Los mansplaining más ridículos a los que nos enfrentamos casi todos los días - The Amaranta
“Claro, hombre blanco heterosexual, dime cómo debo caminar en tacones”

Una de las cosas que más me encantan y a la vez me asustan del 2017 es que hay un nombre para todo. Puedo decir que Urban Dictionary cuenta con mi visita diaria y sin falta gracias a ese miedo/encanto por las nuevas palabras posmodernas. Pero una de las palabras que más agradezco su nacimiento, después de cock block y hairography, es la de mansplaining.

De la acción de un tipo explicándote algo que por ser mujer, ya sabes de sobra. Pero claro, como tienen un pipí, muchos piensan que es suficiente para tener el conocimiento absoluto de todo. Esto incluye a tu clóset, tus oportunidades en tu campo de trabajo y por supuesto de tu menstruación.

Pero esos son solo algunos de los temas de los que tenemos que recibir lecciones magistrales diariamente. Y el hecho de que sean más y tan frecuentemente lo hace aún más ridículo. Así que independientemente de querer responderles de manera altanera y prepotente, al final del día ellos terminarán durmiendo en paz y creyendo que han salvado al mundo de “las mujeres” una vez más.

Lo que debería usar o no si no quiero que me digan asquerosidades en la calle

Pobrecitos los tipos que todo el tiempo se la pasan viendo culos en la calle y gritando babosadas. Sé que no son todos, pero la mayoría de los que hacen esta actividad como hobby en lugar de hacer cualquier otra cosa son los que más saben acerca de cómo debe o no vestir una mujer en la calle.

Porque nosotras que podemos usar suéter holgado, zapatos de goma, y monos y aún nos dicen algo de nuestras tetas enterradas; no sabemos nada de eso. Gracias por decirnos que usar shorts nos hace culpables de todos los “mamita rica”, “te quiero coger” y “culito lindo” que nos dicen en la calle.

Qué es y qué no es el feminismo

“Tú no eres feminista porque usas falda en el trabajo y te gusta el maquillaje”. Nunca falta el douche que piensa que ser feminista es querer parecernos a los hombres, comportarnos como marimachas y gritar “muerte a los penes”.

Cuando se trata de feminismo, los hombres o lo apoyan, lo ignoran o no saben absolutamente nada. Lamentablemente, muchos entran en la última categoría y como la misma es imposible de permanecer en mute, comienzan todos a parlotear sobre lo que es o no es el movimiento feminista. Dando así luz a comentarios tipo “si de verdad eres feminista, ¿por qué te gusta que el hombre pague en la primera cita?”.

Sobre cómo debería o no maquillarme

Una vez, cuando trabajaba de protocolo en un teatro, un compañero me dijo que debía pintarme las cejas y plancharme mejor el cabello. Pero como era una niña, al llegar a casa corrí al espejo para encontrar cualquier error en mis cejas y en mi peinado del que mi compañero “claramente” sabía más que yo.

Ahora con un poco más de experiencia en la inexperiencia de los hombres en temas similares, puedo decidir cómo quiero que mi cara luzca. Porque a diferencia de lo que muchos pueden pensar (resalto una vez más, no todos son así) nosotras no nos maquillamos para ellos.

En qué debería tomar o no cuando me duele el vientre

¿Acaso soy la única que ha escuchado la experta opinión de un niño sobre cómo el dolor de vientre es un dolor ficticio nacido de nuestra “poca resistencia” al dolor?

Eso se puede resumir al típico “si eres llorona, tómate una pastilla y ya”. Claro, porque ellos no saben lo que se siente recibir una patada más abajo del estómago cada cinco segundos y creen que con una sonrisa todo mi dolor, del que ellos no tienen idea, desaparecerá en cuestión de segundos.

Y si no pasa así, debemos consultar con ellos qué tipo de pastilla tomar. Porque tomar algo tan fuerte como el ibuprofeno es “menos que necesario”. Tal vez deberíamos patearlos a ellos y decirles llorones.

No necesitamos que nos expliquen nuestra vida ni nuestros gustos y derechos, pero gracias por intentarlo. Sé que quieren saber tanto como nosotras en estos temas.