La Reina Isabel II resuelve todos nuestros problemas

La Reina Isabel II resuelve todos nuestros problemas

En la vida constantemente vamos a tener que pasar por momentos incómodos en donde vamos a querer que nos trague la tierra y no volver más. Todos tenemos una historia que contar donde hubiéramos querido tener a alguien que nos salvará de nuestra pena ajena.

Muchas veces no sabemos cómo reaccionar, y eso trae que pasemos un mal rato. Tratamos de pedir ayuda y al parecer nuestro esfuerzo es incomprendido por nuestros amigos y familiares.

Pero no se preocupen, la reina Isabel II de Reino Unido tiene la solución a todos nuestros problemas. Porque no basta con ser la reina más longeva del mundo y un ícono de la moda.

Isabel II nunca deja de llevar su accesorio más importante, su bolso. Solo necesita un espejo, una pintura de boca, una pluma estilográfica, algunas pastillas de menta para la garganta y unos lentes de sol. Aunque lo importante no es el contenido sino cómo utiliza el accesorio. Se ha inventado un sistema de señales para hacerle saber a sus guardias cómo se siente y qué quiere hacer. Sí, ¿por qué no se nos ocurrió antes?

“Sería muy preocupante si estuviera hablando con la reina y viese cómo se cambia el bolso de una mano a otra”, declaró el historiador real Hugo Vickers a la revista británica People. «Esa es la señal que la reina utiliza para indicar a su personal que está lista para finalizar su conversación», explicó.

Ya sabemos qué técnica tenemos que usar en una cita a ciegas que no esté yendo del todo bien, un movimiento y listo, alguien vendrá a rescatarnos o cuando estemos estemos comiendo con nuestras tías y nos pregunten por el novio.

Otras señales que utiliza la Reina Isabel es, por ejemplo, si pone su bolso sobre la mesa en la cena, significa que quiere que el evento termine en los próximos cinco minutos. Si hubiera estado presente en los últimos Oscars, Miss Universo y Grammys no dudaría en utilizarla.

Si coloca el bolso en el suelo significa que no está disfrutando de la conversación y quiere ser rescatada por su dama de honor.

Esto ayudaría en los momentos donde dos personas están esperando por una respuesta y resulta que los dos dicen lo opuesto; por ejemplo con la ropa interior, dicen algunas que es más cómodo un hilo que una granny pantie. Y ni comencemos con la explicación del por qué eres feminista y que eso te convierte una feminazi.

Según el historiador, el gesto más importante para la reina no lo realiza con su bolso, sino con su anillo de boda. “Cuando la Reina lo hace girar, significa que necesita ser rescatada inmediatamente”, argumenta Vickers.

Esta es la principal, sobre todo a mis amigas que no supieron a tiempo como rescatarme de un chamo intenso rumbeando; gracias, para la próxima saben qué hacer.

Gracias Reina Isabel II por idearte estos métodos de escape que no se nos ocurrieron antes. Procederemos a intercambiar a tu personal por nuestras amigas más cercanas la próxima vez que nos encontremos en una conversación incómoda. 

 En serio, esta mujer no cree en nadie. Larga vida a esta revolucionaria.