Porque toda infancia está marcada por la frase ‘Once upon a time’

¿Qué tienen en común Keira Knightley y Penélope Cruz? Apartando el hecho de que las dos son actrices muy talentosas, ambas se convirtieron en noticia por sus críticas hacia los cuentos de hadas.

La intérprete de cintas como Pride and Prejudice, The Imitation Game y la saga Piratas del Caribe podrá haber trabajado muy de la mano con Disney, pero eso no le ha impedido prohibirle a su hija de tres años y medio ver algunas películas de princesas.

Cenicienta está prohibida. Se espera a que llegue un tipo rico y la rescate. ¡No! Hazlo tú misma, obviamente. La Sirenita me encanta y las canciones son geniales, pero no renuncies a tu propia voz por un hombre”, aseguró en una entrevista para el programa de Ellen DeGeneres. “No está bien que un extraño te bese mientras duermes y sin tu consentimiento”, dijo la artista en clara referencia a La Bella Durmiente.

Sin embargo, Knightley reveló que disfrutan en su casa de películas como Moana, Frozen o Intensa-Mente.

Por su parte, la actriz española ganadora del Oscar por Vicky Cristina Barcelona e intérprete de Donatella Versace en la segunda temporada de American Crime Story prefiere modificar los finales de los cuentos con los que acuesta a sus hijos.

“Son las primeras historias que los hijos escuchan de sus padres”, afirmó Cruz, que tiene dos hijos con el también actor Javier Bardem, Leo y Luna. “Cuando leo cuentos de hadas a mis hijos por la noche, siempre estoy cambiando los finales, siempre, siempre, siempre. Que le j*dan a Cenicienta, a la Bella Durmiente y a todas las demás. Hay mucho machismo en esas historias y eso puede tener un efecto en la forma en que los niños ven el mundo. Si no tienes cuidado, empiezan a pensar: 'Ah, entonces los hombres deciden todo'”.

Teniendo en cuenta los recelos de estas dos celebridades con los cuentos de hadas, es natural que surjan varias dudas en nuestra mente: ¿Hasta qué punto pueden tener impacto estas historias en los niños?, ¿Realmente son machistas las princesas de Disney? ¿Cómo se puede cambiar esto?

Para aclarar estas y muchas otras dudas, se contactó con la psicóloga Adriana Gioni para que nos ofreciera una visión profesional acerca de este tema.

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¿Cuál es el impacto de los cuentos de hadas en la infancia?

Estas historias cumplen un papel crucial en la formación de ese pequeño “yo” estimulando su desarrollo, mientras que al mismo tiempo lo liberan de sus pulsiones inconscientes a través de varios mecanismos de defensa como lo son la identificación proyectiva y sublimación hacia la fantasía.

En lo relativo a los elementos conscientes del niño (síntoma, patrones conductuales y los rasgos de carácter) como inconscientes (patrones vinculares, conflictos entre el “yo” y “súper yo” y posibles salidas a las problemáticas) en todo cuento de hadas emerge “lo simbólico” del relato, permaneciendo activo este contenido en el inconsciente o puede que en relación a una situación particular que esté viviendo el niño, el inconsciente lo haya creado basándose en un arquetipo, (es decir todas aquellas imágenes oníricas y fantasías que correlacionan con especial similitud de motivos universales pertenecientes a religiones, mitos, leyendas), porque es la mejor expresión de esa situación particular y actual. A través del mecanismo psíquico de proyección e identificación, ese cuento puede manifestar aspectos relevantes de la mente infantil. 

Tomando como referencia las adaptaciones de Disney, en donde el bien siempre triunfa sobre el mal ¿cree que pueden ofrecer una visión muy idealista del mundo a los niños y esto pueda ser perjudicial?

Ningún cuento de hadas es irreal, por el contrario le presenta a cada infante una parte de su realidad simbolizada: el amor mezclado con el odio, la angustia, el sufrimiento, el miedo a ser abandonado, la rivalidad, la muerte, entre otros; ayudándolo así a explorar su realidad interior, con el fin de permitirle salvar los obstáculos difíciles que él va a encontrar en el camino de su desarrollo infantil y de su madurez como adulto, lo cual le permite vivir su ambivalencia bajo forma de ficción. Y cuando son sus padres quienes los cuentan (lo cual es muy importante), el niño tiene la impresión de que ellos aprueban sus pensamientos más íntimos, aumentando con esto su propia confianza.

