‘Mrs. America’ y la historia del feminismo en los 70
Mrs. America

‘Mrs. America’ y la historia del feminismo en los años setenta

Sobre la enmienda que cambió el curso del feminismo

 ¿Realmente queremos que traten a las mujeres igual que a los hombres?

Este es el debate que suscita la nueva miniserie de FX en Hulu, Mrs. America, en la que Cate Blanchett, Rose Byrne, Sarah Paulson y el resto de un elenco de grandes actrices le dan vida al movimiento feminista de los años setenta y a la lucha por la ratificación de la Enmienda de Igualdad de Derechos (ERA, por sus siglas en inglés). La producción trae a la luz asuntos que eran importantes entonces y que ahora forman parte de nuestro manual de ideas como feministas, por lo que en The Amaranta también celebramos la lucha de estas mujeres conmemorando la historia que le dio vida a Mrs. America.

Mrs. America póster
Cate Blanchett en el póster promocional de Mrs. America
FX Network

Algo de historia del feminismo

A comienzos de los setenta, las causas liberales estaban tomando fuerza en la escena política y el Movimiento de Liberación Femenina retomó una idea presentada hacía más de cuarenta años por la activista Alice Paul: la Enmienda de Igualdad de Derechos. Esta, inicialmente propuesta en 1923, durante la primera ola del feminismo, establece que el Estado debe garantizar la igualdad de derechos legales para todos los ciudadanos americanos, sin importar su género, y tiene como su propósito “terminar con las distinciones legales entre hombres y mujeres en términos de divorcio, pobreza y desempleo, entre otros”.

Partido Nacional de Mujeres 1921
Miembros del Partido Nacional de Mujeres reunidas en torno a Alice Paul en 1921
Universal Image Group / Getty Images

Esta misma promesa se mantuvo en 1972, cuando líderes feministas como Betty Friedan, Gloria Steinem, Shirley Chisholm y Bella Abzug lograron que la ERA fuera aprobada por el Senado y la Cámara de Representantes para ser ratificada por al menos 38 de los 50 estados en un plazo de siete años. Tal como se muestra en la serie, el movimiento feminista tuvo una gran expansión y logró que 22 de los estados necesarios ratificaran la enmienda durante el primer año.

Bella Azbug 1980
Bella Abzug, entre otras mujeres, durante una protesta proigualdad de derechos en 1980
AP

Con esto, pretendían no solo hacer que las mujeres tuvieran los mismos derechos que los hombres, sino también crear nuevas leyes que aseguraran la libertad de decisión sobre sus cuerpos y, al mismo tiempo, cambiar la forma en que se les veía a las mujeres en ese momento: como complementos u objetos relegados a servir a los valores de la familia tradicional.

La batalla parecía ganada hasta que, a mediados de los setenta, Phyllis Schlafly apareció en la escena para hacer cambiar de opinión a los congresistas con respecto a la ERA, usando el pan hecho en casa por las mujeres conservadoras para recordarles la importancia de la mujer en la familia nuclear. Schlafly fue una activista y política conservadora que movilizó a las amas de casa para frenar o revocar las ratificaciones de la ERA en varios estados y detuvo por completo la consolidación de la enmienda. 

Phyllis Schlafly en una conferencia de STOP ERA
Phyllis Schlafly en una conferencia de STOP ERA en Houston, 1977
Bettmann / Getty Images

Con su campaña STOP ERA, Schlafly pretendía evitar que las amas de casa perdieran los privilegios que les concedía el Estado al estar casadas, temiendo la ruptura de la institución familiar como resultado de la ERA. Parte de las preocupaciones de las mujeres conservadoras venían de las posibles interpretaciones que los tribunales podían hacer de la enmienda, pues, según Schlafly, resultarían en el apoyo al matrimonio homosexual, el reclutamiento de mujeres para el ejército y abortos sin limitaciones.

En su libro Phyllis Schlafly and the Grassroots Right and Future Right, Donald Critchlow, profesor de la Universidad de Arizona, explica la postura de la activista y parte de las mujeres conservadoras frente al ERA. De acuerdo al análisis de Critchlow, respaldado por las declaraciones de Schlafly y su familia, la política creía que la Constitución ya protegía a las mujeres al darles privilegios como la opción de quedarse en casa o las leyes contra la discriminación en el trabajo. Esta idea de que la ERA, entonces, dejaría sin protección especial a las trabajadoras fue la misma que frenó la expansión de la enmienda en los años veinte, pues ya la clase obrera veía estos privilegios como una forma de salvaguardar a las mujeres en el ambiente laboral.

