Es hora de reconocer el trabajo de las mujeres en el cine - The Amaranta
mujeres en el cine

Es hora de reconocer el trabajo de las mujeres en el cine

Hace dos años, en una de las noches más importantes para Hollywood, Natalie Portman se montaba sobre el escenario del hotel Beverly Hilton para anunciar el nombre de quien recibiría el Golden Globe a mejor director de 2018. “Y estos son todos los hombres nominados”, fue lo que dijo la actriz antes de hacer mención de Steven Spielberg, Christopher Nolan, Ridley Scott, Martin McDonagh y Guillermo del Toro, quien resultó ganador. Este gesto tan sencillo y sutil fue suficiente para hacer una crítica a la industria cinematográfica, al poco reconocimiento que le da esta a las mujeres que se encuentran detrás de la cámara y a la desigualdad que existe en Hollywood.

Este año, Issa Rae, encargada de anunciar las nominaciones a los Óscar en compañía de John Cho, emitió un comentario similar luego de revelar quiénes competirán por el galardón a mejor director en la próxima entrega de los premios de la Academia. Las palabras exactas que les siguieron a los nombres de Martin Scorsese, Sam Mendes, Todd Phillips, Quentin Tarantino y Bong Joon-ho fueron: “Felicitaciones a esos hombres”. El silencio posterior a estas hizo que el momento no pasara desapercibido, desatando la controversia en redes sociales y dejando claro que a las mujeres en el cine se les excluye mucho y se les reconoce poco.

mujeres en el cine
Greta Gerwig, directora de Little Women (2019)
Vanity Fair

Si bien los nominados al premio de mejor director asumieron y superaron los retos que implicó llevar a cabo sus obras, negar que hubo más de una mujer que hizo lo mismo significaría ignorar una verdad evidente. Little Women de Greta Gerwig, Portrait of a Lady on Fire de Céline Sciamma, Honey Boy de Alma Har’el, Hustlers de Lorene Scafaria, The Farewell de Lulu Wang, The Souvenir de Joanna Hogg, A Beautiful Day in the Neighborhood de Marielle Heller y Queen & Slim de Melina Matsoukas fueron algunas de las películas con mejores críticas del año pasado. Y lo que todas tienen en común es que fueron dirigidas por mujeres, mujeres que finalmente tienen la oportunidad de dirigir su primer largometraje, mujeres a las que apenas ahora se les presta atención internacionalmente, mujeres que aún se encuentran construyendo su reputación porque hacen oficio en una industria que no las toma en serio tan fácilmente. 

En 2019, las mujeres rompieron récords —en un estudio hecho por la Iniciativa de Inclusión Annenberg de la Universidad del Sur de California desde 2007 hasta 2019, se comprobó que 10.6% de las 100 películas que más dinero recaudaron durante el año pasado fueron dirigidas por mujeres, siendo esta la cifra más alta que se ha obtenido hasta ahora—, se sentaron en la silla del director y lamentablemente, también, fueron ignoradas por una industria en la que impera la desigualdad. A pesar de obtener críticas sumamente favorables por sus obras, ninguna de estas cineastas fue reconocida por la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood encargada de votar en los Golden Globes ni por los miembros de la Academia detrás de los Premios Óscar.

 Alma Har’el mujeres en el cine
Alma Har’el, directora de Honey Boy (2019)
Byron Bowers

No obstante, algunas de estas cintas, aunque no son reconocidas por su dirección, llegan a obtener premios y nominaciones en otras categorías. Por ejemplo, en los Globos de Oro, Portrait of a Lady on Fire y The Farewell se encontraban entre las competidoras a mejor película en lengua no inglesa, y Awkwafina, protagonista de la segunda, fue galardonada por su actuación. Mientras tanto, la Academia no consideró estos filmes, pero sí le otorgó a Little Women nominaciones a mejor guion adaptado —escrito por Gerwig— y mejor película, así como tomó en cuenta el trabajo que hicieron Saoirse Ronan y Florence Pugh en el largometraje. Pero las categorías a mejor película, mejor guion o mejor actriz no son intercambiables con la de mejor director. Las mujeres merecen ser reconocidas explícitamente por sus logros detrás de la cámara, por llevar su visión única a la gran pantalla.

¿Por qué a las mujeres en el cine se les reconoce por su obra mas no por su trabajo? ¿No es una buena película, de cierto modo, un filme bien dirigido? ¿Por qué obviar las cintas de otras directoras si estas también formaron parte de la discusión que se dio durante la temporada de premios? El problema de desigualdad que existe en Hollywood y que se ve reflejado en las nominaciones es solo un síntoma de un mal mayor: la falta de diversidad en los miembros de la Academia y todos los obstáculos que interfieren con la búsqueda de una solución.

 Lulu Wang mujeres en el cine
Lulu Wang, directora de The Farewell (2019)
Casi Moss

Luego de recibir críticas por la falta de diversidad en años anteriores —recordemos el hashtag #OscarsSoWhite—, la Academia procuró velar por la inclusión de miembros pertenecientes a minorías. En el 2015, el 92% de los encargados de votar eran blancos y 75% eran hombres. En la actualidad, estos números han bajado a 84% y 68%, respectivamente. Si bien esto definitivamente cuenta como una pequeña victoria previa a la meta, es importante destacar que el asunto no es tan simple. No todos los miembros eligen a sus favoritos en todas las categorías, ya que la Academia se divide en ramas de especialización que, a su vez, están conformadas por personas entendidas en un oficio particular. Es decir, la rama de diseño de producción, por ejemplo, está integrada por gente que desempeña esta ocupación y que escoge, pues, quiénes serán los nominados al mejor diseño de producción de una película. Luego, todos los miembros, sin importar su especialización, eligen a su preferido dentro de ese grupo selecto.

