Momentos en los que es perfectamente valido decirle a alguien que se calle - The Amaranta
Más que ser grosero, le estás haciendo un favor a la humanidad

Mi abuela es de esas personas raras que un momento te está hablando de "lo puta que sería si hubiese nacido en esta época" (sus palabras, no las mías), y 5 minutos más tarde te está dando las normas de buena conducta más inútiles del planeta.

Una de ellas es jamás en la vida ser “antipático” con nadie al punto de que si alguien decide insultarte a ti, a tu perro y poner una maldición en tu casa, deberías sentarte estoicamente y observarlo con calma. Sino eres un grosero, y ser grosero es la deshonra más grande del mundo. Es mejor que seas Lindsay Lohan con tal de no ser grosero. Yo creo que está bien serlo y está totalmente justificado en más de una ocasión.

De hecho, creo que hay veces en las que tienes que ser el extremo de lo grosero y decirle a alguien que se calle:

Cuando empieza con “yo no soy homofóbico pero…”

Hay dos cosas que toda persona mayor de 5 años habitando del universo sabe: cómo amarrarse los zapatos y que nadie nunca ha dicho “yo no soy homofóbico pero…” sin seguir la oración con un comentario absurdamente homofóbico.

Decirle "homofóbico en potencia" no es grosero. Dejar que diga la burrada que creía que estaba bien decir, sí lo es. Salvemos al mundo, callemos a un homofóbico. Lo peor que puede pasar es que se vaya a llorar en Facebook porque el mundo está acabando con su “libertad de expresión”.

Cuando es de noche en un bosque, están acampando y escuchan un ruido raro

Es decir, estás en una película de terror. Bien sea porque te sentiste con ganas de vivir algo diferente o porque decidiste acampar en El Avila como si estuviésemos en Noruega y no hubiesen malandros debajo de cada piedra de la ciudad.

El punto es que estás en los primeros 20 minutos de la película. Ya todos los personajes fueron presentados y está a punto de pasar algo malo pero alguien sigue hablando. No estás seguro si sonó un ruido misterioso y sobrenatural. Es hora de mandar a callar a Laura.

Cuando dice “¿Sabes cómo todas las mujeres…?”

Porque no. El 2017 no es un escenario de stand up de 1983.

Cuando están en una primera cita y sigue hablando de su ex

Rude AF, bro. El momento para hablar de tu ex es con tus amigos después de cortar, cuando están hablando sobre cómo siempre supieron que era nefasto. Cuando quieres vengarte y regar por la calle que el tipo era eyaculador precoz. O cuando estás diciéndole a tu BFF que le lleve sus cosas porque está demasiado loca y no quieres verla.

Cuando estés en una primera cita y estés escuchando más sobre el ex que la persona que tienes en frente, es hora de pedirle amablemente que cambien el tema. O la cuenta.

Cuando estás en el cine y alguien decidió que la película necesitaba narración

Esta es la persona anónima que está sentada en una parte indescifrable del cine y decidió que tenía que narrar los eventos de la película. “Oh, ahora se está parando para abrir la puerta donde está el asesino” dice, al mismo tiempo que todo el resto del cine entendió exactamente lo mismo pero no tuvo la necesidad de anunciarlo al mundo.

Secretamente, estas personas fueron las ratas que veían a sus hermanos mayores salirse de noche y gritaban “¡¿TE ESTAS YENDO A UNA FIESTA?!” para que sus papás escucharan y no los dejaran salir. En sus salones, preguntaban “¿y no va a poner tarea, maestra?” 5 minutos antes de que sonara el timbre cuando era evidente que la maestra lo había olvidado. Son lo peor. Jamás deberían hablar.