Ambos polos quedaron enfrentados y el plazo para la ratificación de la ERA, que terminaba en 1979, fue extendido hasta 1982 en vista de la insistencia de los 32 estados que habían apoyado la enmienda a pesar de la oposición del movimiento antifeminista. Luego de la expiración del plazo, y al no conseguir el mínimo de estados a favor, la ERA quedó en la historia como un hito de la lucha por la liberación femenina, pero en los archivos, no era más que otro proyecto de ley que se había quedado estancado. 

En casi sesenta años no se volvió a hablar de la ERA, hasta que en 2017 la petición se reactivó con la ratificación del estado de Nevada y la de Illinois en 2018. En este 2020, Virginia, el último estado necesario para aprobar la enmienda la ratificó en enero y meses después la cadena FX hace memoria de los sucesos que precedieron esta propuesta de ley con la producción de Mrs. America.

Las mujeres detrás de Mrs. America

Dos polos de la lucha feminista de la época están representados en Mrs. America, una serie que no solo nos muestra parte de la historia del feminismo en Estados Unidos a través de los ojos de mujeres cuyas vidas cambiaron a raíz de los escritos de Betty Friedan y Gloria Steinem, sino que también se esmera por hacernos ver, sin prejuicios, los distintos puntos de vista que tenían mujeres de diversas clases sociales para la época.

Gloria Steinem, interpretada por Rose Byrne

Gloria Steinem Mrs. America
Gloria Steinem y Dorothy Pitman Hughes, cofundadoras de la revista Ms., en 1970 / Rose Byrne como Gloria Steinem en Mrs. America
Getty Images / FX Networks

Gloria Steinem es quizá la más conocida de todas las figuras presentadas en la serie, ya que fue la portavoz de la segunda ola feminista en Estados Unidos. Representa a la mujer en busca de la liberación de los prejuicios que vienen con el control de su propio cuerpo. Como periodista y escritora, Steinem fue de las primeras mujeres en escribir en contra de la institución del matrimonio, calificándola de “esclavizante”, y también tuvo gran influencia en las campañas proaborto, habiendo pasado por uno ella misma.

Betty Friedan, interpretada por Tracey Ullman

Betty Friedan Mrs. America
Betty Friedan en 1963 / Tracey Ullman como Betty Friedan en Mrs. America
Getty Images / FX Networks

Prominente feminista y autora de La mística de la feminidad (1963), uno de los libros más influyentes para el feminismo actual, Friedan trascendió gracias a su incursión en temas relacionados a la salud mental y patologías que tenían origen en la imposición de los roles de género opresivos en las mujeres, condiciones que llamó “el problema sin nombre”.

Reconocida por su poca paciencia, su fuerte oposición frente a posturas más novedosas del feminismo y su diatriba con Phyllis Schlafly, Friedan es presentada en Mrs. America como la mujer que lo comenzó todo, pero de la que el movimiento ya no dependía para seguir adelante. 

Shirley Chisholm, interpretada por Uzo Aduba

Shirley Chisholm en Mrs. America
Shirley Chisholm anunciando su candidatura en 1972 / Uzo Aduba como Shirley Chisholm en Mrs. America
Universal History Archive / FX Networks

Shirley Chisholm fue la primera mujer afroamericana en ser elegida para ser parte de Congreso de los Estados Unidos y una de las primeras mujeres en competir en una candidatura presidencial. En Mrs. America, Chisholm es la cara de muchas mujeres afroamericanas que no se sentían del todo identificadas con el movimiento feminista liderado por Steinem y Friedan en un tiempo en el que el color de piel condicionaba a las mujeres mucho más que el género.

