No es como ganarse el Nobel de la Paz, bájale mil

Uno de los mayores errores que podríamos cometer es pensar que los demás actuarán como lo haríamos nosotros. O en este caso, nosotras. Nadie es perfecto, pero cuando se esfuerzan en intentarlo, se nota y más que eso, se agradece.

Otro dicho de mamá es que los hombres son como el vino “tardan demasiado en madurar”. De pequeña me parecía que eso venía del rencor setentoso de mujeres vs. hombres o “Las Mujeres son de Venus y los Hombres de Marte” kinda shit. Pero los encontronazos que tuve en mis veinte con esta especie desconocida para mí (no era una Miss en el colegio), le dieron la razón a mi mamá.

Entonces, llegué a esta conclusión: está mal tener por sentado que los tipos se comportarán decentemente, o al menos todo el tiempo y a inicio de los veinte (cuando seguimos siendo unos niñitos). Y si lo hacen, repetitivamente, entonces dale la oportunidad, por favor.

Con repetitivamente, me refiero a hacer esas cosas simples, que no toman veinte años de madurez ni una hora diaria para lograr. Ser un tipo decente es fácil, lo que es difícil es aceptar que no lo eres.

Establecer CLARAMENTE si quieres solo tirar o intentar una relación

¿Solo quieres sexo? That’s cool, pero asegúrate que la otra persona reciba el memo. Bastante chimbo y doloroso es empeparse como para darnos cuenta que estamos solos en eso. No hay nada de malo en querer tener sexo y ya, lo que está mal es hacer pensar que es más que eso.

Responder los mensajes

Incluso con un “mala mía, estoy súper ocupado, te escribo cuando pueda” es más que suficiente. Porque responder eso te toma exactamente 7 segundos. Y si no tienes siete segundos para alguien que se tomó el tiempo y se tragó su orgullo para escribirte, entonces f*ck you.

Nadie quiere un pegado que te escriba a cada minuto de cada día, pero satisfacer una necesidad de comunicación implica saber cuándo puede o no hablar. O mejor, si lo quieres en primer lugar. Nadie quiere perder el tiempo tampoco.

Ser un caballero sin ser un misógino

Abrir las puertas y ofrecerse a pagar la cuenta es de caballeros, pero comenzar a decir que las mujeres no pueden hacer eso y mucha otras cosas más porque el tipo esto y el pene aquello es de misóginos. Distinguir eso es difícil para todos, pero no si escuchas con atención.

Y parte de lo que muchos no entienden del feminismo es que no queremos ganar en todo, no queremos ser quienes hacen todo sino que queremos deshacernos de esa necesidad de ganar y de tener el control sobre algo.

Nos gusta que nos abran las puertas de los locales, que se ofrezcan a prender nuestro cigarrillo, y si eso no es de tu gusto, nos gusta que nos agarren de la mano para ayudarnos a bajar de una escalera o de una montaña, incluso (las primeras citas tienen que ser divertidas).

No bloquea chamas...es estúpido

Si estás molesto o picado por algo, lo más idiota que puedes hacer después de insultarla a lo Justin Bieber es bloquearla de las redes sociales. Eso es como una pataleta mediática millennial de un niño desesperado por atención.

Cuando estés molesto, te daré la solución más loca, antigua y extraña del mundo: háblalo. “Mira, no sé si son cosas mías, pero no me gustó que hicieras esto. Me molestó un pelo y me gustaría hablarlo. Cuídate”.

Por favor y gracias.

Saludar si nos ves en la calle

Una vez, me tuve que vestir de pantalón negro y blazer para acompañar a una amiga a un Modelo de las Naciones Unidas porque el chamo con el que estaba saliendo pero con quien había peleado, también estaba en esa movida. Yo solo había ido para conocer al pana y darle apoyo moral a mi amiga. Así que cuando pasó el chamo justo al frente de nosotras, nos vio y siguió caminando como si nada. Qué desperdicio de blazer.

La reacción de mi amiga se resumió en dos partes: ignorar por completo al pana en lo que quedaba del evento e ignorar sus mensajes de “disculpa es que estaba con unos amigos y me dio pena”.

Moraleja: ya estás grandecito para eso de la pena, y más con una chama con la que saliste (a menos que haya sido una desgraciada). Ese es un gesto de cortesía mínimo que debes cumplir en los lugares públicos.

Así que la conclusión es: maduremos. Después de cierta edad, los carajitos son una pérdida de tiempo y nadie quiere ser la pérdida de tiempo de alguien.

Frase motivacional: hazte valer.