Esto es precisamente lo que pasa con aquellos que eligen a los nominados a mejor director. Aunque se haya optado por la diversidad, es difícil determinar en qué ramas han sido incluidos los nuevos miembros de la Academia, la cual se niega a revelar datos sobre quiénes están a cargo de votar por la mejor dirección. Lo que se sabe es que en 92 años de historia, los Óscar han nominado únicamente a cinco directoras y solo una de ellas ha resultado ganadora del premio: Kathryn Bigelow en 2010 por The Hurt Locker. A falta de cambios significativos en la rama —los cuales parecen no haberse hecho—, todo parece indicar que nos dirigimos hacia una nueva era de desigualdad en Hollywood basada en una falsa diversidad.

Lorene Scafaria
Lorene Scafaria, directora de Hustlers (2019)
Los Angeles Times

Quizá la razón por la que resulta tan complicado hacer que un grupo más diverso vote en la categoría sean los requisitos para formar parte de esta rama, ya que los mismos implican una mayor dificultad para las mujeres que para los hombres. Aquellos encargados de elegir deben haber dirigido al menos dos películas, una de las cuales debe haber sido estrenada en los últimos diez años, y estas deben “reflejar los altos estándares de la Academia”, según la página web de los Óscar. Se harán excepciones para aquellos que hayan dirigido una sola cinta y hayan obtenido nominaciones a mejor película, mejor película internacional o mejor director, o por otro lado, para aquellos por los que el comité ejecutivo decida romper las reglas basándose en un “mérito especial”.

De acuerdo a la Iniciativa de Inclusión Annenberg de la Universidad del Sur de California, las mujeres dirigieron el 4.3% de las películas que más dinero recaudaron entre 2007 y 2018. Solo un 13% de esas mismas cineastas logró llevar a cabo un segundo largometraje; 2.2%, un tercero; y 2.2%, un cuarto. En contraste, los hombres que hicieron cintas exitosas durante esos años y que lograron dirigir más filmes luego de estos constituyen un 45.7%. Los requisitos de la Academia son justos en teoría, sí, pero en la práctica simplemente no se adaptan a la realidad a la que se enfrentan las mujeres en el cine y no permiten que los patrones de desigualdad cambien.

Melina Matsoukas mujeres en el cine
Melina Matsoukas, directora de Queen & Slim (2019)
AFI

La única esperanza que puede tenerse hasta el momento es que se revelaron los nombres de las personas a quienes se les extendía una invitación para unirse a la Academia, y de 33 directores en la lista, 23 son mujeres. No obstante, es necesario recordar que no todo el mundo acepta y que de haber un cambio, este se dará de forma paulatina. Mientras tanto, solo se les puede urgir a los hombres que ocupan la mayoría de los puestos de la rama que tomen en consideración aquellos filmes hechos por mujeres y, sobre todo, aquellas historias que no solo buscan complacer a una audiencia masculina, sino que tratan temas que conectan con el público femenino.

Little Women, Hustlers, Booksmart, The Farewell y Portrait of a Lady on Fire son todas películas que exploran las relaciones femeninas, sean estas entre hermanas, amigas, abuelas y nietas, o amantes. Son historias necesarias, que importan y que merecen ser contadas; sin embargo, la Academia nunca le ha dado prioridad a estos temas. De hecho, Bigelow fue galardonada por su dirección gracias a un filme de guerra que indagaba en la psique masculina y que había sido protagonizado por hombres. Los miembros encargados de votar, en algunos casos, ni siquiera tienen interés en ver —y no ven— los largometrajes que se centran en personajes femeninos, y aun así, hacen una elección, robando a las mujeres en el cine de su merecido reconocimiento.

Marielle Heller
Marielle Heller, directora de A Beautiful Day in the Neighborhood (2019)
Sony Pictures Releasing

Lo que han hecho Natalie Portman o Issa Rae no ha sido generar controversia en vano. Las críticas que reciben las organizaciones detrás de los premios en redes sociales no son vacías. A estas alturas, a diferencia de lo que podrían pensar los menos comprensivos, esta lucha no se trata de exigir diversidad por el mero hecho de exigir diversidad; se trata de pedir que personas trabajadoras sean reconocidas en lugar de ignoradas, en lugar de calladas. Las mujeres existen y tienen historias que contar, tienen visiones únicas y, sobre todo, tienen talento. 

Tal vez los entusiastas del cine sí lleguen a escuchar acerca de —y con suerte ver— la mayoría de las películas hechas por directoras, pero lo cierto es que si la industria cinematográfica sigue dejando que estas pasen desapercibidas, el público general continuará pensando que la falta de nominaciones se debe a la falta de talento por parte de las mujeres en el cine, cuando esa suposición no podría estar más alejada de la realidad. Los verdaderos problemas son la desigualdad, la falta de oportunidades y el prejuicio que existe hacia el género femenino. Si la Academia falla en hacer su trabajo, pues démosles nosotros a estas directoras el reconocimiento que merecen. Hablemos más de Gerwig, de Heller, de Wang, de Sciamma, de Har’el. Hablemos de cine. Hablemos de mujeres.

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
TheA logo
Más artículos
Un festival, tres generaciones: la evolución de las bandas venezolanas