Que haces cuando eres muy viejo para la mesa de los niños y muy niño para la mesa de los viejos - The Amaranta
El limbo de la juventud

Según cifras oficiales que acabo de sacar arbitrariamente sin ninguna clase de proceso matemático, estimo que el 95.9% de las personas de mi edad se fueron del país. Lo sé porque de mis amigos que tienen entre 27 y 32 años, han quedado 2 en el último año. He tenido que ser sociable y salir a buscar más y he encontrado otros 4 o 6.

En el mundo post Trump los números anecdóticos cuentan como verdad absoluta. Así que lo que quiero decir es que en Venezuela solo quedamos 10 personas demasiado jóvenes como para recordar una época en la que Ricardo Montaner haya sido “sexy”. Ahora en las reuniones familiares mi hermano y yo somos los únicos menores de 50 y mayores de 20.

En la última reunión, el cumpleaños de mi papá, había dos grupos distintivos que además se mantenían en lados opuestos de la sala. Literal los jóvenes estaban pegados a la pared izquierda hablando sobre… no sé, chemises azules y youtubers o lo que sea que hablen los adolescentes, junto con una niña que asumo que tenía 7 años, pero también pensé que los niños de Stranger Things tenían 7, así que es probable que haya tenido 15.

Del otro lado, aferrados a la otra pared, estaban mi tía y los hermanos de la esposa de mi papá a quien me rehuso a decirle “madrastra” porque me cae súper bien y nunca me ha obligado a pasar coleto mientras ella va a una fiesta a buscar un príncipe. Me sorprendería si alguno de ellos dijera tener menos de 40. Sus conversaciones iban más hacia los chistes sobre la vejez, que no me parecen malos per se pero siento que me faltan al menos dos décadas para poder apreciarlos. Y el típico comentario tecnofóbico de toda persona que alcanzó la adultez antes de que el internet fuese a thing, cosa que, como adicta al internet, siempre me parece injusto y miope de parte de los mayores.

Es un lose-lose situation. Los adultos más adultos no te quieren porque tu vientre no ha tenido a nadie adentro, y tú no quieres a los menos adultos porque no ha pasado tanto tiempo desde que estuvieron en el vientre de alguien. Básicamente las opciones son limitadas:

  • Imaginar que estás en un talk show: ok, consejo estándar, solo escoge una persona, siéntate cerca y haz preguntas sobre qué hace y cómo es su vida, como si estuvieras en una entrevista. Personalmente entro en papel de “soy Tyra Banks intentando obtener ratings para mi programa de entrevistas”, sé que no es la idea, pero es más entretenido empezar una conversación con “¿Crees que Jennifer Lawrence realmente es tan relatable como dice ser o ya está empezando a fastidiarte?” que “¿y cómo te sientes siendo contador público?”.
  • Hablar de algo inocuo e universal: tipo “¿cuál es tu favorita de Rápido y Furioso?” o cualquier cosa relacionada con Batman.
  • Sentarte cerca de alguien y fingir escuchar: primero tienes que aprender a meditar, y luego puedas sentarte cerca de cualquier grupo de gente y fingir ser parte de la conversación.
  • Aprovecharte de tu nivel de adultez: aunque no seas tan adulto como los otros adultos, tienes cosas que hacer con tu vida. Deadlines que cumplir, series que ver, artículos que leer, etc. Después de un tiempo apropiado puedes disculparte para ir ser un adulto en otro sitio.