‘Happiness Begins’ con el regreso de los Jonas Brothers

Era justo y necesario que habláramos de esto

En el 2008, estar con Nick, Kevin o Joe Jonas era el sueño de cualquier niña de diez años gracias a sus presentaciones en Disney Channel, Camp Rock y sus cabellos seductores. Es un hecho, los Jonas Brothers nos sedujeron utilizando la fórmula de las boy bands: niños lindos que tocan instrumentos y cantan cosas bonitas. Pero la diferencia entre ellos y el resto de las bandas de hombres que ya conocimos en los noventa, como los Backstreet Boys y Take That, es que las raíces de los hermanos son más inocentes, al igual que las temáticas de las que hablaban, entre las cuales se encontraba el típico romance entre adolescentes en secundaria. Ellos sabían exactamente qué decir para que nuestra reacción fuese la del deseo de ser sus novias y sostener aquellas manos que tenían anillos de castidad. Porque además de ser bonitos, eran muy religiosos e inocentes por ser los hijos de un pastor, elemento que les encantaba a nuestras madres latinas católicas puritanas y por el que nos aceptaban a los JB.

Ya no estamos a finales de la primera década del siglo XXI y ellos no siguen siendo los mismos niños que cantaban Year 3000. Los tres hermanos están casados, Kevin es padre de dos niñas y todos ya tuvieron mucha acción —si sabes a lo que me refiero—. Por eso, cuando anunciaron su nuevo disco a principios de este año, además de la emoción por nuevo contenido, no saber qué nos iban a proponer me hizo sentir miedo puesto que no nos platicarían de flores y colores como en sus tres álbumes anteriores y no tocarían el mismo rock de antes. Esos pensamientos me hicieron dudar si realmente son tan buenos como los recuerdo o si habrán perdido la chispa que tanto los caracterizaba.

El nuevo estilo de los Jonas Brothers

Desde el 2009, los Jonas entraron en una etapa de hiato que terminó con su separación. Justo después de que en el 2012 aseguraran que estaban trabajando en su nueva producción musical, decidieron desintegrar la banda debido a diferencias artísticas en el 2013. Luego de eso, cada uno comenzó a hacer lo suyo: Kevin formó su propia familia, Nick desarrolló su carrera actoral y como solista, y Joe empezó a trabajar con su banda DNCE. Fueron caminos completamente distintos que hicieron que ellos pudieran explorar sus personalidades contrastantes, algo que se hace evidente en Happiness Begins, su nuevo disco. En este escuchamos un poco de la vida cotidiana de Kevin en sus letras, un tanto de funk y elementos excéntricos por Joe, y los beats actuales del trabajo como solista de Nick que le añaden el tono sexy a sus canciones.

El rock con el que los conocimos en el 2005 —común entre sus contemporáneos, como lo son Demi Lovato y Hilary Duff— quedó atrás y ahora sus canciones son esencialmente una fusión entre EDM y funk con una armonía perfecta de las tres voces para formar un producto hermoso que dicen que entra entre los mejores álbumes pop del año. Muchos han comparado su nueva melodía con el sonido de Zayn Malik, Drake y Post Malone. Eso es debido a que los Jonas cuentan con productores de hits como Frank Dukes (quien está detrás de varios éxitos de Drake), Max Martin (God Is a Woman de Ariana Grande), Shellback (I Don’t Care de Ed Sheeran y Justin Bieber) y Greg Kurstin (Hello de la espectacular Adele) y Ryan Tedder, el cantante de OneRepublic. Sin lugar a dudas, eso es prueba de que ellos querían hacer un disco sólido, de calidad y que realmente le llegara al público contemporáneo, y es definitivo que lo lograron.

Happiness Begins

El disco inicia con Sucker, primer single que logró llegar al número uno de la lista Billboard por ser muy pegajoso y que definitivamente se convertirá en uno de los temas para la banda sonora de este verano. Esta canción fue la que dio el mensaje de cuál era el nuevo sendero de los hermanos en la música. Luego pasamos a escuchar Cool, que es fresca y posee múltiples referencias a diferentes elementos y personajes de la cultura pop como James Dean, Charlie Sheen y su hermano, Queen, Game of Thrones (Juego de tronos) y Jane Fonda. Además, el video hace guiños al de I’m Still Standing de Elton John, algo inesperado y, pues, muy “cool”. Son canciones que tienen como propósito adaptarse a lo que el público consume y eso no tiene absolutamente nada de malo, en realidad es todo lo contrario.

En Happiness Begins los Jonas no dejaron de expresarles todo su amor a sus esposas y hacer evidente todo lo que sienten por ellas a través de sus letras. I Believe fue hecha por Nick para su enamorada Priyanka, a quien le declara su cariño y todas las cosas que cualquier mujer quisiera escuchar decir al hombre que le gusta sobre ella. En este tema, el menor de los integrantes canta: “When you hold me, it’s like Heaven coming down” (“Cuando me abrazas, es como si el cielo bajara”). El gran gesto de Joe para Sophie Turner es Hesitate, canción que resulta perfecta para algún soundtrack por lo hermosa que es. Nada más al escuchar “I will take your pain / And put it on my heart / I won’t hesitate / Just tell me where to start” (“Tomaré tu dolor / Y lo pondré en mi corazón / No lo dudaré / Solo dime dónde comenzar”) se crea una conexión instantánea con el escucha, recurso que podría usar una comedia romántica. Definitivamente si fuéramos Sophie o Priyanka, seríamos las mujeres más felices del mundo.

Happiness Begins se vuelve algo flojo a la mitad. Los temas no son tan movidos y se hace repetitivo al llegar a Strangers, a pesar de que cuenta con guiños a distintos movimientos de la música de los ochenta. El ejemplo perfecto de eso es Only Human, que posee matices de reggae al estilo de The Police.

El álbum culmina con dos canciones que dan a entender de qué iba realmente todo lo que estábamos escuchando. Rollercoaster nos habla de lo que ellos vivieron desde el principio como adolescentes provenientes de una familia cristiana que solo querían divertirse haciendo lo que les gusta, hasta su separación en el 2012. Cuentan una travesía complicada para cada uno de ellos y nos dicen que han vuelto para quedarse y seguir creciendo a nivel musical con Comeback.

¿Play o no?

Happiness Begins está lleno de energía positiva y parece que encapsula el espíritu del verano en todas sus pistas: es divertido, bonito y bailable. Sin embargo, no es el mejor disco de la banda, está muy lejos de serlo. Sus canciones no tienen densidad sonora y no hay un trabajo de innovación en el producto, a pesar de que en muchos portales lo califiquen como uno de los mejores álbumes pop del año. Tenían espacio para hacer algo un poco más experimental, pero hacerlo en lo que es el hito que marca su regreso era muy arriesgado, ya que distanciarse demasiado de la primera etapa de su carrera habría generado un choque fuerte. Los Jonas Brothers hicieron un disco de transición entre sus inicios y lo que desean lograr en el futuro, y lo lograron medianamente con temas que muy posiblemente les van a fascinar para un viaje a la playa.

Como niñas que crecieron viendo Lizzie McGuire e intentando vestirse como Sharpay Evans, amamos a los Jonas. Por eso, es necesario que reproduzcan inmediatamente este LP sí o sí independientemente de si les convenció o no este veredicto. Así que dale play y disfruta de lo nuevo de los hermanos.

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
TheA logo
Más artículos
Jessica Alba encarna a una heroína de género híbrido y posfeminista