El Viaje de Chihiro y La Vaca y el Pollito dotaron a los millennials de buen gusto

"Quita eso que esos muñequitos no son pa' niños"
Author:
Publish date:
1

Se ha dicho que la joven mente de un niño es como una esponja; que todo lo que ve, escucha y presencia lo absorbe.

Tener al alcance un control remoto, una televisión y no estar bajo el censurador ojo de una figura adulta, abría infinitas posibilidades dentro de esta gran caja mágica negra.

Crecimos en un momento en que el internet todavía no era protagonista en entretenimiento y distracción. Más allá de pintar en Paint y mandar zumbidos por Messenger, no era mucho lo que una mente curiosa podía descubrir en internet (sin que la figura adulta se enterase).

Por esto la televisión era místicamente educativa y fuente de un sin fin de programas y películas que podíamos ver sin que se quedara grabado en un historial.

Durante los 90s y principalmente durante los 00s vimos cosas interesantes que puede que hasta la fecha no recordemos como material de buena calidad o historias interesantes. Puede incluso que alguno de ellos nos haya causado susto por su extraña estética y personajes misteriosos.

Sin embargo, apreciándolos en retrospectiva, sabemos que las películas y programas que captaron nuestros jóvenes ojos eran joyas del mundo cinematográfico o entregas que estaríamos más que felices de disfrutar con nuestra óptica ahora “medio adulta”.

Agradezco infinitamente haberme topado a una temprana edad con los siguientes contenidos televisados, porque aunque cada vez que la música introductoria de Coraje el Perro Cobarde sonaba, ese morboso juego de miedo y curiosidad se debatía en el sofá de mi sala, hoy en día sé que daría lo que fuera para poder volver a esta televisión de “susto”.

Coraline (2009)

De las relativamente nuevas, Coraline era una película en stop motion, no apta para niñas que lloraban cuando Blancanieves se perdía en el bosque encantado. Coraline es la espeluznante historia de una niñita que se pierde en su supuesto mundo ideal con gente que tiene botones por ojos.

Edward Scissorhands (1990)

Justo en el borde de lo que puede calificarse millennial en esta lista. Una sombría historia de Tim Burton de una especie de Frankenstein incomprendido que tiene manos de tijera y el corazón sensible de un indefenso cachorro.

James and The Giant Peach (1996)

De la mano de Henry Selick, el mismo director de Coraline, se cuenta la historia de James, un niño huérfano que vive con sus aborrecibles tías y que se hace amigo de unos insectos que viven en un melocotón gigante, mientras se embarcan en un camino a Nueva York. Pure gold.

Todo sobre mi Madre (1999)

Ciertamente no es una película para mentes jóvenes, pero cualquier infante con un control de televisión desde entonces hasta el 2017 pudo perfectamente haberse topado con esta (como lo hice yo hace como 12 años), una de las mejores piezas de Almodóvar que bajo varias ópticas evalúa lo que es ser una verdadera madre y mujer.

Cow and Chicken (1995)

Cartoon Network de los 90s sin duda fue el culpable de que mi generación saliera tan incomprendida y pro sustancias psicotrópicas. Las aventuras de dos hermanos biológicamente imposibles, una vaca y un pollo, contados bajo una estética incómoda y que da grima, nos tuvo hipnotizados por una década.

Cuentos de la Cripta (1989)

Califica en la lista porque se transmitió mucho tiempo después de la emisión de su último capítulo en 1996. Un presentador medio esqueleto, medio brujo que se dedicaba a presentarnos cuentos de horror basados en los cómics de terror de 1950 de EC Comics.

Billy y Mandy (2001)

Las aventuras de dos hermanos, uno bobo y la otra hater, que aborrecían la compañía de su niñera/guardian, la muerte.

Rocko’s Modern Life (1993)

Rocko era un Wallaby que vivía en un mundo de proporciones absurdas y en el que un problema cotidiano como una operación de apéndice terminaba siendo un llamado de vida existencialista.

The Nightmare Before Christmas (1993)

El hijo pródigo de Tim Burton y Henry Selick que se volvió un culto y la película favorita de finales de año de todos nosotros. La idea de que Halloween y Navidad se juntaran (a pesar de ser una catastrófica combinación) parecía ser el sueño y pesadilla que todos deseamos todavía.

El Viaje de Chihiro (2001)

Una niña de 10 años que atraviesa un túnel y se encuentra sola en un mundo de espíritus y brujas. De la época en la que Disney experimentaba con distintas estéticas e historias, El Viaje de Chihiro es sin duda de las mejores cosas que vimos de niños.

Puede que sea la televisión o el hecho de que comimos demasiada plastilina en el colegio, pero los millennials somos medio interesantes y me gustaría pensar que gracias a nuestra severa exposición a la televisión, también tenemos buen gusto.