La sexóloga Ysabel Velásquez desenmascara los mitos del orgasmo

Si el sexo fuera una carrera, el orgasmo fuese la meta. Desde antes de perder la virginidad, el orgasmo se glorifica y hasta se sueña con llegar a experimentarlo alguna vez. Pero como las celebridades, de la popularidad nacen confusiones y rumores. Existe mucha confusión sobre esta descarga de excitación.

Por esta razón surgieron estos artículos, dedicados a la sexología y la cantidad de valiosa información que se puede brindar. Sin duda, el primer tema que se iba a tocar era el del orgasmo.

Con esta valiosa entrevista a la sexóloga y periodista de salud, Ysabel Velásquez, descifraremos qué es, cómo funciona, y qué mitos son falsos sobre el orgasmo.

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Para recordar lo básico, ¿qué es un orgasmo?

El orgasmo es la liberación de la tensión sexual acumulada durante la excitación. En el hombre, el orgasmo suele ir acompañado de la eyaculación, aunque se trata de dos procesos fisiológicos independientes, mientras que en la mujer el orgasmo se caracteriza por contracciones vaginales involuntarias, y puede o no estar acompañado de la emisión de mayor lubricación vaginal.

Cada mujer puede experimentarlo de diferentes intensidades dependiendo de la estimulación, mientras en algunos encuentros pueden ser descritos como “explosión” o “fuegos artificiales”, en otros puede ser más sutil.

¿Cuáles son los mitos de este?

El orgasmo femenino está teñido de mitos. Sigmund Freud, padre de la psiquiatría y el primero de éstos que exploró las raíces de la sexualidad como una pulsión que afecta el comportamiento humano, dijo que el orgasmo de la mujer podía provenir del clítoris o de la vagina, y que mientras el primero era inmaduro, el segundo era al que una mujer madura debía aspirar.

Freud dijo otras cosas sin sentido como que las mujeres éramos volubles emocionalmente porque “sufrimos de envidia del pene del varón”. Los argumentos de Freud sobre el orgasmo no tenían ninguna raíz científica, no en vano el psicoanálisis es hoy altamente cuestionado…

Volviendo al tema del orgasmo, las explicaciones de Freud sobre el orgasmo femenino causaron mucho estrés porque muchas mujeres se empeñaban en que tenían que alcanzar el clímax a través de la penetración vaginal, esto es un MITO GIGANTE que después desmontaron los padres de la sexología moderna como Alfred Kinsey, quien dijo en 1947 “el pene tiene escasos méritos eróticos porque el centro de la respuesta sexual femenina está en el clítoris”, y más tarde Masters y Johnsons en 1966, quienes con sus investigaciones con parejas voluntarias lo comprobaron.

La realidad es que el centro del orgasmo es el clítoris y sólo un 25% de las mujeres lo alcanzan sin estimulación directa, sin embargo en ellas hay un roce con el llamado punto G, que no es más que el haz interno de nervios del clítoris ubicado en la pared anterior de la entrada vaginal. El clítoris tiene 8 mil terminaciones nerviosas que se diseminan por toda la región pélvica y sí, su tejido eréctil es similar al del pene, sólo que no se ve.

¿Cuál es la diferencia entre eyacular, ‘venirse’ y tener un orgasmo? Suelen haber confusiones.

La eyaculación masculina es un proceso distinto al del orgasmo. Eyaculación es la emisión del semen. Orgasmo son todas las sensaciones placenteras asociadas a la liberación de tensión sexual. Sin embargo, en el hombre para separar orgasmo de eyaculación requiere de práctica, eso se logra con el llamado sexo tántrico, en donde puede tener orgasmos sin eyacular.

En la mujer, la llamada eyaculación femenina (o squirting) no es más que la emisión de más lubricación vaginal durante una estimulación intensa. Es poquito líquido, no se debe buscar lograrlo porque genera ansiedad y es muy distinto a lo que muestra el porno (que es exagerado, puro “sexo ficción”).

Ahora, coloquialmente “venirse, acabar, terminar” son sinónimos de orgasmo para la mujer y de orgasmo más eyaculación para el hombre.

¿Durante un orgasmo es necesario gemir todo el tiempo?

El gemido no es obligatorio, es algo cultural. Hay mujeres que lo usan para comunicarse, indicar a la pareja cómo quieren ser estimuladas o reforzar que lo que hacen les gusta. Pero no, no es indispensable.

¿Por qué es más difícil de ocasionar en mujeres que en hombres?

Falta de educación sexual en ambos sexos, y que nuestra respuesta de excitación no es tan evidente como la de ellos. Sin embargo, es importante decir que toda la zona de la vulva y de la vagina también se excita. Mientras ellos luego de un orgasmo deben esperar para tener otra erección (período refractario), nosotras no tenemos ese tiempo de espera. 

Si nos apetece seguir siendo estimuladas podemos tener todos los orgasmos que deseemos experimentar, por lo que podemos afirmar que todas las mujeres somos potencialmente multiorgásmicas así no lo hayamos explorado aún.

Otro factor importante es que los varones están familiarizados con su respuesta sexual a través de la masturbación, mientras que por los tabúes socioculturales a nosotras se nos dice que tocarse es malo, sucio y otra cantidad de mentiras. La masturbación es importante para luego guiar a nuestra pareja hacia lo que nos gusta y lo que nos excita sin temores, ya que cada una de nosotras tiene preferencias distintas.

¿Crees que la falta de comunicación sexual es la culpable de que las mujeres a veces se vean en necesidad de fingirlo?

Definitivamente, sí. Ningún hombre, por experimentado que sea, nos va a “hacer sentir” si no nos comunicamos. Ellos no tienen un GPS o una bola de cristal. Sin embargo, a la hora de comunicarnos nos cortamos porque aún en este siglo pensamos que el hombre nos va a juzgar, va a preguntar “quien nos enseñó” o cosas por el estilo.

Fingir el orgasmo es contraproducente porque lo hacemos para que el ego masculino no salga herido y él se sienta como un “súper macho”. Pero así nos olvidamos de abandonarnos al placer y quedamos frustradas.

En lugar de esto hay que recordar que la responsable de tu orgasmo eres tú, no tu pareja y que no hay nada más placentero que tomarse el sexo como algo lúdico y divertido, no como un examen de orgasmos y erecciones. Para llegar al orgasmo es indispensable estar relajados y sin ansiedad, la respuesta del estrés impide la excitación tanto en hombres como en mujeres.

¿Cómo se puede motivar mejor?

Lo importante es estar involucrada en ese momento con las sensaciones del cuerpo sin pensar en cuestiones anti eróticas–lo cual puede ser muy difícil para nosotras, que somos multitasking y tenemos cerebros con vida propia,– así que hay que asegurarse de que la mente esté en sintonía con el momento, para luego ir guiando a nuestra pareja.

Hay que:

  • Enfocarse en la respiración, entender que el orgasmo simultáneo no debe ser la meta, ya que ellos suelen excitarse en la mitad del tiempo que nosotras.
  • Prestar mucha atención a las caricias y a las palabras, ese juego erótico previo es fundamental.
  • Dejar la penetración para el final, cuando estemos muy excitadas y buscar posiciones donde se tenga acceso al clítoris (como la de la mujer arriba).
  • Por último, disfrutar todo el camino hacia el orgasmo, paso a paso, sin obsesionarnos con llegar al clímax. 

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