‘Followers’ nos muestra todos los colores del éxito en las redes sociales

‘Followers’ nos muestra todos los colores del éxito en las redes sociales

La nueva industria del entretenimiento vista desde las vidas de seis mujeres en Tokio

“Hay momentos en los que no puedo dar ni un solo paso, como si mis piernas estuviesen congeladas. Cada vez que eso pasa, me pregunto: ‘¿Hice lo mejor para creer en mí misma?’”

Limi Nara en Followers

Con esta frase comienza la nueva propuesta de Netflix, Followers, una serie japonesa escrita y dirigida por la fotógrafa y directora de cine Mika Ninagawa, quien en esta producción muestra a varios personajes en su búsqueda por el éxito en la ciudad de Tokio. La historia sigue los momentos más importantes de seis mujeres en diferentes periodos de su vida personal y laboral, dándole importancia al papel que tienen las redes sociales en la actualidad y a cómo estas han cambiado el modelo de negocios que se maneja en la industria de entretenimiento ahora que han adquirido tanto protagonismo en nuestras vidas.

Mika Ninagawa toma este tópico y lo combina con sus propias experiencias creciendo en la industria para dar voz a los personajes de Limi Nara y Natsume Hyakuta, las protagonistas de la serie. La primera —interpretada por la actriz Miki Nakatani, a quien ya hemos visto en las películas de horror japonesas de Ring (1998-1999)— es una reconocida fotógrafa que está a finales de sus treinta y que, gracias a su determinación, ha conseguido todo lo que se ha propuesto, excepto su sueño: tener un hijo.

Elaiza Ikeda —conocida por el público occidental gracias a su participación en la película animada de Wes Anderson, Isle of Dogs (2018)— interpreta a Natsume Hyakuta, una actriz fracasada que solo consigue papeles de extra como colegiala muerta. Sin embargo, esta se vuelve famosa de la noche a la mañana cuando Limi publica una foto de ella en su Instagram y la sigue, abriéndole las puertas a la industria a la que siempre quiso pertenecer. 

Followers
Elenco de Followers en el lanzamiento de la serie en Japón
Kazuhiko Okuno

Las vidas de estas mujeres se conectan de forma indirecta a través de sus relaciones y las circunstancias que viven mientras se representan los distintos puntos de vista que se tienen sobre las mujeres en la industria del entretenimiento en Japón, y los cambios que han ocurrido en esta gracias a la integración de las redes sociales en el modelo de negocios que se manejaba antes.

Lo que dice Followers sobre las redes sociales

Debido al crecimiento exponencial que tuvieron las redes sociales como principales medios de interacción era cuestión de tiempo que las empresas comenzaran a ver en estas una poderosa y mucho más barata herramienta de marketing. Es por eso que ahora podemos apreciar el surgimiento de los negocios online y el uso de plataformas como YouTube y Patreon con propósitos lucrativos. Esto es señal de un mundo vibrante que se mueve rápidamente hacia las nuevas tecnologías, como el Tokio que nos presenta Followers.

Esta producción nos muestra el lado más benevolente de las redes sociales al exaltar a través de más de un personaje uno de los mayores logros de la tecnología en el campo laboral, y es que, hoy en día, todo el mundo puede llegar a ser famoso y exitoso en internet. Anteriormente, hacerse conocido en el mundo del entretenimiento requería de una gran cantidad de mediadores que ya no son necesarios gracias al internet. Este cambio en el modelo de negocios es algo que la brecha de edad entre los personajes nos permite apreciar, pues se hace evidente en la forma en que mujeres como Limi Nara llevan su empresa y su carrera, la cual contrasta con cómo lo hacen Natsume y sus amigos.

Póster oficial de Followers
Póster oficial de Followers
Netflix

Tiempo atrás, personajes como Limi debían forjar su camino de la nada, haciendo networking directamente con otros miembros de la industria o esperando ser notados por algún fotógrafo o productor famoso que les diera una oportunidad en el medio. Ahora, una actriz desafortunada puede ser modelo gracias a una foto en Instagram, un aspirante a director puede ganarse la vida subiendo videos a YouTube y una artista puede hacer llegar su portafolio a galerías con solo postearlo en internet, pues así lo permiten las redes sociales.

“Las redes sociales son una puerta al mundo. Con la debida sincronización, puedes ser una estrella en un instante”.

Eriko en Followers

Esta nueva forma de descubrir talentos y crear empleos les da a las mujeres una mayor independencia sobre sus carreras profesionales, aunque en sociedades tan herméticas como la japonesa siga existiendo una lucha por la igualdad de género en puestos de poder. 

