La saciedad semántica y el feminismo

Ya ni siquiera sé si decir que soy feminista me hace menos feminista.
Author:
Publish date:
semanticayfem

La saciedad semántica es una de esas cosas que obviamente has experimentado pero no tenías ni idea de que tenía un nombre. Es lo que ocurre cuando repites tanto una palabra que pierde el significado y se vuelve un sonido vacío que no produce ninguna imagen en tu mente. Como cuando el mundo decide que todo, desde un lápiz con una vagina pintada a un lado hasta una bufanda con ovarios bordados, es “súper feminista.

La publicidad ama hacer saciedad semántica de alguna palabra de la que algún publicista se enamoró sin verificar su significado. En los últimos 5 años todo start-up ha sido “disruptiva” e “innovadora” a pesar de que lo más sorprendente que la mayoría ha logrado ha sido sobrevivir durante más de 2 días con CEOs subcualificados. La idea de “rebeldía” estaba vendiendo, e incluso hoy hay gente que cae por ella.

Cuando la publicidad exprimió a los bros y sus sueños de grandeza empresarial, trajeron sus falsas palabras al movimiento feminista. Primero siguieron vendiendo la idea de “innovación” pero esta vez se enfocaron en hacerlo a través de otra palabra a la que también le han quitado el significado, “empoderamiento”. Una vez que el femvertising empezó a vender, fue el turno de “feminismo”.

Si reúnes a 3 personas y les pides una definición de feminismo, vas a terminar como al menos 30 conceptos distintos. Creo que esa clase de diversidad le da fuerza al movimiento y lo separa de la primera ola de feminismo predominantemente blanco. El problema es cuando estas conversaciones no están ocurriendo por los afectados sino por un montón de marcas que se mueren por ser parte de la próxima gran idea y crear las siguientes tendencias.

El mainstream está creando una narrativa en la que todo debe ser catalogado de feminista, aun cuando no haya nada para respaldarlo. Y de verdad digo todo. Basta con que un diseñador haga una franela que diga “feminista” para que lo cataloguen como “innovador” y “feminista”, pero ¿qué tiene realmente eso de feminista? A menos que esté enviando los fondos a organizaciones feministas o acompañando sus franelas de panfletos de Simone De Beauvoir realmente no está haciendo mucho.

Se ha utilizado la palabra para tantos intentos vacíos que tal vez ese es el punto. Tal vez el feminismo ya no significa nada más que un estética vacía vagamente relacionadas con mujeres convencionalmente atractivas que de alguna manera deben simbolizar “innovación” y “cambio”. Feminismo llegó a mi tope de saciedad semántica, ya ni siquiera sé qué significa y estoy harta de verlo en todos lados adornando ídolos vacíos.