Jill Ruckelshaus, interpretada por Elizabeth Banks

 Elizabeth Banks en Mrs. America
Jill Ruckelshaus en 1977 / Elizabeth Banks en Mrs. America
Getty Images / FX Networks

Siendo parte del Movimiento de Liberación Femenina y asistente de la Casa Blanca durante el gobierno de Nixon, Jill Ruckelshaus representó a aquellas mujeres conservadoras que, a diferencia de Phyllis Schlafly y sus seguidoras, sí apoyaban la ERA. Más adelante, durante la presidencia de Ford, Ruckelshaus dirigió la Oficina de Programas para Mujeres de la Casa Blanca, convirtiéndose en una gran aliada para presionar al gobierno en temas de importancia para las mujeres.

 Phyllis Schlafly, interpretada por Cate Blanchett

Cate Blanchett como Phyllis Schlafly enMrs. America
Phyllis Schlafly en 1976 / Cate Blanchett como Phyllis Schlafly enMrs. America
Getty Images / FX Networks

Schlafly es probablemente el personaje más controversial de Mrs. America. En la serie, la activista es concebida como la clásica mujer americana, entregada a su familia, pero rápidamente se nos muestra también como alguien que ha tenido que dejar de lado sus ambiciones para cumplir con sus roles de madre y esposa, que eran más importantes que las aspiraciones profesionales o personales que ella podía tener. 

En la vida real, Phyllis Schlafly fue una activista antifeminista y autora del libro A Choice, Not An Echo (1964). Su filosofía seguía los ideales de la biología determinista, lo que se expresa en sus argumentos, fuertemente basados en las diferencias esenciales entre mujeres y hombres, y en el hecho de que estas les concedían privilegios a las primeras. Fiel defensora del matrimonio católico tradicional y de la postura provida, Schlafly veía en el movimiento feminista una amenaza para la familia americana.

Cate Blanchett en Mrs. America
Cate Blanchett en Mrs. America
FX Network

Schlafly y sus seguidoras sirvieron para modelar a varios personajes que solo fueron creados para la serie, como el de Sarah Paulson, pero que no dejan de representar los miedos y ansiedades de algunas mujeres frente a los cambios sociales y morales que vendrían con la segunda ola feminista, ya que esta redefiniría el papel de la mujer en la sociedad.

La importancia de Mrs. America y la ERA para el feminismo actual

Contrario a lo que puede parecer —e incluso a lo que declara Anne Schlafly, hija de Phyllis Schlafly—, el propósito de Mrs. America no es exactamente buscar antagonistas en la historia. Esta producción nos deja claro desde el principio que no hay una sola forma de ser mujer o de ser feminista. Incluso Schlafly, a pesar de oponerse al movimiento en la vida real, es en esta producción un personaje muy cercano que experimenta problemas con los que las mujeres hemos luchado por años, viéndonos relegadas a un segundo plano en el ámbito laboral y forzadas a cumplir con ciertos estándares sociales.

Parte de la narrativa de Mrs. America y de la lucha real entre liberales y amas de casa es la contraposición de ideas de distintas mujeres, el encuentro entre un feminismo conservador y otro liberal que, al final del día, tomaba en cuenta las ideas y preocupaciones de distintos tipos de mujeres. Fue así, entonces, como la ratificación de la ERA sirvió como una suerte de pretexto para poner sobre la mesa la compleja experiencia de ser mujer en el mundo.

Protesta en favor de la ERA frente a la Casa Blanca en 2018
Tom Williams / CQ-Roll Call, Inc.

En los últimos años, la convergencia de estos dos ideales y la cuarta ola feminista reabrieron la conversación sobre la necesidad de que exista una enmienda como la ERA. Aunque el panorama no es demasiado alentador, la ratificación de los últimos tres estados que se requieren para alcanzar el mínimo de aprobación es un punto positivo a favor de la igualdad de género, pero todavía queda en duda si se puede reconocer la ratificación de aquellos estados que, en algún momento entre 1972 y este año, retiraron su apoyo a la enmienda, algo de lo que las leyes no están seguras del todo.

A la espera de una respuesta para una enmienda que a pesar de los años sigue manteniendo vigencia, nos permitimos conmemorar la lucha de estos personajes que hicieron posible la aprobación de leyes que protegen la igualdad de derechos y que dieron pie a movimientos como el #MeToo, con miras hacia un feminismo más equilibrado que unifique esas dos posturas que nos muestra Mrs. America.

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