Decorando arbolitos con luces de neón del cotillón del matrimonio del fin pasado.

Cursamos la peor crisis económica que ha visto Venezuela. Puede ser de las situaciones más oscuras de nuestra historia, incluso comparado con Mordor, el lugar nefasto del Señor de los Anillos en el que crían orcos entre penumbras, lodo, olor a putrefacción y odio para servir a una fuerza siniestra.

Tristemente, muchas veces podemos sentir que vivimos en este ficticio universo de Tolkien como ogros llenos de resentimiento; y con la llegada de noviembre, en vez de emoción y expectativas por escuchar aguinaldos y comer hallacas, lo que sentimos es pánico.

Nos consume un miedo espantoso por saber que el mes que viene, las hallacas son menos o nulas, que los grandes banquetes y brindis navideños se van a reducir a una muy sobrevalorada botella de licor sin renombre, que los adornos se quedarán chuecos y malogrados porque no hay presupuesto para unos nuevos y que los regalos bajo el arbolito parecerán la parte de El Grinch cuando este todavía tenía el corazón chiquito.

Secándome las lágrimas por esta espantosa y gráfica imagen que acabo de describir, me obligo a pensar que tal vez a causa de esta realidad, tengamos que volver a los valores verdaderos de la Navidad: la fe, el compañerismo, la solidaridad y el amor.

Sin embargo, no vas a llegar a la oficina con solidaridad en una caja y tu cara bien lavada diciendo “Felices Fiestas”, por tanto te planteamos una lista de opciones viables para regalos en tiempos de crisis.

Así sea poniéndole las luces al chagüaramo de la casa de enfrente, no dejes que la falta de regalos le quite el son de La Grey Zuliana a tus navidades.