‘Once Upon a Time in Hollywood’ y la realidad de la familia Manson

Decían que él era Dios, pero en realidad era la destrucción

Es interesante cómo algo puede ser malinterpretado por una mente trastornada. Un ejemplo es que Helter Skelter, la canción de The Beatles, haya tomado un significado completamente distinto para un hombre en sus treintas que recién se había mudado a California. Algo que trataba sobre el enamoramiento terminó siendo el inicio de la muerte de múltiples personas a las que los perpetradores de los crímenes llamaron “cerdos” y otros insultos para intentar iniciar una guerra.

Ese hombre del que hablo es uno al que muchos ven como una clase de rockstar de la infamia, su nombre es Charles Manson y es conocido por ser el líder de la familia Manson y por haber tenido una camada de admiradoras que le hacían culto a su imagen. No todos tienen la capacidad de realizar esas cosas y sobre todo de “salirse con la suya” a pesar de haber sido la mente maestra de tantos hechos terribles, ya que poco después de que lo sentenciaron a ejecución, anularon la ley de pena de muerte en California. Esa es la fascinación de todos con él y tal fue su impacto que la nueva película de Quentin Tarantino, Once Upon a Time in Hollywood, se centra en la historia de sus asesinatos y en el efecto que generaron en la ciudad de las estrellas en los alocados años sesenta.

Antes de poder ver con tranquilidad lo que el famoso director tiene que decir sobre él, necesitamos saberlo todo sobre la vida de “Charlie” para poder comprender que en realidad no es un hombre encantador e incomprendido por la humanidad, y así no comenzar a sexualizar a un tipo despiadado como sucedió con Zac Efron interpretando a Ted Bundy en la película de Netflix Extremely Wicked, Shockingly Evil and Vile.

Charles Milles Maddox

Con 16 años, Kathleen Maddox dio a luz a un pequeño llamado Charles Milles Maddox el 12 de noviembre de 1934. Huyó de su hogar a tan temprana edad para alejarse de su familia extremista religiosa y cayó en un mundo en el que solo contaba con ella misma y el alcohol. Después de eso, intentó ganarse la vida prostituyéndose en las calles de Cincinnati, sin que le importara mucho su bebé, cuenta Manson en su autobiografía Manson in His Own Words. En una de sus anécdotas menciona que su tío tuvo que realizar una ardua búsqueda para poder encontrarlo luego de que la joven Kathleen, sin ningún tipo de remordimiento, hiciera un intercambio con una bartender: un vaso de cerveza por el niño. Pero esa no fue la única desgracia en su infancia: fue internado en una escuela para niños sin hogar cuando su madre y su hermano fueron arrestados por un robo. Unos meses después, decidió fugarse para buscar a su madre y ella lo rechazó, lo que hizo que se convirtiera en su nuevo estilo de vivencia el ir de orfanato en orfanato, de los cuales se fugaba solo para ser atrapado después. Si este fue su inicio, ya estaba condenado a tener una vida llena de violencia.

A temprana edad, su mamá se casó brevemente con William Manson, quien le dio su apellido a Charles. Durante ese tiempo el niño poseía una conducta errática y violenta, actitud que generó su arresto a los 13 años cuando robó por primera vez a mano armada, suceso después del cual se incrementaron sus niveles delictivos. No solo hurtaba, sino que además violaba ocasionalmente a hombres jóvenes y cuando lo atrapaban, se fugaba de sus detenciones. En 1951 lo aprisionaron por conducir un vehículo arrebatado y fue liberado en 1954 por buen comportamiento. Al salir de la cárcel, se casó brevemente con una enfermera de 17 años llamada Rosalie Jean Willis, la madre de su primogénito.

Cuatro años después, en 1958, volvió a una celda por seguir con los despojos y delitos sexuales, y fue liberado en 1961. Luego de eso, contrajo matrimonio con una prostituta a la que llamaban Candy, con quien tuvo a su segundo hijo, aunque esta unión durara tan poco tiempo como la  anterior. Esta vez fue distinta su estadía detrás de las barras, pues se sintió atraído por la cienciología y la música, elementos que marcaron su porvenir. Además, se dio cuenta de que nunca había tenido una familia como tal pues lo único que había conocido era una mazmorra.

Charles Manson
Indianapolis News

La familia Manson

A finales de la década de los sesenta, Charles Manson se dirigió a San Francisco donde se consiguió con una nueva versión del mundo. El movimiento hippie estaba comenzando a tomar auge y la sede se encontraba en la ciudad del Golden Gate, amplificándose en el barrio Haight-Ashbury donde la vibra de paz y amor era indudable. Sin embargo, no todo era así, dado que con la llegada de las drogas y la propagación del LSD en Estados Unidos, el lugar estaba lleno de junkies e iniciaron actos violentos por las drogas.

Charlie se aprovechó de su contexto y empezó a agrupar gente para que formara parte de su “familia”, entre ellos se encontraban jóvenes menores de edad y hombres a quienes Manson les ofrecía las mujeres más bonitas del grupo, dijo Patricia Krenwinkel, exseguidora de Manson, en una entrevista hecha por Diane Sawyer. El líder de la secta seleccionaba a cada uno de sus miembros, quienes tenían varias cosas en común: todos querían pertenecer a algo y compartían la necesidad de sentirse amados. Eso fue lo que él les dio a cada uno de los integrantes y por eso decidieron quedarse con él.

