¿Por qué en Venezuela es Halloween todos los días? - The Amaranta

¿Por qué en Venezuela es Halloween todos los días?

Estos sustos que vivimos acá no juegan
Author:
Publish date:
halloweencaracas_thea

Dos facts que ya sabías pero igual te vamos a recordar:

1. Es octubre, mes del Halloween, de recordar el estrés universitario y laboral del que nos olvidamos en vacaciones, y de la crisis existencial porque ya faltan menos de tres meses para que se acabe el año.

2. Vivimos en Venezuela.

Estoy clara que ya se te pusieron los pelos de punta.

Desde pequeños, muchos hemos tenido ese tío bochinchón al que no le importa qué digan las señoras fastidiosas del condominio sobre Halloween, pues siempre aprovechaba este mes para echarte cuentos de fantasmas, viejas muertas llorando y apariciones creepy. Nunca supimos si eran ciertas esas historias o no, pero nunca nos importó porque esa misma noche siempre nos pasábamos al cuarto de nuestros papás a pedir refugio.

Sin embargo, a medida que los niños que creíamos (creemos) en historias de fantasmas fuimos creciendo, nos tuvimos que enfrentar a terrores peores que esos que nos contaba nuestro querido tío: el socialismo y sus derivados.

Susto que ni los protagonistas de las historias se calan porque hasta los fantasmas están apostillando papeles para irse a asustar a otros niños ingleses o africanos.

Entonces digamos que las pesadillas de los venezolanos han mutado y se han convertido en las siguientes.

El mito de los choros de la camionetica

Ni el Llorón, ni la Sayona y mucho menos nuestro ancestros macabros se atreven a agarrar una camionetica en Caracas después de las seis de la tarde. Eso tiene un solo motivo. Sufres el peligro de ser asaltado por sorpresa camino a tu casa y luego abandonado Dios sabe dónde por el señor conductor al que casi siempre le importa un bledo si caes cerca o lejos de tu destino.

La aparición fantasma de los motorizados

Tanto es el trauma que los venezolanos tienen de recibir “un quieto” de un malandro en moto que escuchan el sonido particular a cada rato, producto a veces de su imaginación y producto de una moto lejana, tal vez de un mototaxi haciendo su labor.

Pero el miedo siempre estará acechando.

El espeluznante “no hay” de los negocios

Los monstruos escasez e inflación han ido maldiciendo a cuanto negocio próspero encuentren en su camino, despojándolos de su éxito y por lo tanto de su clientela, quienes reciben constantemente las palabras más aterradoras para cualquier venezolano: No hay.

Esto ha afectado a panaderías, supermercados, librerías, impresiones, salud mental, psíquica y física de todos los demás.

Los fantasmas de los amigos que se fueron

En lugar de utilizar el juego de la Ouija como en los viejos tiempos, mucho tuvimos que instalar algo que nos da más terror aún: Skype. La única forma de poder hablar y ver a esos que formaron parte de nuestra infancia pero que este terror de socialismo nos ha hecho separarnos.

Hacen más daño que cualquier vieja llorona por su hijo, abuelas fallecidas arr*chas por su cocina desordenada o los antiguos habitantes de tu casa que juraron asustar a todo cuerpo que pise esa casa, pues todos ellos se quedan tontos.

Son muchos los horrores que vivimos en Venezuela, sin embargo al menos con eso le ganamos a los negocios de Halloween y de eventos temáticos, porque ellos solo de dedican a asustar en octubre. Mientras que todos estos monstruos salen para los venezolanos el 31 y el resto de los días del año.

Pero bueno, en todos los casos se vale ver una película de Disney después para aliviar el susto.