De Venezuela para el mundo: ilustradoras que dibujan lo criollo

Dicen que una foto vale más que mil palabras. Sin embargo, ¿qué pasa cuando dejamos de buscar algo que ya existe y decidimos construirla por nosotros mismos?

Una fotografía es la presentación de una imagen o una idea que ya está allá fuera, pero crearla desde cero significa un reto que la modernidad ha hecho un arte. Una ilustración, un collage o una foto intervenida gráficamente cambian por completo el discurso de las mil palabras y las multiplican al millón. Pero el hecho es que Instagram y Facebook hicieron que Walter Benjamin se quedara corto. Pues el alcance que puede lograr una obra de arte en alguna red social es infinito y de ahí desemboca su ambición y su poder.

Son muchas las artistas femeninas que aprovechan las ya no tan nuevas plataformas de exhibición para globalizar pensamientos íntimos y reales. Ellas se toman la tarea de no solo pensar en un discurso poderosamente femenino, sino que lo asumen en un formato universal que se distingue por no tener idioma, nacionalidad, ni fronteras. Cada una con su firma y con una característica inconfundible. Algunas de ellas pueden ser Rocío Diestra, Lorraine Sorlet y hasta Polly Nor (recomendada por una de las entrevistadas).

Pero aquí quiero escribir sobre algunas artistas que decidieron hacer de Venezuela su punto de partida y de su feminidad, su lenguaje.

Martha Gabriela es una ilustradora venezolana que reside en Montreal, Canadá y dedica su carrera a hacer conocer en ese lado del mundo lo que significan nuestras frases típicas y criollas. Por así decirle, traduce lo que es ser venezolano a un idioma visual y súper ingenioso.

Camila Curiel es una fotógrafa e ilustradora que reside en Milán, Italia y completa a través de estas dos corrientes artísticas ese vacío que reconoce en la cultura venezolana.

Y Andrea Viso es una artista e ilustradora venezolana que se destaca por sus collages surrealistas. Muchos de ellos, plantean escenarios y localidades nacionales combinados con otros conceptos que a su vez se debaten entre lo fumado y lo espectacular. Ella reside acá en Venezuela.

Ahora, ¿por qué ilustrar sobre Venezuela? A pesar de su evidente situación económica y política, no podemos ignorar que también ha afectado a las ganas de crear y de hablar de ella. Muchos prefieren olvidarla y seguir adelante, pero otros tercos se niegan a callar esa sangre criolla que corre por sus venas. 

Entre esos tercos está Martha. “Porque quería quedarme en contacto con mi cultura. Soy una diseñadora gráfica valenciana sin Venezuela y mientras más tiempo paso sin ella, más la necesito. En una conversación con mi familia hablando de expresiones venezolanas me quedé pensando en cómo puedo integrar algo que me hace tanta falta con algo que ocupa una parte muy grande de mi trabajo y mi vida (ilustración), así que empecé a ilustrar. Explicar ‘bululú’, Los Diablos de Yare y Simón Díaz en inglés ha sido genial. Nuestro país tiene tanto color, pasión e inspiración. Yo sé que las noticias de hoy en día marcan una realidad muy fuerte, pero es importante para mi dar a conocer algo menos político porque Venezuela es mucho más que eso”, nos cuenta Martha.

Además de decirnos las razones que las hacen trabajar de la mano con Venezuela, Andrea, Camila y Martha también nos respondieron algunas preguntas sobre qué significa para ellas su país, cómo las inspiran y cómo pueden manifestarlo a través de su arte. Dándonos también su opinión acerca del mercado artístico venezolano e internacional.

Según ustedes, ¿qué situación cotidiana está llena de inspiración para crear? ¿Venezuela está por ahí?

Camila: Me apoyo en mis vacíos al momento de crear. Venezuela claramente es un vacío gigante que tengo en el pecho. A pesar de ya no vivir en mi país, lo tengo muy presente, es parte del equipaje de vida que llevo de arriba a abajo, equipaje esencial en mi formación personal y artística.

Andrea: Mi país y sus hermosos paisajes. También son los minutos antes de conciliar el sueño mi mayor fuente de creación. Tengo una libreta en mi mesa de noche donde anoto las ideas que se me ocurren antes de dormir.

Martha: Siento que cada momento cotidiano puede ser visto de una manera que inspire… mientras puedas darle la vuelta. Por ejemplo, terminar con un novio me inspiró a hacer más arte relacionado con fuerza y poder femenino (siempre con una pizca de comedia). Las ilustraciones venezolanas vienen de conversaciones con otros venezolanos fuera del país. El año pasado, en una cola de votación de cinco horas en uno de los días más calurosos en Montreal, hablé con diferentes venezolanos de diferentes partes de nuestro país. Al final estábamos muertos de risa con expresiones, dichos, palabras, nombres, etc. Los venezolanos me caen demasiado bien. Hasta en una cola brutal de cinco horas bajo el sol nos las arreglamos para encontrar un momento alegre y colorido entre nosotros. Algo necesario.

¿Cómo han visto la recepción de tu trabajo en Venezuela y afuera? ¿Diferencias?

Camila: Siento que los que conocen mi trabajo, les gusta. Se conectan con mi obra, y eso para mi vale oro. No siento que sea una cuestión de nacionalidad, o de territorio.

Andrea: Mi trabajo ha recibido una buena aceptación por ofrecer algo distinto en el mercado artístico. Mis comienzos fueron a nivel nacional y actualmente me estoy proyectando a nivel internacional principalmente por venezolanos que viven afuera del país.

Martha: La recepción en general ha sido muy positiva y alentadora. Mis ilustraciones en inglés han sido tomadas muy bien por mis seguidores anglófonos, pero cuando hago una ilustración de una expresión venezolana, la ola criolla me entra llena de risas, apoyo y orgullo. Saber que puedo sacarles una sonrisa me alegra el día y me inspira a crear más. Fuera de mi gente, los seguidores de otros países comparten su versión de la expresión (sobretodo si son de otras partes de Sudamérica) y hasta me mandan otras expresiones para dibujar.

¿Qué creen que le falta al mercado artístico en Venezuela?

Camila: Siento que hoy en día el mercado artístico en Venezuela se ha reducido gravemente por la situación país. El talento escapa y el que queda no puede valorizar sus obras por el precio justo por la grave situación económica. Talento venezolano sigue existiendo, dentro y fuera del país y seguirá existiendo. Siento que una situación económica más estable (en todo sentido) ayudaría al mercado artístico en Venezuela.

Andrea: Mayor apoyo y valoración del artista.

Martha: Más exposición y apoyo. Los artistas venezolanos necesitan anunciar su voz artística en todos los medios sociales que existan. No hay nada mas lindo que ver a un paisano en una red grande. Cuando leí sobre las ilustraciones de Yonel Hernández en Vice me emocioné demasiado. Me trae mucho orgullo ver a mi familia venezolana sobresalir en talento.

Sin duda en Venezuela no solo hay mucho que contar sino mucho de qué ilustrar y de una forma aún más especial y particular, si se logra a través de la mano y el ingenio de mujeres venezolanas que tienen más de un millón de palabras e imágenes que decir.

Gracias infinitas a Camila, Andrea y Martha. Sigan haciendo arte en todos los idiomas posibles. 

Cabe destacar muchas más como Sofía Jaimes con @avilacomposicion, Valentina Mora con @caffetina, Isabella Ostos con @io_ostos y Elena de Arenales con @elenabendita.

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