 Limi Nara (Miki Nakatani), Yuruco (Nobuaki Kaneko), Akane (Yuka Itaya) y Eriko (Mari Natsuki)
Netflix

En Followers se muestra la parte agridulce de lo que significa ser una mujer exitosa también. Akane, amiga de Limi Nara y mánager de la cantante Sayo, muchas veces tiene que sacrificar el compartir una cena con alguien para atender a su trabajo; Eriko, otra de las amigas de Limi, también dejó de lado su familia en favor de su empresa, razón por la que se siente culpable. 

Al mismo tiempo, Sayo y Natsume sacrifican su individualidad por la oportunidad de convertirse en artistas famosas, aunque lo hacen en internet, un ambiente mucho más hostil y volátil que el que enfrentaron las amigas de Limi. De hecho, esta es una discusión que exartistas de K-pop también tienen cuando salen de las empresas buscando crear una voz propia fuera de estas. Ese es el caso de Lim Kim, una cantante que se alejó del estereotipo asociado con los artistas de K-pop para crear, por sus medios, música que considera representativa de la cultura asiática.

Uno de los mensajes más importantes que deja la serie es que el éxito y la fama que llegan de forma repentina con el internet pueden irse con la misma velocidad. Como todos sabemos, meses e incluso años de trabajo pueden esfumarse en segundos cuando aparece un contenido nuevo que llama la atención, por lo que mantenerse relevante es un reto. Por eso, en Followers, Limi inicialmente ve reflejada su propia determinación juvenil y ganas de cambiar el mundo en Natsu, pero rápidamente se decepciona cuando esta termina siendo poco más que otra modelo de agencia. 

Natsume está envuelta en la mentalidad que nos aqueja a todos últimamente y es que para este personaje lo que importa es subir su número de seguidores en Instagram. Luego, cuando se hace famosa, esta característica se intensifica, lo que lleva a Natsume a ignorar las advertencias de sus amigos sobre esta obsesión. Sin embargo, ¿cómo puede ser mala la misma situación que la llevó de ser “nadie”, como ella lo describe, a ser el centro de atención?

Las consecuencias de llevar las redes sociales más allá

Más de una vez ha salido a colación el tema de que las redes sociales causan ambientes dañinos debido a esta tendencia de calcular el valor de una persona por sus estadísticas en internet, y esta es precisamente una de las críticas que hace Followers a la sociedad. Personajes como Natsume y el de una veterana de la industria como Sayo se ven genuinamente afectados por su conteo de seguidores y likes, hasta un punto en el que dejan que esto controle sus vidas. 

La razón de ello, poniéndolo en los términos de una de las protagonistas de la serie, es que, cuando pasas tanto tiempo siendo ignorada, esforzándote sin resultados y probándote una y otra vez que solo eres otra persona ordinaria, que te vean y validen tus habilidades se convierte en una necesidad. Por eso, una vez que lo hacen, volver a ser “nadie” es muy duro, a la vez que puede causar graves cuadros de depresión y ansiedad o tendencias al alcoholismo u otros vicios, como le sucede a Natsume, para lidiar con esta presión.

Limi Nara y Natsume Followers
Encuentro entre Limi Nara y Natsume
Netflix

Al mismo tiempo, la opinión pública es un factor importante tanto para las redes sociales como para las compañías de entretenimiento, contribuyendo a que las mujeres sientan una gran presión por mantener buenas estadísticas. En Occidente, muchas veces vemos que un artista hace noticia, es presa de algunos comentarios y, dependiendo de la gravedad del asunto, es perseguido por la prensa. Sin embargo, en la mayoría de los casos este siempre logra salir de esa situación. Pensemos en Chris Brown y su escándalo con Rihanna, o las veces en que Justin Bieber fue detenido por conducir bajo la influencia de sustancias. Con los años, todo esto usualmente no llega a ser más que un meme de internet. Pero no es así en el otro extremo del mundo.

La forma en la que se maneja la industria del entretenimiento en Japón y Corea es muy diferente. Gran parte de las carreras de los artistas recae en la personalidad pública que construye una agencia para ellos, basada en los valores tradicionales que fomentan sociedades tan colectivistas y heterogéneas como la japonesa y la coreana. 

En Followers, así como en la vida real, la presión de ser perfectos ante los ojos del público y mantenerse relevante lleva a los artistas a cultivar miedos e inseguridades. La serie nos lo deja claro con el personaje de Sayo, quien hace todo lo posible para complacer a sus seguidores, desde someterse a cirugías para verse mejor hasta crear escándalos que desvíen los comentarios negativos que las personas hacen sobre ella internet. Esa necesidad de mantener un estatus es lo que finalmente la lleva a romperse bajo la presión, deseando morir en lugar de seguir recibiendo comentarios de odio. 

