El acoso sexual ahora es noticia - The Amaranta
El panorama del acoso sexual, explicado.

Ella es Pepita:

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Pepita no disfruta ir a trabajar porque sabe que su jefe y sus compañeros de trabajo hablan a sus espaldas de su enorme y voluptuosamente maravilloso rabo (no se aprecia en el dibujo). El jefe de Pepita se ha empeñado en invitarla a salir con excusas laborales y cerca del primer plato le ha tocado la mano y desvía la conversación a como le dice él “nosotros”. Pepita necesita ese trabajo y por más que lo que quiere es darle con un bate en la cabeza a todos los primates de su oficina, el consejo de sus compañeras mujeres ha sido aceptar la situación justamente por su “condición” (como si fuese una enfermedad), de ser mujer.

Pepita lo aceptó y se levanta todos los días incómoda porque sabe con lo que se va a enfrentar en la oficina: gorilas reprimidos sexualmente.

No seas como Pepita.

Seguro pensarás que es muy fácil decir las cosas “de la boca pa’ fuera” porque yo no soy la que corre el riesgo de perder mi ingreso económico por denunciar un comportamiento indebido en el espacio de trabajo, o simplemente acusar a mi jefe de depravado.

Por esta razón, de temer las repercusiones de acusar a una persona que comete un delito (porque el acoso sexual lo es), es que muchos casos se quedan en la oscuridad y como si tuviesen licencia para ser criminales, los hombres que incurren en este delito caminan por la calle, hacen mercado, se casan y tienen hijos, sin sufrir las consecuencias de ser identificados en público como unos cerdos con capacidad de manejar.

Entonces, ¿por qué estamos hablando de acoso sexual?

La cultura occidental nos ha criado para identificar que un pase indebido como el del jefe de Pepita está mal. Sabemos que él no se debe comportar así, y aunque el comportamiento no se reporte, estamos conscientes de que la situación está mal.

Pero como señalamos antes, la autocensura, el miedo y las amenazas laborales habían mantenido un universo de villanos que se salían con la suya en las tinieblas. El problema estaba ahí, en frente, pero la neblina creada por nosotras mismas hacía difícil ver bien la imagen, como quien se maquilla bastante para que no se le note el bigote, mismo caso.

Hasta ahora…

Si no conoces el carácter machista, misógino y acosador del presidente de los Estados Unidos, es porque, bueno, realmente no sé por qué no sabrías que es un cerdo, todo el mundo está claro.

Episodios como el video de una entrevista que se le hizo a Donald Trump en 2005, en la que hablaba de las mujeres como si todas fuesen un regalo para él por su estilo de vida mediático, levantó un debate y colocó en el mapa la conversación acerca del acoso sexual.

Las declaraciones alarmantemente acosadoras comprenden entre ellas una de las frases más célebres de nuestro Kardashian político: “Grab em’ by the pussy”. Comentario que alude a agarrar a las mujeres por la vagina porque le provoca y digna oración de ser tallada junto a su rostro en el Mount Rushmore.

A pesar de que Trump intentó voltear la tortilla diciendo que era “charla de hombres”, el daño estaba hecho y el foro para hablar sobre el acoso sexual había iniciado.

Meses más tarde, un poco más cerca de la fecha en la que estamos escribiendo este artículo, impactantes declaraciones por famosas actrices y personajes de farándula nos dejaron perplejos ante las acusaciones de acoso sexual que presentaban ante Harvey Weinstein, un magno productor de Hollywood que parece tener un dólar por cada cochinada que hace (y el tipo es podridamente millonario).

Parecía que a medida que alguien hablaba sobre las marramucias que había hecho Weinstein, cada vez más mujeres tenían el coraje de compartir su historia, y así como un efecto bola de nieve, terminamos con una lista abrumadora de personas que corroboraron que el tipo era un enfermo.

De hecho son tantas que te las vamos a enlistar algunas, porque no hay espacio para abordar a las SESENTA Y CUATRO personas:

- Sean Young: actriz de Blade Runner que dijo que Weinstein se sacó el-que-te-conté frente a ella.

- Mimi Haleyi: asistente de productor del cerdo que dijo que él se forzó sobre ella para hacerle sexo oral, e incluso le sacó el tampón.

- Lupita Nyong’o: ganadora del Oscar que aseguró que Weinstein la obligó a subir a su habitación de hotel de joven.

- Quentin Tarantino: director sangriento que se lamenta no haber reportado lo que sabía de Weinstein.

