“Treat yo self!”

Sabemos lo divino que es desatarse de toda (o casi toda) responsabilidad. Tu agenda debe estar botada dentro de tu bolso que en realidad está perdido dentro del clóset o en algún lugar recóndito de tu cuarto. Y no tienes ningún inconveniente con eso. Una vez que te pasa, sabes que estás de vacaciones, y sobre todo eso: libre.

Libre de cumplir con deadlines, de pensar en el almuerzo del día siguiente, de responder correos y de tener el teléfono cerca para algo que no sea grabar Instagram stories.

Sin embargo, no tienes permiso de irte al limbo todavía (a diferencia de julio) porque estas vacaciones son más bien un break y lamento ser la de las malas noticias. Pronto estarás de nuevo en la rutina, y si ese monstruo te agarra completamente desconectada, te va a comer.

Es por eso que debes asumir varios compromisos contigo misma y no perder la costumbre. Y deja tu show porque los compromisos contigo misma son los mejores del mundo.

Los únicos que valen la pena asumir, rly.

Sal a hacer ALGO de ejercicio

No te estoy pidiendo que subas el Ávila cinco veces a la semana, sino que salgas a caminar, tal vez a tomar clases de yoga gratis y sí, de vez en cuando subas la montaña.

En primer lugar porque estar todo el día en pijamas viendo Netflix y dejándote crecer el bigote lo que hace es reducir tu capacidad de permanecer activa. Debes descansar sí, pero enfócate más en despejar tu mente que hacerle olvidar a tu cuerpo que puede moverse.

TREAT YO SELF!

Ya que establecimos la importancia de salir, go on, gástate la plata que te dio tu abuela discretamente en la rumba de Navidad como si te estuviese dando droga. Ve a hacerte las uñas, sal al cine con tu mejor amiga a ver la peor película que haya en cartelera, cómete una súper hamburguesa con tu novio, culo, o “por si acaso”.

Solo consiéntete.

Léete un libro

Parte de tener tu mente vacía de deadlines y correos sin responder, es poder pensar en otras cosas además de ti misma.

Y bueno, aunque dudo mucho que quieras seguir leyendo las noticias sobre lo caro que está todo y de cómo el gobierno sigue prohibiendo cosas, será mejor que te leas esa novela polvorienta y cochina que has estado dejando en tu mesa de noche desde hace como seis meses.

Hazlo por mí y por ti.

Dile a alguien que se vaya a la m*erda

Supongo que esto no necesita una gran explicación, pero parte de lo que hace estas vacaciones especiales es que puedes hacer una purga de las malas vibras en tu vida.

De vez en cuando es necesario, tú sabrás a quién y en qué circunstancias, pero valdrá la pena.

¡Felices vacaciones!