Soporta el olor de la sangre chama

Estás en la playa, a un tipo tratando de abrir una cerveza se le resbala el destapador oxidado que compró su bisabuelo la última vez que fue a Bonaire y se rebana un dedo.

Un apéndice con uña, hueso, carne y demás elementos groseramente biológicos, cae en la arena y una escena al estilo Tarantino caracteriza el momento.

Hay dos maneras en las que las personas van a reaccionar:

1. Modo capítulo catástrofe de Grey’s Anatomy

Asumes que eres un médico de primera y con elementos rudimentarios te improvisas un quirófano y atiendes la situación sin sudar, gritar, cambiar expresión facial o siquiera respirar.

2. Modo alérgico al olor a sangre

Te desmayas.

Ambas reacciones son involuntarias y válidas, aunque la primera es la única que aporta y ayuda, uno no controla cómo responde en momentos de crisis o de peligro.

Sin embargo, cuando se trata de amigas (y el evento es menos sangriento) uno debería condicionarse a reaccionar como una linterna cuando se va la luz.

Capítulo 12 de The Girl Code: “Te comprometerás a atender en milisegundos las crisis de tus amigas”.

Toda amiga, corrijo, toda mujer que se considere como tal, debe entender que sus órganos biológicos le asignaron el deber y responsabilidad inmensa de tener que suscribirse a la crisis de sus amigas o de cualquier mujer que necesite de ella e intentar resolverla.

Si a una chama le tiembla el pulso cuando entrega la tarjeta en la farmacia para pagar la prueba de embarazo…

Tú le ofreces pagarle un juguito y esperarla a fuera del baño si quiere.

Si tu mejor amiga te dice que necesita comprarle un café a la profesora para que la deje presentar el parcial y no tiene efectivo…

Tú haces la cola en el kiosko mientras ella termina de estudiar y además anexas un Toronto de ñapa para que le suba el 9,5 a 10.

Si estás de compras (en un país sin hiperrecontraultrainflación) y la del probador de al lado no se decide entre dos vestidos que hagan sentir peor a su ex novio....

Tú compartes tu opinión y le das el dato de la maquilladora que hace un contour estilo Kardashian que te quita virtualmente 3 kilos.

Si una amiga te llama diciendo que está en casa de los abuelos del chamo con el que está saliendo y se le manchó el pantalón blanco porque le vino el periodo y no sabe qué hacer…

Tú llegas a la casa de los abuelos diciendo que tienes que dejarle un documento importantísimo a tu amiga, entras al baño, provees con unos pantalones blancos y un ibuprofeno a la afectada, antes de salir del hogar como un ninja.

Si tu archienemiga no tiene cola para irse de la fiesta…

Tú le ofreces dejarla en su casa, y la dejas en un Burger King del otro lado de la ciudad, por sapa traidora.

(no venía al caso ese ejemplo, pero a las archienemigas hay que tratarlas así)

Yo, como mujer hecha y derecha juro solemnemente seguir el artículo 12 de The Girl Code.

¡HOOZA!