y deja de querer robarte el spotlight

El mundo está pasando por un momento que, con suerte, va a terminar en una consciencia mucho más amplia de lo que significa el acoso. Eso significa básicamente dos cosas: en primer lugar que es momento de escuchar a las víctimas y reflexionar sobre lo que dicen antes de asumir que están mintiendo. En segundo lugar, que si lo único que quieres decir al respecto tienes que empezarlo con “yo no soy machista, pero…”, mejor quédate callado.

Sino piensas unirte a lo que está pasando para apoyar porque genuinamente crees que las mujeres podemos mentir acerca de una violación para tener atención, que no deberíamos decir nada hasta que tengamos pruebas porque sino “le destruimos la carrera a alguien”, que es una “cacería de brujas”, o que hay ataques sexuales que no te parecen la gran cosa porque no te lo hicieron a ti y te cae bien la persona que los hizo, por favor, cállate.

 Todos esos pensamientos que estás tratando de pasar como “lógicos” y “racionales”, en realidad están íntimamente relacionados con una mentalidad acostumbrada a la cultura de violación. Ya habrá momento de encargarnos de eso, pero justo ahora es mejor que tomes asiento y te dediques a ver otras cosas porque:

Tu queja ayuda a la persona equivocada

Creo que muy pocas personas serían capaces de apoyar a Harvey Weinstein en este momento así que hablemos de alguien más divisivo, Louis CK. Las acusaciones hacia CK empezaron como pequeños rumores hace unos 10 años, lentamente se volvieron alegatos anónimos que nadie estaba dispuesto a reconocer, y finalmente llegaron a lo que son hoy en día.

Durante todo ese tiempo, cada vez que alguien los nombraba, los protectores de CK salían a su rescate a decir que seguramente eran mujeres que solo querían llamar la atención. Los periodistas eran acusados de estar tratando innecesariamente de ensuciar el nombre de CK. Durante todos esos años, Louis alternativamente decidió guardar silencio y dejar que tildaran a esas mujeres de locas y mentirosas, o él mismo llamarlas mentirosas. Ahora que finalmente se descubrió todo, podemos hablar del efecto que las acciones de Louis CK tuvieron en sus víctimas directas y en todas las personas que decidieron trabajar con él, como las millones de personas que trabajaban en sus distintos shows y las que trabajaron en sus películas.

Si de esta historia, lo que quieres hablar es que Louis CK era tu comediante favorito y que lo que hizo en realidad no es tan grave como Weinstein, estás volviendo a silenciar a las víctimas. Estás ayudando a que Louis pueda seguir evitando hacerse responsable. ¿De verdad te parece necesario contribuir a eso en este momento?

Puedes tener tu momento, pero no este

La verdad, es que esas discusiones hay que tenerlas. Desde un punto de vista frío y pragmático necesitamos determinar las repercusiones que debería tener alguien como Weinstein y alguien como CK. Necesitamos hablar de mejores leyes que protejan a las víctimas y hagan que sea más fácil involucrar sistemas legales en caso de violaciones. Y por sobre todo, tenemos que hablar del papel de los medios de comunicación en los juicios morales hacia supuestos perpetradores.

Pero, así como las víctimas tuvieron que esperar décadas para confrontar a los cerdos que decidieron que sus penes eran más importantes que el bienestar físico y moral de otras personas, también vamos a tener que esperar para esto.

Que los sobrevivientes de los ataques estén tomando su tiempo en el spotlight para compartir sus historias no significa que nunca vamos a poder llegar a las conversaciones que tenemos que tener. Solo ten paciencia, porque tú, la persona quejándose desde la seguridad de nunca haber sido atacado, puede seguir esperando un poco más.

No se trata de ti

El acoso/asalto sexual se trata de poder. El perpetrador ejerce poder sobre su víctima. Decide que sus necesidades son más importantes que lo que el otro quiere o necesita. Para Louis CK era más importante su necesidad de satisfacer su fetiche que la comodidad de las personas que acosó. Ahora que podemos quitar el foco de sus necesidades fálicas, vamos a hacerlo.

Igualmente, no lo hagamos sobre ti ni sobre mi. Dejemos de pensar en las personas que realmente no tenemos una vela en este entierro. Si estás harto de ver casos de acoso sexuales en el noticiero, aíslate un rato como yo en temporada de fútbol.