#TheAReviews Call Me By Your Name

Cada comienzo de año el foco de nuestras preocupaciones está sobre alfombras rojas, discursos de aceptación y la quiniela malintensa que armaste con tus amigos que se la tiran de cinéfilos.

Razón por la cual, esta vez nos hemos dado el lujo, por segundo año consecutivo, de poner nuestra opinión sobre todas las cosas y resaltar su gran y significativo aporte a la cultura cinéfila, porque todo lo que tenemos que decir sobre las películas que hacen fila para los premios es estrictamente importante y necesario.

Y porque nos pagan por ello.

Así que, con una lista de 20 películas y un grupo de 7 personas dispuestas a deliberar y criticar -a veces profesionalmente y otras veces no tanto- con altos criterios de dirección, guionismo y fotografía, hemos fundado La Akademia The Amaranta.

Porque después de todo el shade que le hemos lanzado a nuestra contraparte, La Academia, no nos queda de otra que crear nuestra propia institución y celebrar unos premios menos polarizados y sensacionalistas -o quizás un poco de los dos- justo antes de que la ceremonia de los Oscars, bajo la estatuilla de Los OsKarinas.

Auspiciado por The Amaranta y GK Media.

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Esto implica, por supuesto, que desde ahora hasta el primero de marzo reseñaremos cualquier película que se atraviese en nuestro camino para comenzar las predicciones a nuestro gran evento (esto es mentira, estudiamos cuidadosamente las nominaciones de los demás premios y críticas para hacer esta lista de películas).

Hoy es el turno de Call Me By Your Name

¿Keslokes?

Call Me By Your Name es una película dramática de “madurez romántica” de 2017 dirigida por Luca Guadagnino y escrita por James Ivory, basada en la novela homónima de 2007 de André Aciman. La producción de la película independiente es una colaboración italo-estadounidense-brasileña-francesa que ha alcanzado gran popularidad debido a la enorme cantidad críticas positivas y nominaciones a premios internacionales.

La historia se desarrolla en el verano 1983, cuando Elio Perlman, de 17 años, pasa los días con su familia en la villa que tienen al norte de Italia. Pronto conoce a Oliver, un estudiante de arqueología que trabaja como pasante para el padre de Elio. En medio de la belleza italiana que rodea el entorno Elio y Oliver descubren una atracción que trasciende los estigmas sociales y que cambiará sus vidas para siempre.

Luego de esa sinopsis cursi, les cuento que Call Me By Your Name comenzó su desarrollo en 2007, cuando los productores Peter Spears y Howard Rosenman compraron los derechos del libro. Inicialmente era James Ivory quien dirigiría el filme, pero terminó siendo el escritor del guión y productor. Luca Guadagnino entró a la producción como consultor de locaciones y, en un extraño giro de los acontecimientos, terminó desempeñando el rol de director y productor.

Una vez que Guadagnino estaba establecido como director y ya la pieza tenia pies y cabeza, comenzaron a trabajar con el tema de quiénes serían los elegidos para llevar esta historia de amor a la gran pantalla.

Timothée “Revelación” Chalamet es quien tuvo la responsabilidad de interpretar a Elio, el talentoso joven de 17 años. Guadagnino dice que Chalamet lo fascinó como actor por ser “ingenioso”, muy ambicioso y con ganas de desafiarse a sí mismo, y que por eso le pareció perfecto para el papel. Por el otro lado, Armie “HOT” Hammer parece que ya tenía el papel en el bolsillo porque el director tenía un gran interés en trabajar con él desde que lo vio en su papel en The Social Network.

El par no se conoció hasta que estuvieron en el set en Italia, sin embargo, no parece haber sido un impedimento para que tuvieran una conexión instantánea que les permitió narrar la historia que hasta ahora ha tenido numerosas nominaciones por interpretación y mérito audiovisual en los BAFTA, Golden Globes, Critics’ Choice, SAG, Los Oscars y obviamente Los OsKarinas, al igual que un 96% en Rotten Tomatoes.

¿Kesloke pensé?

Que iba a ser un drama gay intenso…y no me equivoqué.

En lo que sí me equivoqué garrafalmente fue en la connotación negativa que le di a esa calificación, porque ya la he visto 3 veces (y por ahí vienen más reproducciones) y no me canso de lo hermosamente hilada que está la historia.

No solo está grabada en Crema, Italia, que es un pueblito minúsculo y bellísimo al norte de país, sino que trata el tema de la homosexualidad con una naturalidad tan poco común que es realmente refrescante.

La historia se centra en una reflexión sobre qué es el amor (de pareja, de amistad, familiar) y con ciertas sutilezas a lo largo de todo el filme, Guadagnino permite entender la virtud que significa la unión de dos personas, sin importar su género.

Tomando en cuenta que toda la película se la pasan hablando de esculturas griegas porque Oliver y el papá de Elio son arqueólogos, pareciera que hay una conexión deliberada respecto a la idiosincrasia de la antigua grecia en torno a la homosexualidad, donde no solo era normal que sucediera -por lo que no contaban con una palabra para ese concepto-, sino que era bastante virtuoso porque: Hombre + hombre = virtud… #FeministTriggers

Cuando a esto le sumas la escena en la que Elio está por confesarle a Oliver su atracción, y sutilmente se hace cambio de atención entre Elio, la figura del soldado de la Primera Guerra Mundial, y la cruz de la iglesia, es como si Elio estuviera desafiando la moralidad de la sociedad en los años 80, lo que da por resultado una visión bastante moderna de las relaciones de un mismo género. No sé si el director hizo esto a propósito, pero a mí me pareció increíble y voy a pensar que sí entendí lo que quiso decir y por eso ahora tenemos un vínculo especial.

En palabras de Guadagnino:   

“Es una película familiar. Es un filme sobre la compasión y sabiduría que es transmitido por generaciones familiares: padres, hijos, amigos, amantes. En el actual acontecer mundial, abarrotado de odio y ‘wall-building’ (ouch, Trump), esta es una película que celebra la comunicación y la construcción de puentes”

Y bueno esto llega a su fin con mi confesión de que cada vez que termina la película soy un mar de lágrimas porque Timothée, Armie, y el monólogo final de Michael Stuhlbarg te hacen sentir demasiadas emociones como para poder mantenerlas dentro.

¿Khé le daría?

Y Call Me By Your Name se lleva La OsKarina por: La Mejor Película para ponerte chiquito el corazón porque te diste cuenta que el amor es demasiado bello.

Y una nominación por Los Mejores Duraznos de toda Italia.

Si quieres saber que otras estatuillas se llevará, asegúrate de sintonizar los premios OsKarinas el 3 de marzo, y no olvides tu pinta marginal porque para los vestidos bonitos están los Oscars. 

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