De Juana de Arco a la bruja de oficio

Ninguna mujer loca se salva de esta
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Las brujas y la sociedad han tenido una relación bastante complicada. ¿Cómo pasamos de la cacería de brujas a hacer clases abiertas de lectura del tarot?

Las primeras brujas y el odio oficial

Las más conocidas fueron las que murieron en los juicios de Salem en 1878, pero las leyes condenando las “prácticas de bruja” y condenando personas -o familias enteras- por herejía, empezaron siglos antes.

Por ejemplo, en Roma y Grecia se hicieron leyes prohibiendo la hechicería. De hecho, uno de los registros más tempranos de un juicio de brujas data del 323 a.C. en Grecia antigua. Fue contra Theoris de Lemnos y sienta el precedente de todos los demás juicios a lo largo de la historia. Nadie sabe con certeza hoy en día quién era la bruja en cuestión y sus acusadores parecían tener una agenda oculta.

Luego, con el crecimiento del cristianismo en la edad media, la iglesia católica tomó una posición formal con respecto a las brujas y fue bastante parecida a la que tomas cuando ves a un ex fastidioso en la calle, finges que no existe y sigues tu camino. Pero luego, como cuando tomas media botella de tequila y le escribes a tu ex “Jeje, creo que te vi hoy”, la iglesia decidió que eran reales y volvieron a penalizar la participación en cualquier clase de actividad relacionada con la hechicería.

Durante años se fue formando una idea de lo que era una bruja. Una mujer que tenía sexo desenfrenado con el demonio, y además volaba de noche, y veían el futuro. Aún así no había un consenso específico sobre qué podía o no hacer una bruja. Más allá de una idea general de “Así son las brujas”, era un enemigo que se ajustaba a tus necesidades. Si había hambruna, creabas un tipo específico de bruja con poderes específicos.

Eso no evitó que empezaran a aparecer cazadores especializados y libros enseñando a reconocer a los distintos tipos de brujas. En Europa el boom fue de 1560 a 1630. Los casos no eran tan homogéneos como para poder atribuirlos a una sola razón más allá de que aparentemente todo el mundo en Europa era fan de tener un chivo expiatorio personal.

Hay varios componentes que hablan de un odio generalizado y la persecución a características específicas, pero todo era tan variado que es difícil elegir una sola razón para la cacería de brujas generalizadas...

  • Ligero antisemitismo: Porque uno de los inventos es que las brujas tenían “Sabbaths” negros y se reunían en sinagogas.
  • Misoginia casual: Porque sí había particular saña hacia las mujeres que no se adherían a los comportamientos “normales” que la sociedad esperaba de ellas. Pero no era únicamente un movimiento misógino, o al menos no en todos los países. En Islandia, por ejemplo, el 92% de los acusados eran hombres. Dónde sí hay un aspecto indudable de misoginia es en la persecución de cualquier persona que adorara figuras femeninas.
  • Odio racial: Las personas de África y los nativos eran obviamente paganos, y eso ayudó a esparcir la idea de que estaban relacionados con magia y ocultismo. De hecho los juicios de Salem empezaron con Tituba, una esclava oriunda de Barbados acusada de haber enfermado a dos niñas y en general de practicar hechicería. Tituba fue la primera mujer en confesar durante el juicio pero fue básicamente porque la torturaron hasta obtener la confesión.
  • Problemas climáticos: En muchos de los países -aunque no todos-, los juicios de bruja coincidieron con momentos en los que la población pasaba por sequías o tormentas o inundaciones. Era fácil culpar a las brujas por la mala suerte en vez de aceptar que todo es aleatorio y no tenemos control sobre un montón de cosas.
  • Opresión de clases: Otra teoría, es que los juicios sirvieron para mantener a las clases sociales más altas en el poder. La mayoría de los acusados venían de clases más bajas, y al ser la élite parte del jurado y/o jueces, se hacían figuras indispensables para mantener al pueblo seguro y libre de brujas.

Lo cierto, y ampliamente aceptado, es que son casos de histeria y paranoia generalizada y que la mayoría de los casos fueron incentivados por las leyes de la iglesia católica. Entonces, ¿cómo llegamos a Sabrina, la bruja adolescente?

Reapropiación feminista y religión pagana

Un tema recurrente en el feminismo en general (Desde la primera ola hasta nuestros días), es el revisar la historia para entender la posición que la mujer ha tenido a lo largo de los años y dar una visión del mundo que nos incluya en él. De hecho, esa es una de las bases del feminismo teológico que varias veces ha buscado dar una reinterpretación de las grandes religiones que incluya a la figura femenina.

Paralelo al feminismo, estaba formándose la hechicería como religión gracias a Gerald Gardner. Gardner era un autor británico quien después de un viaje regresó a Inglaterra convencido de que había descubierto un aquelarre de brujas y que eran las únicas sobrevivientes de la cacería de brujas de la edad media. Lo que quería dar a entender es que, más que histeria generalizada, los juicios de brujas estaban basados en la realidad porque la iglesia católica sí estaba persiguiendo “brujas paganas” reales. Eso ha sido ampliamente desmentido por historiadores especializados en la cacería de brujas, pero Gerard logró formar una religión, Wicca, que recupera rituales paganos y reivindica a las brujas.

Para mediados de los ‘60 las brujas estaban lo suficientemente reivindicadas como para tener un personaje representandolas en televisión. Y por si fuera poco era una ama de casa rubia y admirable, nada de piel verde y verrugas en la nariz.

Misticismo, ocultismo, y esoterismo New Age en los 60’s

La década de los 60’s fue clave en la reivindicación de las brujas. Gracias a los hippies y los new age que buscaban “ser espirituales, no religiosos”, se terminó de consolidar el interés en el misticismo y el ocultismo. En las décadas siguientes empiezan a aparecer en el mainstream las lecturas del tarot y prácticas “paganas” de adivinación.

Freak Pride de los 90’s y Pop Culture

Las brujas tuvieron un comeback increíble en los 90’s: The Witches (1990) Hocus Pocus (1993), The Blair Witch Project (1999) The Craft (1996), Charmed (1998-2006), Sabrina (1996-2004), The Crucible (1996), Practical Magic (1998), the Blair Witch Project (1999) y Willow Rosenberg de Buffy (1997-2003)

Ya las brujas no eran un tema que surgía sólo cuando los hippies hablaban de misticismo mientras limpiaban sus cristales a la luz de la luna, ni las víctimas de los juicios de Salem. Ahora eran mujeres poderosas con control sobres su habilidades y un completo desinterés en verse como niñas buenas y aceptadas por la sociedad (Excepto Sabrina, ella siempre quiso ser popular). Había un subtexto de empoderamiento, exaltación de la otredad y de la conexión con lo femenino que estaba en oposición con ese discurso de las brujas oprimidas de la edad media.

Y como todo lo que era contracultural en los 90’s, eventualmente se volvió lo más normal del planeta, durante las siguientes décadas se fue asentando más en la sociedad. En los ‘00 era de lo más común que alguien cercano supiese “leer el péndulo”, y con el paso del tiempo ir a que te leyeran las cartas ya no era algo loco y demencial. Ahora cualquiera puede ir a hacer un taller de quiromancia y extraoficialmente “bruja” ahora sólo significa “señora amiga de tu tía”.