“Si el río suena es porque piedras trae” es mi ‘personal motto’

¿Alguna vez te has enfrentado a una encrucijada sin salida? Es una circunstancia estresante y solo ocurre contadas veces en tu existencia sobre esta tierra, y te obliga a tomar decisiones de vida o muerte, o algo así (necesitaba drama en esta parte). Es entonces cuando tu mamá o tu abuela considera oportuno lanzarse una lírica criolla que solucionará todos tus problemas.

Y casi siempre lo hace. Se trata de refranes típicos venezolanos que bien podrían resumir toda una vida de problemas y conflictos y sacarlos al mundo de forma que no vuelva a repetirse. Porque en su infinita lógica, no hay nada que los burros, camarones, pájaros y árboles no sepan mejor que tú sobre tu situación.

Es algo confuso, pero siempre encuentro cierta iluminación a partir de estos refranes y espero que cuando estés es alguna especie de encrucijada, como no saber si gastar en cervezas o en comida, regalar un cigarro a un desconocido o no, o incluso si ir al trabajo una mañana o fingir demencia; todas las soluciones están en estos refranes.