- Ryan Gosling: también habló al respecto y decía sentirse avergonzado por ser tan indiferente.

- Kate Beckinsale: la actriz dijo que una vez alicorado Weinstein intentó hacerle un pase en bata y luego no recordaba si lo había hecho o no. Más tarde en su carrera llegó a gritarle “zorra” en público.

- Ashley Judd: una de las primeras actrices que denunció a Weinstein en el polémico artículo de New York Times.

- Gwyneth Paltrow: también de las primeras en hablar del tema, dice que Weinstein le gritó cuando se enteró que le comentó su comportamiento inadecuado a su entonces novio, Brad Pitt.

- Angelina Jolie: víctima de Weinstein al inicio de su carrera y dice haber advertido a varias personas de su comportamiento durante los años.

Lo impresionante del caso de este evidente depredador sexual, es que sirvió para destapar el frasco de millones de voces de mujeres que tenían guardadas historias de encuentros de este estilo y se habían mantenido calladas.

En estos últimos 3 meses los titulares con noticias acerca el despido de grandes nombres de Hollywood y grandes empresas, es tan común como hacer alusión a la madre de Maduro cuando no puedes sacar efectivo en Venezuela. Pero de esto hablaremos en un rato.

La conclusión es que los medios colaboraron al efecto bola de nieve del acoso sexual por lo escandalizantemente rentable que resultaban las historias. La realidad es que sucedió en Estados Unidos e inició por famosos, si hubiese sido en otras circunstancias, capaz pasábamos una década más sin alzar consciencia sobre “los jefes como el de Pepita”.

Ahora, ¿qué realmente es considerado acoso sexual?

Considerando que aunque estamos familiarizados con el término, puede que haya confusión con respecto a lo que entra dentro de una ofensa sexual y lo que no, vamos a definirlo según lo que EEUU considera acoso sexual, ya que, dará una visión más o menos global de lo que entra en los parámetros de delito según el pensamiento occidental.

Según El Departamento de Justicia de los Estados Unidos, un sexual assault o asalto sexual se define como:

“Cualquier tipo de contacto o comportamiento sexual que ocurre sin el consentimiento explícito del recipiente”.

Lo que dice el portal Self, es que esta es una definición de efecto “paraguas” para acoger actos desde violaciones hasta comentarios desagradables en la calle.

La definición varía dentro de los Estados Unidos dependiendo del estado, por supuesto que los países en América Latina también adoptan otras maneras de conceptualizar el asalto sexual, pero digamos que ese es un buen término global para ubicarnos.

Por otra parte, muchas personas distinguen entre “acoso sexual” y “asalto o agresión sexual” y según especialistas estas son las diferencias entre los términos:

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Realmente lo que debemos que tener claro en esta parte de ubicarnos con la terminología de acoso y agresión sexual, es que cualquier conducta de índole sexual que te haga sentir incómoda, es penalizable en muchos países y aunque no lo sea, debe ser denunciado ante una autoridad o ante el público.

Es tan válido considerar una agresión sexual tanto una violación como un “Mami tú si tas’ rica” de un obrero en la calle que te habla mientras se le caen los granos de arroz de la boca.

Ahora que tenemos el panorama un poco más claro, ¿qué locos han estado involucrados en los escándalos sexuales de estos últimos par de meses?

Como señalamos antes, desde la era inicial de Trump este 2017, el tema ha estado presente en boca de los medios. Pero desde la publicación del artículo de The New York Times del 5 de octubre sobre Harvey Weinstein, la situación desató un efecto dominó que empoderó a las mujeres a tomar una postura activa sobre grandes figuras de los negocios y el cine, denunciándolos por vías públicas y para dejar a todo el mundo ver.

Weinstein particularmente ha pedido unas bastante miserables disculpas, que comunicó en el medio que publicó la denuncia:

“Entiendo que la manera en la que me he comportado con colegas en el pasado ha causado mucho dolor, y sinceramente me disculpo por ello”.

Ese fue el encarecido perdón que pidió el magnate a las 30 mujeres que han hablado.

Desde entonces, se ha iniciado una investigación con respecto a la misma naturaleza de delitos sexuales contra el hermano de Weinstein, Bob, y a ellos se ha sumado una lista asquerosa de magnitudes de Criminal Minds sobre hombres importantes que caen de su gloria por acosar mujeres.

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Por la manera acelerada en la que se han hecho las denuncias, dejamos un nombre resonante fuera de la ilustración que ha llenado los titulares de las noticias de esta semana.

