Daria estaba en contra del “bro-culture” mucho antes de que supiéramos qué significaba

Daria estaba en contra del “bro-culture” mucho antes de que supiéramos qué significaba

Todos conocemos a Daria. La adolescente indiferente, satírica y cínica que se convirtió en nuestra referencia para cualquier circunstancia que afrontamos durante el colegio.

Para el mundo, Daria Morgendorffer es muchas cosas: la representación del cliché invertido para la televisión, la personalización de nuestra adolescencia y un ejemplo de las caricaturas inteligentes; pero sobre todas las cosas, Daria es la protagonista del movimiento contra el “bro-culture” de los noventa.

Aunque muchas de nosotras ni siquiera sabíamos leer cuando Daria llegó a las pantallas en 1997, no hay que ver más de dos episodios para darse cuenta que el tema central de la historia va totalmente en contra de las políticas sexistas y provocaciones a nuestro género. Y si algo hemos aprendido de Daria, es que si hay algo que decir, ella lo hará.

Los íconos de la generación X eran Beavis y Butthead, quienes llegaron a compartir el mismo canal que Daria gracias a Mike Judge, solo que con una línea mucho más apegada al bro-culture, llena de chistes superficiales, risas irritantes y actitud desinteresada. Mientras que Seth MacFarlane, que evidentemente quería un show popular no por la inmadurez de sus personajes, sino por su valor como personajes, decidió atinar más alto, ser la antítesis de Mike Judge y presentarle a MTV a Daria, la anti-Beavis y Butthead.

Advertencia: el siguiente video puede ser perjudicial para tus neuronas; se recomienda discreción.

Así es cómo Daria llegó al mundo de la televisión, tras la preocupación de Judy McGrath (presidenta de MTV), porque el programa no tenía “gente inteligente, o mujeres, o niñas” que pusieran a los niños en su lugar y le dieran equilibrio al género del show.

Abby Terkuhle, vicepresidenta y directora creativa de MTV, describe a Daria como el personaje que trajeron para ser la “chica inteligente que podría servir como complemento” de la televisión. Desde su concepción Daria estaba destinada a ser una presencia femenina inteligente y sin ninguna connotación sexual.

Dos décadas después de conseguir su spin-off con un show propio a manos de Glenn Eichler y Susie Lewis, Daria se ganó el título de ícono, no solo por combatir la estupidez de Beavis y Butthead, sino porque revolucionó el significado de ser inteligente y mujer en la televisión. La sociedad estaba acostumbraba a ver a personajes en la pantalla que expresaran su inteligencia frívolamente y en planes arrogantes, pero con Daria, una niña que estaba cómoda con sus conocimientos y sentía que no encajaba en un mundo inferior, la inteligencia era un regalo que debía presumirse.

Tomando en cuenta lo que Judge le dijo a Nerdist hace poco, su intención principal era que “fuera alguien que señalará obviamente que [Beavis y Butt-Head] son estúpidos, pero que también fuera tolerante y se divirtiera un poco con ellos, y que los molestara. Tal vez, ella también sea un poco rebelde, y obviamente más inteligente que ellos”

Entre comentarios sarcásticos, su afición por la lectura y ejemplos de amistades y relaciones femeninas sanas, Daria nos enseñó que está bien tener un coeficiente intelectual más alto y que aunque existan niñas insoportables, al final no ganamos nada si comenzamos una pelea entre mujeres. Ahora gracias a ella existe Diane Nguyen, Princess Bubblegum, Lana Kane, Tina Belcher y Wendy Testaburger.

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