Fiona Apple en ‘Fetch the Bolt Cutters’ - The Amaranta
Fiona Apple

Fiona Apple sigue siendo excepcional en ‘Fetch the Bolt Cutters’

Antes de que Billie Eilish se convirtiera en la representación de la rebeldía adolescente de los centennials, de que Lorde dominase las carteleras de música a los 16 años y de que Avril Lavigne fuese nombrada la princesa del pop punk, hubo una joven subversiva que en los noventa irrumpió en la escena musical, revolucionándola antes de cumplir los veinte años. Fiona Apple causó revuelo en la última década del siglo XX gracias a sus canciones osadas y melodramáticas, la inocencia hipersexualizada que mostraba en el video de Criminal y su falta de filtro a la hora de expresar que el mundo es una m*erda y que nadie debería intentar ser cool en el escenario de los MTV Video Music Awards en 1997, por lo que se convirtió en la it girl alternativa de la generación X.

23 años después, la artista neoyorquina no ha perdido su lado rebelde y básicamente sigue haciendo lo que desea sin importar lo que los demás digan. Desde hace unos años, no sale de su casa, a menos que sea para pasear a su perro; no escucha música actual porque le causa aversión ser influenciada; y a pesar de que muchos músicos y bandas han pospuesto los lanzamientos de sus discos debido a la pandemia de la COVID-19, Fiona Apple ha decidido sacar durante la cuarentena su quinto álbum de estudio, Fetch the Bolt Cutters, un trabajo discográfico vulnerable, rítmico y experimental que muestra la excepcionalidad de la cantante de 42 años.

Portada de Fetch the Bolt Cutters
Portada de Fetch the Bolt Cutters, diseñada por David Garza
Epic

Su falta de miedo a decir lo que siente y a hacer lo que le plazca es lo que convirtió a Fetch the Bolt Cutters en una obra maestra que expone el lado más libre, honesto, directo y agresivo de Fiona Apple. Cada detalle de la composición y de la producción del disco se balancea entre lo personal y lo cotidiano, lo que ayuda a que los sonidos y las letras conecten con el público sin dejar de lado los elementos característicos de la intérprete. A través de palabras y ritmos, este álbum denota una sensibilidad extrema y nos muestra a Apple siendo ella misma sin pedir perdón ni permiso.

La vulnerabilidad y la resistencia a ser silenciada de Fiona Apple

“Es sobre escapar de cualquier prisión en la que te has permitido vivir”, es lo que aseguró la artista en una entrevista con Vulture cuando le preguntaron sobre el concepto del LP. Aunque Fetch the Bolt Cutters no nació como un recurso para que Fiona Apple enfrentara sus heridas, en sus ocho años de gestación se convirtió en el canal para que hablara de ellas sin tapujos. En él, nos encontramos con toda clase de tópicos sensibles del pasado y el presente de la cantante: el bullying del cual fue víctima en primaria, su relación con la depresión y el trastorno obsesivo compulsivo, y las catástrofes amorosas de su adultez. Estos temas son abordados desde una vulnerabilidad agresiva que se aleja del enfoque melodramático de sus álbumes anteriores. La intérprete no dejó que nada la detuviera y, como menciona en la pista Under The Table, no iba a permitir que ninguna patada por debajo de la mesa la callara.

Toda la sinceridad que se expresa de modo tajante en Fetch the Bolt Cutters nace de una aceptación de la fragilidad que le permite a Fiona Apple expresar sus pensamientos más oscuros y personales. Desde las líneas mordaces como “Buenos días / Me violaste en la misma cama en la que nació tu hija” de For Her y “Ahora entiendo que eres humano / Y tienes que mentir, eres un hombre / Y tienes que obtener lo que quieres” de Drumset hasta las frágiles como “Cuando te conocí, estaba bien con mi nada / Crecí contigo y ahora he cambiado / Me he convertido en algo que no puede ser sin tu amor” de Cosmonauts y “Nadie puede reemplazar a cualquier otro / Así que sería una vergüenza competir / Y desamor es igual a cualquier otro amor / Así que sería una locura compararme contigo” de Ladies, todas las composiciones poseen una emocionante crudeza.

Fiona Apple The New Yorker
Fiona Apple
Malerie Marder/The New Yorker

Fiona Apple toca todos los temas del álbum desde una sensibilidad brutal que acompaña de metáforas hermosas e inteligentes que incrementan la genialidad de las composiciones de Fetch the Bolt Cutters. Utilizar dos fenómenos de percepción para explicar en Ladies cómo los hombres distorsionan las infidelidades para que las mujeres se detesten unas a otras cuando la culpa es de ellos; comparar la depresión con jugar con un globo pesado que no puede dejarse caer en Heavy Balloon; y hablar de la muerte como un retorno al pulso del mundo en I Want You to Love Me son formas en las que la artista neoyorquina nos deja entrar en su mente y nos ayuda a entender mucho mejor la vulnerabilidad y la resistencia al silenciamiento que caracterizan a las letras de este LP.

La percusión, el piano y la emoción de ‘Fetch the Bolt Cutters’

Toda la franqueza y la sensibilidad de las composiciones de Fetch the Bolt Cutters van acompañadas de una producción rítmica que eleva su emocionalidad. Desde los primeros segundos de la pista que inicia el LP, I Want You to Love Me, el protagonismo de la percusión es notable. Fiona Apple utilizó tanto baterías como objetos de su casa para crear los compases que representan el núcleo de los sonidos del álbum, los cuales, al igual que las composiciones, son salvajes, libres, efervescentes y poéticamente caóticos. El enfoque en la cadencia le da una atmósfera juguetona y a la vez agresiva al disco, la cual se fusiona a la perfección con las letras del mismo.

El protagonismo del ritmo sobre la melodía se nota no solo en cómo se usan los instrumentos u objetos percutivos, sino también en cómo Fiona Apple toca el piano o canta en algunas grabaciones. Tanto en Shameika como en Under The Table es notable que el foco está en los compases, por lo cual se percibe una sensibilidad musical que se parece más a la del hip-hop que a la del rock o el pop. Todo Fetch the Bolt Cutters está lleno de ella y lo notamos en los vocales casi rapeados de Relay o en la melodía de las teclas de Cosmonauts. La orientación de la artista hacia la cadencia resulta en ese toque irreverente, industrial y atrevido que convierte al LP en un trabajo extraordinario.

Fiona Apple Vulture
Fiona Apple
Zelda Hallman/Vulture

La percusión de Fetch the Bolt Cutters se yuxtapone con melodías tradicionales, sonidos cotidianos y la voz melancólica de la artista, creando una fusión que incrementa la originalidad del LP. Rack of His posee una bella composición que une la música de un piano enfocado en el ritmo y la de otro con una musicalidad cercana a la convencional; Relay termina con una armonía angelical entre varias voces; y la pista que le da su nombre al álbum culmina con los ladridos del perro de Fiona Apple. Además, todo esto se suma a la manera de cantar cruda y emocional de la intérprete que es evidente en Newspaper y I Want You to Love Me, lo que resulta en un LP cohesivo con momentos inusuales que lo convierten en algo incomparable.

Con Fetch the Bolt Cutters, Fiona Apple nos obsequia un momento dentro de su cabeza y nos abre las puertas al lado más oscuro y brutal de su vulnerabilidad, conservando lo lúdico de una producción enfocada en el ritmo. Se trata de una obra maestra rica en todos sus sentidos que invita a ser redescubierta con cada nueva reproducción. Quizás para Apple el mundo sea una m*erda, pero nosotros agradecemos que ella y su música formen parte de la porquería en la que vivimos.

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