La familia Manson
Herald-Examiner Collection/Los Angeles Public Library

La familia Manson viajaba de un lado a otro para que sus partícipes no se aburrieran. De esta manera, sus fanáticos también podían alejarse de sus identidades y de su sentido de pertenencia con sus núcleos familiares. La travesía terminó cuando llegaron a Los Ángeles y se mudaron al Rancho Spahn, un set de películas de vaqueros. En la ciudad de las estrellas, Charles descubrió que posiblemente podría iniciar su carrera musical al conocer a Dennis Wilson de los Beach Boys a mediados de 1968. El baterista lo hizo grabar un par de demos, pero nunca llegó a establecer ningún contrato discográfico.

Tanto en el Rancho Spahn como en los otros dos ranchos abandonados que ocuparon, cada uno de los integrantes de la familia practicó ser una persona completamente distinta. Cada día, Manson les colocaba un rol diferente que podía ir desde ser un vaquero hasta ser un indígena. En otros casos debían imitar las muecas o gestos que el líder realizaba, para así poder aplastar sus egos e involucrarse más con él. Las drogas también ayudaban al infame con su causa, pues todos se desinhibían y eran mucho más manipulables estando intoxicados.

Helter Skelter

Los colores vivaces comenzaron a desteñirse de la vida de los flower children de la familia cuando Charles Manson empezó a pensar que la canción de The Beatles, Helter Skelter, era un indicio de que iba a haber una guerra racial. En la mente retorcida de Charlie, él iba a ser el rey de las personas de color, pues —según él— “ellos necesitaban a alguien [intelectualmente] superior a ellos”. Él debía dar un empujoncito para que sucediera y la mejor forma de hacerlo era asesinando a personas caucásicas adineradas. Eso sí, él no ensució sus manos; mandó a miembros de su culto —en su mayoría mujeres— a ejercer estos horribles crímenes, sabiendo que no iban a desobedecerlo porque estaban profundamente estancados en la adoración de su imagen.

El sector Cielo Drive de Beverly Hills no fue el mismo desde que se derramó sangre en sus áreas. La casa alquilada por el director Roman Polanski fue el objetivo de la noche del 23 de marzo de 1969. La actriz Sharon Tate, quien era la esposa de Polanski, y sus amigos estaban reunidos disfrutando de la velada cuando el séquito de Manson entró y les quitó la vida. La escena del delito era siniestra y exagerada, con escritos como “cerdo” —insulto que utilizaba la comunidad negra para hacer referencia a los blancos— en las paredes. Esta desgracia sucedió porque Charlie pensaba que allí estaba viviendo Terry Melcher, un productor que lo había rechazado cuando buscaba firmar un contrato musical.

Roman Polanski y Sharon Tate
Cordon Press

Contrario a lo que se piensa, ese no fue el único hecho. En realidad hubo dos crímenes más, solo que este fue el más relevante. Las otras muertes fueron las de los esposos LaBianca y la del músico Gary Hinman. Los asesinatos se hicieron siguiendo las mismas instrucciones: realizarlos de la manera más grotesca posible y dejar marcas que incriminaran a agrupaciones como el partido Pantera Negra.

Este horror acabó cuando detuvieron a una joven del clan, Susan Atkins, por ser sospechosa del homicidio de Hinman. La seguidora alardeó sobre la participación que ella tuvo en el fallecimiento de Tate y los demás, y dio además múltiples detalles de cómo se desarrollaron los hechos. En la cárcel una de las presas denunció los sucesos, fueron detenidos los implicados y se les dio cadena perpetua a cada uno de ellos en 1971.

Charles Manson juicio
AP

Tarantino y Manson

La infancia siempre es un momento que marca la vida de una persona, pues es la base de todo lo que viene más adelante. Allí es donde socializamos con los elementos del mundo a través de nuestros padres, compañeros de escuela y medios de comunicación. Por eso intentamos regresar constantemente a esos recuerdos para tratar de comprender por qué somos como somos y de dónde venimos. Este es el ejercicio que un hombre que nació en los swinging sixties está ejecutando en su nueva película Once Upon a Time in Hollywood.

El filme cuenta la historia del actor de películas de vaqueros, Rick Dalton (Leonardo DiCaprio), y su doble de acción (Brad Pitt), quienes se aferran a lo que la ciudad de las estrellas era antes de los avances de la industria para los años sesenta. Con señales de neón, glamour y muchas flores, vemos cómo se desarrollan los personajes que encapsulan lo hermoso que era trabajar en el medio y justo en ese momento donde el movimiento hippie cobró tanto auge. Eso es lo que vio el Quentin de seis años en la televisión y en el cine, y lo que el adulto quería plasmar en la gran pantalla para que la audiencia lo pudiera apreciar tanto como él.

Como en todas las cosas, hay un lado oscuro. En la sombra de ese brillo del estado dorado, se esconde una mancha de sangre hecha por un líder de una secta y Quentin Tarantino quiso reflejarlo dentro de Once Upon a Time in Hollywood. El director está consciente de la importancia que tuvieron los sucesos macabros de Cielo Drive para la sociedad americana, pues después de tantos hechos espantosos como la guerra de Vietnam y el homicidio de JFK, los asesinatos terminaron de establecer un estado de paranoia constante entre los ciudadanos estadounidenses. Además, hizo ver que las estrellas también pueden ser víctimas y demostraron el poder que una persona antisocial con una gran capacidad de manipulación puede tener sobre otros con problemas de autoestima. Esperemos que él pueda mostrar la verdadera faceta controladora y perturbada de Charles Manson porque, a pesar de que se mostraba como un tipo encantador, detrás de todo eso se encontraba un monstruo y no podemos seguir viendo a estas pesadillas reales como hombres sensuales que deseamos en nuestras vidas.

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