Las llaman guerreras y no solo en el fútbol

Las llaman guerreras y no solo en el fútbol

Que las niñas no juegan fútbol, que de nada sirve trabajar duro, que de las lesiones nadie se recupera, que los juegos no se remontan y que después de ver un documental no se sale llorando; son tan solo unas de las falacias que desmiente la primera película de Jennifer Socorro y Edwin Corona.

Nos Llaman Guerreras llega al cine hoy 16 de febrero y plasma en la pantalla de todas las salas del país, la historia de la división femenina de fútbol sub-17 que emocionó y conmocionó a un país en crisis cuando lograron clasificar al mundial de fútbol en Jordania en 2016.

Un documental de fútbol que no gira entorno al deporte sino alrededor de la vida de un grupo de chamas venezolanas que enfrentan adversidades sociales, económicas, físicas y mentales para demostrarle a todo el mundo lo que son capaces de lograr en la cancha y fuera de ella.

“Estamos muy felices que todo el mundo pueda por fin ver la película que llevamos 2 años haciendo” nos cuenta Edwin Corona en la premier del documental, que antes de llegar a su versión final pasó por 22 propuestas.

Al Agua Cinema, la casa responsable del proyecto, se dedicaba a videos de bodas de alta producción técnica al estilo “wow, no tengo esposo, ni novio, ni ganas de casarme, pero quiero una boda para que esta gente me grabe” antes de dedicarse a filmar a un grupo de adolescentes prodigio en el fútbol.

Parte del equipo contaba con un tercer director, David Alonso, quién falleció justo antes de acompañar al equipo a Jordania.

“Fue un golpe muy duro, pero sin duda fue un empujón para terminar el documental. Que esta película esté en el cine es un homenaje a David, porque su sueño era ver esto hecho realidad” comenta Corona.

“Esta es una película que aunque suene contradictorio, no es de fútbol. Nos habla de cómo unas niñas con infinitas barreras logran superar lo que se les ponga enfrente. Son unas muchachas que están en un “deporte de hombres” y demostraron lograron ser la selección que nos ha traído más logros al país. Son dignas de ejemplo de que se puede lograr lo que uno se proponga” Nos dijo Jennifer Socorro, quién además de ser productora del documental, es ex jugadora de fútbol y pupila de Kenneth Zseremeta, el director técnico que hizo campeonas a la sub-17.

La premiere parecía un estadio ansioso porque empiece un partido. Mucha gente, mucha bulla y una gran expectativa por el evento que iba a suceder a continuación. Como en un partido cuando todo el mundo ya se empezó a sentir cómodo, llegaron las jugadoras protagonistas en la cancha y ahora de su propio documental; quienes desataron la euforia de los espectadores y medios.

Lo que faltaba gente con la cara pintada, unas banderas y un baño sin papel para que realmente se confundiera el Cines Unidos de Millenium, con un estadio.

Sobre una alfombra azul en vez de una cancha verde, posaban Veronica Herrera, Daniuska Rodríguez y Yerliane Moreno, atónitas frente a los fotógrafos sin poder creer el gran bululú que se estaba haciendo alrededor de una historia basada en ellas.

Cambiando el uniforme y los tacos, por unos vestidos y tacones; las futbolistas ahora pertenecientes a la sub-20, no habían visto hasta entonces la película y aseguraban que iban a salir de la sala en llanto.

Lo que el resto del público no sabía es que ellos también iban a salir en lágrimas. Finalizó la proyección y una sala muda en la que hasta entonces se escuchaban los sonidos mocosos de una gran cantidad de gente llorosa, estalló en aplausos y sonrisas frente al logro cinematográfico, deportivo, histórico y social que acabábamos de ver.

La historia de las muchachas, contadas desde las calles, paredes, ríos y bosques que las vieron crecer es tan bonita fotográficamente como en su narrativa. Solo historias de perseverancia, resiliencia y echarle ovarios a grandes metas, en un ambiente rival que les jugaba para vencerlas.

“Lo que se espera es que sea una película muy emotiva porque no solo cuenta nuestras historias, sino que los invita a saber qué es lo que se vive dentro de la selección y todo lo que nosotras trabajamos para que ustedes puedan disfrutar de 90 minutos de partido. Creo que no solo nosotras y nuestros familiares vamos a llorar al verla”. dijo Verónica y no se equivocó.

Migrar de jugadoras a estrellas de cine las pone un poco incómodas pero les gusta el hecho de que las niñas sepan que también tienen un espacio en la cancha. “Creo que nos hemos ganado muchas cosas, esta es una de ellas. De verdad estoy muy contenta y emocionada por esto” es lo que nos contó Daniuska al respecto.

El acompañamiento musical del documental junto a espectaculares tomas de la geografía cambiante de nuestro país, hace que el corazón se te arrugue como una pasa y se agrande como un balón cuando los goles de Venezuela entran en la portería contraria.

Ver el gol de media cancha de Deyna en el mundial en una sala de cine, hizo que hasta los intelectuales críticos de películas aplaudieran con ánimo y susurraran a sus acompañantes un discreto “qué b*las esta chama”.

“Desde el 2010 para acá hemos demostrado que el deporte no es solo de hombres y lo seguiremos haciendo. No solo en el fútbol sino en lo que las mujeres se propongan” insiste Verónica. Luego Yerliane remató animando a las niñas a jugar lo que les guste sin importar lo que les digan en sus casas.

Una batalla épica contra prejuicios y realidades difíciles demuestra que desde los 16 años estas chamas son unos soldados que no se doblegan frente a la adversidad, dándole el mejor ejemplo a un país de cómo no perder la batalla contra un equipo rival.

Desde el éxito de este equipo femenino, las niñas en Venezuela han empezado a participar en fútbol un 97% más, y mejor dejo de escribir ya porque me emociono demasiado.

Absoluta obligación de todos ver este documental para darnos cuenta de la mejor manera como en la pantalla este grupo de pequeñas niñas evolucionan para ser titanes.

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