Porqué el internet mató al one hit wonder

Ok, tengo 28 años, lo que significa que estaba viva cuando MTV ponía videos y YouTube todavía no era a thing. También significa que tengo memoria de one hit wonders horribles, tipo Mambo No. 5, Who Let The Dogs Out, y éxitos de peluquería como All Around the World.

En el mundo pre YouTube, te enterabas de la existencia de una canción cuando empezaba a sonar incesantemente en la radio o sacaban el vídeo mil veces en cualquier canal de videos. Tenías que prestar atención para ver el nombre de quién sea que cantara algo que te pareciera particularmente interesante. Y si querías volver a escuchar la canción, te tocaba aprenderte la rotación de la emisora o comprar un CD. Después de decir todo esto siento que tengo 98 años y estoy hablando de cosas que pasaron hace un milenio. Como que mis papás fueron Adán y Eva.

Si un artista tenía una primera canción exitosa seguida de singles menos interesantes no iban a tener tanta exposición en medios como artistas más consagrados. Así que si querías escuchar una banda oscura e innecesariamente intensa de Noruega, ibas a necesitar mucha dedicación y una gran inversión de tiempo. Seguir una banda no era tan fácil como darle a un botón así que si no “lo lograban”, desaparecían con más facilidad de lo que lo hacen las bandas hoy en día.

Cuando el internet se volvió un servicio de consumo masivo, los hábitos cambiaron.

El internet nos permitió mantenernos al tanto de los artistas que prefiriéramos y además nos dió el P2P sharing que hizo que todo el mundo tuviese acceso a discos enteros gratis -e ilegalmente-. Para el 2005 ya YouTube existía y MySpace estaba en el auge de su popularidad, y con ellos llegaron los artistas independientes que lograban fanaticadas sin recurrir a contratos discográficos. El internet, y las redes sociales, se convirtieron en el lugar perfecto para centralizar toda la fanaticada que podría tener un artista. Con todo esto, lentamente murió el one hit wonder.

Para el 2012 ya las reproducciones de YouTube estaban contando para la lista Billboard, por ejemplo. Lo que significa que si algo se vuelve viral en internet, inmediatamente pasa a medios tradicionales. Además, YouTube toma en cuenta cómo funciona el internet fandom, para reportar qué tan viral es un video. Por ejemplo, una canción no se hace popular solo por cuántas veces es reproducido el video original, también toma en cuenta el alcance a nivel de covers o las veces que se usa como soundtrack de otro video, como pasó con Harlem Shake.

Y luego está el algoritmo. YouTube sabe cuando ves un artista repetidas veces y por eso, lo sigas o no, cuando saque el siguiente single te lo va a recomendar. Cada vez que escuchas una canción desde tu cuenta es como si te la tatuaras. Por eso evito tan histéricamente que alguien escuche cualquier clase de reggaetón desde mi perfil de YouTube.

Todo esto lo que significa es que gente como Psy deja de ser alguien que pegó un hit y desapareció por siempre. Ahora el internet nos obliga a mantenernos al tanto de cualquier otro material que saque, y ni siquiera tienes que seguirlo para que eso pase. Solo tienes que haber interactuado con el contenido una vez para que el internet decida mantenerlo cerca de ti por siempre. Rebecca Black y Ke$ha deben estar bastante felices de no haber intentado lanzar sus “carreras” más temprano.

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