pesar de esto, Parasite no decepciona en lo absoluto. El drama, el misterio y hasta la comedia, aunque en ocasiones absurda, son atrapantes y hacen que el espectador tenga que terminarla para poder dormir en paz. Se trata de una película que tiene algo que decir, pero que lo hace de una forma no convencional, alejándose de los estereotipos que parecen gobernar el cine de Hollywood últimamente.

Con un puntaje de 8.5/10 en IMDb y 100% en Rotten Tomatoes, Parasite ya está catalogada como una de los mejores filmes de este año, sin siquiera haberse estrenado oficialmente en Estados Unidos, por lo que no sería sorpresa verla entre las nominadas a la Academia el año que viene.

Su éxito es el resultado de un buen manejo de la crítica social y el drama familiar, aunado a un grupo de actores de categoría que la dan carácter a las historias de sus personajes. Igualmente, la fotografía y los planos limpios que se utilizaron aportan lo justo para ayudar a la trama. Todo esto hilado con una comedia sencilla pero inteligente justifica los 25 millones de dólares recaudados en el estreno en Corea y le da la razón a quienes la alabaron en el Festival de Cannes. Parasite es, sin duda, un ejemplo perfecto de lo que entendemos por buen cine.

Parasite
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