Para gran decepción y sorpresa de muchos, Kevin Spacey, es uno más de la liga de puercos malolientes de la que hemos estado hablando.

La historia parte de un artículo que publicó BuzzFeed el domingo pasado, en el que cuentan que en los 80’s Spacey hizo una fiesta en su casa y ya culminando la parranda tomó al entonces joven actor Anthony Rapp (haz click aquí para saber quién es porque en verdad es medio nulo en TV y películas), lo lanzó sobre su cama y se le insinuó sexualmente.

El actor de la famosa serie de Netflix, House of Cards, escribió un comunicado en Twitter en el que pide disculpas por su supuesto “embriagado comportamiento” y en el que se declara abiertamente gay.

WAIT, WHAT?!

Además, los productores del HOC, han suspendido el rodaje de la misma a raíz del escándalo de Spacey hasta previo aviso, “para investigar la situación y responder a las preocupaciones de nuestro equipo y el elenco”.

Hay teorías conspiratorias que especulan que el escándalo del ganador del Óscar y un Tony salió a la luz, aprovechando la ola de denuncias sexuales, para suspender la serie sin decir que la van a cortar por el declive de rating de audiencias.

Entonces recapitulando:

1. Hay demasiados cerdos en el mundo y estos los conocemos porque son famosos.

2. El caso de Spacey nos señala que los hombres no están excluidos del acoso sexual.

3. Por fin alguien admite que HOC no es lo mismo que empezó siendo.

4. Ah, y que Kevin Spacey es gay y eligió un momento catastrófico para hacerlo saber.

Y, ¿qué ha pasado a la luz de todos estos eventos?

Bueno, la iniciativa más importante ha sido la campaña #MeToo o #YoTambien, iniciada por la actriz Alyssa Milano.

(Realmente la campaña inició con la activista Tarana Burke hace como diez años, pero Milano viralizó el concepto)

Así la que las mujeres pueden anunciar públicamente en las redes sociales que también han sido víctimas de acoso sexual, de manera que muestran apoyo a aquellas personas que asumieron el riesgo de denunciar a sus atacantes sin importar las repercusiones laborales, de igual forma así demuestran que es un delito mucho más común de lo que se cree, y para levantar una matriz de pensamiento que busque solucionar este problema a nivel global.

El hashtag fue adoptado en distintos idiomas y utilizados por importantes figuras políticas, de farándula y de la escena cultural, hombres y mujeres de todas las edades y tuvo gran recepción pública.

Un bonito poema publicado en el Chicago Tribune, dio una voz a aquellas que no necesariamente se sienten cómodas de compartir su historia y así demostrando de otra manera, que aún quedan muchos casos sin contar.

Entonces, sería bueno señalar aquellas cosas que suceden a diario y que posiblemente no tomamos en cuenta como acoso sexual.

- Cuando extraños te lanzan piropos inapropiados.

- Cuando tu jefe te dice que esa falda te hace resaltar tus curvas.

- Cuando un gafo intenta besarte sin que le hayas dado razones para creer que te quieres besar con él.

- Cuando alguien “accidentalmente” te toca el rabo mientras bailas en una fiesta.

- Cuando te llega un “dick pic”.

- Cuando te llega un “dick pic” en vivo y directo y no es en formato “pic”.

- Cuando sientes que alguien te persigue por la calle.

- Cuando alguien te comenta en una foto comentarios obscenos.

- Cuando te manosean sin tu consentimiento.

- Cuando ponen la excusa del alcohol para decir que “tu también querías”.

- Cuando un profesor hace un comentario sobre un supuesto comportamiento común insinuante de las mujeres.

- Cuando te sientes incómoda, acosada, violada verbalmente o atropellada de forma física, verbal, explícita o no explícita en cualquier contexto, lugar o tiempo.

¿Qué va a pasar en el futuro con respecto a este tema?

Pues esperemos no sea una ráfaga fugaz de atención pública, como el embarazo de todas las hermanas Kardashian, sino una objeción a un delito demasiado común y poco atendido.

En el futuro, con el tercer ojo psíquico que tengo, veo que todavía nos queda una buena racha de famosos por sacar a relucir como los (repito) cochinos con habilidad de manejar que son.

Mientras tanto, no dejes que el compinche del que cobra el ticket de estacionamiento te mire fijamente mientras se lame los labios, dile al supervisor del centro comercial, y deséale que se le caiga el pene mientras duerme esa noche.