Por qué amamos a Grace Coddington

Si alguna vez te topaste con un editorial de Vogue que te encantó, lo más probable es que tengas que agradecerle a Grace Coddington por eso, bueno, al menos si es uno anterior al 2016, año en el que la pelirroja renunció a su cargo como directora creativa de la revista americana.

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Aunque Anna Wintour es la mujer que aparece en la mente de todos cuando piensan en Vogue, la visión de Coddington fue tan importante para la revista como la de su editora en jefe. De hecho, Wintour se ha referido a ella como el corazón y el espíritu de la publicación de Condé Nast. Entonces, ¿por qué no has escuchado sobre ella?

Coddington siempre ha mantenido un bajo perfil mientras que Wintour es la cara de la revista, su nombre es sinónimo de la marca. Sin embargo, el mundo se enamoró de la directora creativa cuando esta apareció en el documental de 2009, The September Issue. En él, se mostraba como la antítesis de Wintour; Coddington era dulce, tranquila, graciosa y la encargada de velar por el arte de la revista frente al pragmatismo de la editora en jefe.

A pesar de que es conocida por ser la responsable de enseñarnos mundos que solo existen en nuestros sueños, su trabajo en la industria va mucho más allá de sus 27 años en Vogue.

Coddington viene de una familia humilde de Gales, donde creció leyendo la publicación en la que ella haría historia años más tarde. Según ella, Vogue fue su única conexión con la moda hasta sus 18 años, cuando salió de su pueblo tras ser anunciada como la ganadora de un concurso de modelaje y se fue a probar suerte en Londres, jugada de la que salió victoriosa porque rápidamente empezó a ser reconocida por su trabajo.

Sin embargo, la carrera de la nueva modelo se vio truncada en 1961 tras un accidente de tránsito que le causó heridas graves en la cabeza y resultó en la pérdida de un párpado, razón por la cual pasó los siguientes dos años de su vida sometiéndose a cirugías reconstructivas. Este horrendo suceso no impidió su éxito en el mundo del modelaje, puesto que pasó a convertirse en un ícono de la década de los sesenta cuando retomó su carrera.

Posteriormente, y gracias a los contactos que había hecho, Coddington empezó a trabajar como editora junior en la Vogue británica en el año 1968. Allí colaboró con fotógrafos de gran renombre como Barry Lategan y Arthur Elgort. Desde ese momento, comenzó a narrar increíbles historias a través de una impecable dirección creativa, cosa que dice haber aprendido en sus años como modelo pues siempre estuvo prestando atención a lo que ocurría durante sus sesiones fotográficas. Tras 19 años allí, la brillante pelirroja decidió probar algo nuevo y se mudó a la ciudad de Nueva York para ejercer el cargo de directora de diseño en Calvin Klein en 1987.

No tardó mucho en extrañar la creatividad que le exigía su antiguo trabajo y para el año 1988 estaba uniéndosele a Anna Wintour en la Vogue americana. De hecho, Coddington empezó a trabajar en la revista exactamente el mismo día que Wintour fue ascendida a editora en jefe, pero no fue sino hasta 1995 que la galesa comenzó a ejercer el cargo de editora creativa. 

Por los siguientes 28 años funcionaron como partes de un equipo que chocaban con frecuencia, pero que se necesitaban una a la otra. En enero de 2016, Coddington anunció que se iba de la revista, pero que aún crearía cuatro historias al año para el medio. Desde entonces ha trabajado en publicidades para Tiffany & Co., sacó un perfume en colaboración con Comme des Garçons y comenzó a entrevistar a famosas personalidades en un programa llamado Face to Grace perteneciente al canal Made to Measure.

Grace es uno de mis personajes favoritos de la industria de la moda. Adoro su capacidad creativa y lo fiel que le es al arte. Hoy, a sus 77 años, sigue siendo una de las mujeres más poderosas e influyentes en su medio, y su trabajo continúa dando de qué hablar. Si no fuese por ella, Vogue no sería nada de lo que es en la actualidad, por eso decimos: gracias, Grace. Realmente somos muy afortunados de poder apreciar y disfrutar su visión del mundo a través de las historias que crea y lleva a cabo visualmente.

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