Está terminando el año así que ya podemos entrar en pánico. ¿O no…?

Yo nunca creo que necesito consejos de nadie. Más bien, volteo los ojos cada vez que una amiga me mira con esa acusadora mirada de “la estás cag*ndo”, porque sé que luego viene un discurso de “yo sé más que tú, pasé por eso” y cualquier otra justificación innecesaria para que abras tus oídos a ese infinito conocimiento de mejor amiga.

Pero en nuestro caso, no es así. Nosotras sí lo sabemos todo y no necesitamos convencerte de que tomes un consejo o advertencia de nosotras. Pues tenemos una vibra cósmica amarentesca que nos permite tener un tercer ojo en la frente (lo que es un fastidio porque gastamos mucho en rímel) y un contacto sobrenatural con el más allá que, si necesitas saberlo, está lleno de concursos falsos de Instagram para los pecadores y papitas fritas con queso y tocineta para los buenos.

Ahora que viene el 2018, y seguramente aún no terminas tu semestre, necesitas algún tipo de consejo para que la vida no se te vaya por la poceta cuando la vomites en esa salida por el elixir sagrado (birra).

¿Estás lista?