Todos lo hacemos igual

La necesidad de parecer new age que le ha pegado a ciertas personas últimamente es preocupante. Unos andan por ahí tratando de convencerte, y convencerse a sí mismos, de que hacer una ceremonia de Ayahuasca exprés fue suficiente para cambiarles la vida. Otros creen que posteando fotos de Fiji en Facebook, mágicamente les caerá un pasaje en sus manos junto con una fortuna para pagarse un hotel de lujo. Y, los más preocupantes, han decidido divorciarse de sus capacidades críticas para empezar a responder a todo con “yo no soy quién para juzgar”.

Además de “yo no soy quién para juzgar” a alguien en una situación inocua y normal, pasamos a “yo no soy quién para juzgar” a alguien que está claramente haciendo algo terrible y perjudicando a todos a su alrededor.

La cosa es que de eso se trata la sociedad humana. Más humano que comer, rezar, y amar, es juzgar. Es la base del contrato social, lo que nos mantiene a raya.

En el mundo existe gente terrible. Como los pedófilos, por ejemplo. Si uno de ellos nos dijera “oh, es que a mi me gusta ver niños desnudos” y todos respondiéramos “bueno, no somos quién para juzgar” Dan Schneider y compañía serían dueños de millones de escuelas primarias. Es lo mismo si ves a un wannabe de Trump siendo un imbécil, dile “yo no soy quién para juzgar” a sus ideas de neo nazi y te construirá un muro alrededor. Es decir, tus alternativas son dejar de empezar que lo peor que puedes hacer con tu vida es juzgar a otro, o pasivamente observar como todo se va a la mierda porque te dio miedo tener una opinión.

No sé en qué momento se confundió el ser hippie con ser apático y desinteresado, pero toda esta farsa de anti juicio es estúpida y tiene que parar:

Como ser social, es tu deber juzgar

Si vives en sociedad, eres un quien, y tu responsabilidad como un quien responsable, es juzgar. Hacer un juicio de valor no te hace una persona mala e intolerante, solo un ser humano con criterio moral. As in, capaz de defender ideas y causas en vez de quedarse inactivo ante cualquier estímulo social externo.

Hacer un juicio de valor no es lo mismo que tener prejuicios

Ser capaz de interpretar las acciones de otra persona como malas, o irrespetuosas, o lo que te de la gana, no significa que automáticamente eres una abuela diciendo que los tatuajes son marcas del demonio.

Prejuicio viene de praeiudicium que técnicamente puede traducirse como “decisión prematura”. Como cuando un tipo tiene una Merú y automáticamente decido que es un douche sexista y se refiere a las mujeres como “culito”, eso es un prejuicio. Una opinión ignorante basada en mi propia experiencia subjetiva que me lleva a decidir algo sobre una persona sin tener nada de información.

Si el tipo de la Merú se baja y me cuenta que conoció a un “culito” que es “senda perrita” porque sube fotos en bikini a sus redes, tengo información suficiente como para juzgarlo como un douche sexista. No es un prejuicio, está basada en la información que está proporcionando que yo soy capaz de interpretar como sexista o no sexista.

De todos modos lo estás haciendo

De la boca para afuera puedes estar no juzgando, pero internamente ya lo hiciste. Solo que en vez de dar tu opinión, defender tu posición, preferiste ser irresponsable y callarte.