“Nadie está realmente mirando las fotos. Todos tienen muerte cerebral. Ellos solo quieren interactuar contigo porque eres popular”.

Nori a Natsume y Sunny, hablando sobre la forma de interactuar en redes sociales

Por muy dramático que pueda sonar, esta es la realidad que padecen muchas estrellas de K-pop y aspirantes a artistas. En la mayorías de los casos, estas mujeres entrenan por meses y hasta años para ser seleccionadas en algún proyecto musical y deben mantener una imagen pura e inocente que vaya de la mano con la cultura del país, pero al mismo tiempo, debe ser lo suficientemente atractiva y sexy para vender. Es una contradicción muy grande que no todas pueden soportar, por lo que algunas llegan a acabar con sus vidas.

No es un secreto que muchos artistas coreanos y japoneses sufren de depresión y ansiedad no tratada por la falta de información sobre salud mental que existe en estos países. Casos de suicidios se han visto desde principios de la década pasada entre grandes artistas, problema que ha aumentado de manera alarmante en años recientes. Uno de los últimos casos fue el de la cantante Sulli, del grupo f(X), quien años antes había sido víctima de comentarios negativos por salir a escondidas con un hombre mayor que ella. Solo un mes después la cantante Go Hara siguió el mismo camino que su compañera, dejando un fuerte mensaje para la sociedad y la industria coreana, las cuales deben comenzar a tomarse en serio la salud mental de estas personas.

Sulli, exintegrante del grupo f(X)
Sulli, exintegrante del grupo f(X)
Han Myung gu

El perfeccionismo, la competitividad y el aislamiento son también factores a tomar en cuenta

Los estándares de perfección que se manejan en estos dos países y la cultura de competitividad que existe en Asia hacen que sea casi imposible fallar en algo. En Followers, personajes como Limi Nara son el perfecto ejemplo de eso, pues se trata de una mujer exitosa en todos los aspectos y que aun así no ha logrado ser madre, algo que a ella particularmente le importa y que de a momentos le causa mucha inseguridad.

En esta sociedad no hay margen para errores. Natsume, por ejemplo, se ve envuelta en un escándalo en redes, por lo que su agencia organiza una disculpa pública para mantener su imagen, algo muy común que también hacen artistas en la vida real por cosas tan simples como esconder que se hicieron una cirugía plástica. Este sentido de responsabilidad que se pone sobre sus hombros generalmente es mayor que el que ellos pueden soportar y este tipo de declaraciones que deben emitir usualmente van dirigidas a extraños anónimos que no hacen más que criticar.

“Muchas chicas han saltado de Instagram al escenario mundial. Depende de ella si sobrevive o no”.

Eriko sobre la carrera de Natsume en Followers

Al mismo tiempo, otra de las grandes verdades que deja ver Followers es la soledad que enfrentan los artistas y, especialmente, aquella que sufren las mujeres que pretenden hacerse un nombre en cualquier empresa. Este aislamiento se expresa en el hecho de que, aunque son amigas, ninguna de las mujeres de la serie interactúa con las demás en un ambiente laboral. Incluso Limi Nara se desentiende de la carrera de Natsume luego de hacerla famosa, probando que el camino a la cima es solitario y que, para ellas, así es como debe ser.

Limi Nara
Limi Nara
Netflix

Esta mentalidad también es validada por las consecuencias que algunos personajes enfrentan cuando deciden basar sus carreras únicamente en una agencia o incluso en las redes sociales. Pero la industria está cambiando y las nuevas tecnologías dan más oportunidades a las mujeres para construir una vida profesional estable, ¿verdad? Pues esto no es completamente cierto. Si bien las redes sociales sí son una plataforma un poco más democrática, la facilidad con la que un contenido llega a ser viral es la misma con la que este puede ser olvidado, por lo que el miedo a la inestabilidad laboral también existe y eso obliga a quienes hacen de internet su negocio a estar constantemente innovando para no quedarse atrás.

Y esto, más que ser uno de los puntos más fuertes de Followers, es la conclusión a la que quiere llegar la serie desde su línea introductoria. El verdadero camino al éxito es a través de las nuevas ideas y, aunque suene a lugar común, también de la confianza en uno mismo. Esto es porque, en tiempos en los que el campo laboral es tan cambiante, solo se puede sobrevivir transformándose junto con él. Al final, Followers llega a ser predecible, pero como espectador te quedas por esos pequeños toques de color que pintan la imagen de lo que es ser una mujer exitosa en la época de las redes sociales.

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