Porque no es decente dar las chivas

Sabemos que cada año algo más se suma a la dificultad de dar un buen regalo a aquellos que amamos durante la Navidad: hiperinflación en esteroides, dolarización del mercado artesanal del país, falta de producción nacional industrializada y la lista sigue, pero ya todos nos sabemos este cuento.

Es importante no dejar de demostrarle a nuestras personas más queridas el aprecio que le tenemos. Para resolver, solo hay que ejercitar los dos músculos más fuertes del venezolano contemporáneo que vive en Venezuela: el humor y la creatividad.

Si necesitas un poco de ayuda o tienes esos dos músculos un poco atrofiados, aquí te dejamos algunas ideas que puedes usar.

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Para tus papás:

  • Una taza de Mango Bajito: y no mencionas la parte de que es de Mango Bajito.
  • Un masaje de pies: después de un día entero en tacones.
  • Un vale por ir al mercado y la carnicería: los mejores regalos son los que duelen en la flojera.
  • Un vale por lavar la ropa.
  • Una clase gratuita en la plaza: ¡pero los acompañas!
  • Un vale por un desayuno en cama: y le preparas algo más emocionante que arepas.
  • Un arbolito hecho de tickets de metro: porque están demasiado caros este año.

Para tus amigos:

  • Una botella de licor barato: de esas que dice “bebida alcohólica seca” sin especificar qué son y vienen en botella de plástico, para la próxima mala decisión que vayan a tomar con guarapita.
  • Un vale por tu puesto de estacionamiento en la universidad: para el día en que el tenga que correr al parcial y no le den los tiempos para atravesar la universidad.
  • Jabón azul: para la amiga/amigo boca de cloaca a ver si se expresa de una manera más elegante el año que viene.
  • Un rollo de papel toilet para uso único en la universidad: para salvar esos momentos de crisis.
  • Un vale por un pretendiente: para que lo cobren cuando salgan de fiesta y solo tienes que cuadrar el matchmaking.
  • Una compilación de todas tus fotos feas: para que se recuerde de ti cuando las vea y se ría un rato.
  • Vale por un café: para que lo cobre cuando más lo necesite su cuerpo.
  • Vale por un masaje: a ver si se relaja en semana de parciales.
  • Charla motivacional de Año Nuevo: al estilo No Es Cuestión de Leche Es Cuestión de Actitud de Carlos Saúl. Podrías hasta comprarle el libro si está barato.
  • Vale por un chisme: para la amiga chismosa que siempre te pregunta “¿y ya te empataste?” “¿y el novio?”

Estas son algunas ideas, pero todos saben que el mejor regalo de todos es tu presencia. ¡Merry Christmas!