Microagresiones: otra exageración feminazi o peligro real? - The Amaranta
“Es bonita para ser gorda”

La nomenclatura feminista es cada vez más amplia, tenemos manspreading, mansplaining, #notallmening, y ahora ¿microagresiones?

¿Qué es una microagresión?

Un comentario casual y rápido con un mensaje de degradación y ofensa hacia grupos marginalizados. Pueden ser conscientes o inconscientes. El punto es que demuestran un sesgo, prejuicio, o ignorancia por parte de quien lo dice hacia el grupo marginalizado.

Pueden ser comentarios que hayan dicho con “buena intención”, tipo, “Es gay, pero no es loca” “Es bonita para ser gorda”. Hasta los más abiertamente ofensivos como, “deja de comportarte como una jevita”, “todos los latinos son mexicanos”.

Pero… ¿qué dice la gente para la que solo hay “dos géneros”?

Que es un invento más de las feminazis creando una cultura de victimización. Las microagresiones son solo inventos de personas que no pueden tolerar una broma o que son demasiado sensibles ante el mundo.

Y ¿es verdad?

Depende. Si crees que las feministas tenemos el control absoluto del mundo y secretamente manejamos industrias enteras como la de la psicología, sí, las microagresiones son un invento feminazi.

Esto es lo que pasa, el término y la teoría detrás de él no vienen del feminismo, sino de la psicología. Específicamente de un psiquiatra en la universidad de Harvard en los años 70’s que había estado observando los insultos regulares hacia afroamericanos.

La segunda parte, la de la cultura de victimización, tiene más sustento. Desde que el término salió a la luz se ha hablado de que en realidad solo sirve para favorecer la mentalidad de víctima y no para combatir los ataques casuales hacia la otredad.

Así que no, no es un invento feminazi. Además, aunque no sepamos qué tan efectivo sea para señalar comportamientos problemáticos, no son producto de “millennials haciendo berrinches por todo”.