Algunas personas critican estas historias por fomentar la idea de que las mujeres necesitan un hombre que las salve.  ¿Piensa que de verdad fomentan ideas machistas?

Sí, aunque con el tiempo se han esforzado en erradicar conductas sexistas estereotipadas que representaban un modelo de mujer más ligado a la identidad sexuada de opresión, por lo que compartían un patrón común de belleza idealizada (tez blanca, mejillas sonrosadas, voz de ensueño), de rasgos emocionales dulces, delicadas, indefensas, inocentes, conectadas con el amor romántico (flechazo a primera vista) construido en los arquetipos de lo femenino y masculino que buena parte de las princesas sucesoras heredarán en tramas donde prevalecen roles de géneros diferenciados, familias donde falta un integrante o está separado, donde hay una concepción tradicional y patriarcal de la familia, siendo sus protagonistas bellas, moralmente perfectas, bondadosas y de actitud abnegada, serviciales y casi siempre rescatadas o salvadas por príncipes o personajes masculinos con cualidades heroicas; quedando así esta figura femenina protagónica en espera de que alguien la rescate, le demuestre el mundo, le enseñe a amar y a vivir. 

De fomentar los cuentos de hadas ideas de este tipo, como psicóloga ¿qué alternativa propone para corregir esto? 

Desde mi posición profesional, considero que es fundamental trabajar como agentes de cambios y orientar la construcción de nuevas realidades sobre estas pautas simbólicas, para que se difundan modelos femeninos y masculinos que le permitan a los niños y niñas iniciar su crecimiento más autónomo y libre de las coacciones normativas y culturales discriminatorias desde la infancia. Debemos tener una adecuada reflexión y orientación sobre el contenido al que nuestros niños están expuestos, pues los padres, maestros y la sociedad contribuimos desde lo “real” a una integración más sana y equilibrada de la “fantasía” infantil. 

Y por el contrario ¿cree que, a pesar de esto, los cuentos de hadas pueden transmitir valores positivos en los niños?

La mayoría de estos relatos en los cuentos de hadas son arquetípicos, donde el narrador utiliza una serie de medios para dar a conocer un mensaje, donde importa más la finalidad del cuento que los mismos personajes y donde estos suelen tener una serie de características determinadas, ser buenos o malos, ser cobardes o valientes, es decir son un medio por excelencia para transmitir valores y normas sociales, desempeño de roles, así como sentimientos y emociones, en donde cada niño puede identificarse claramente con ellos. 

El objetivo de estas historias es dar confianza, sobre todo si tiene un desenlace feliz con una solución aceptable. El cuento le dice a todo niño que para llegar a ello, es necesario hacer algo positivo, constructivo y socialmente útil. Además de entretenerlo y seducirlo en el mundo mágico y fantástico, llevándolo así a sus verdades esenciales sobre su condición humana y sobre sí mismo. 

¿Cuál cree que sea la razón de la trascendencia de estas historias?

Los cuentos de hadas aportan importantes mensajes tanto a nivel consciente como inconsciente sobre todo al hacer referencia a los problemas humanos universales y como en estos todo está implícito, el niño puede sacar lo que necesita, esta es la razón por la que los pequeños leen y releen los mismos cuentos en varios momentos de su vida porque encuentran algo nuevo, alguna cosa que le permita encontrar esa solución aceptable a su crecimiento personal.

En estas historias todos los personajes que se presentan son partes del mismo individuo, por lo que a través de la trama lo que se narra es precisamente la manera de armonizar esas facetas tan diferentes para conseguir el crecimiento personal.

Las últimas princesas de Disney han presentado una evolución con respecto a las anteriores, como psicóloga ¿cómo ve estos nuevos cambios?

El empoderamiento es acorde con los cambios sociales que han experimentados las mujeres en las últimas décadas, pues pasamos de una tríada sumisa en Blancanieves (1937), Cenicienta (1950) y Aurora (1959) a unos personajes femeninos independientes y decididos como Ariel (1989), Bella (1991), Jasmín (1992), Pocahontas (1995), Mulán (1998) y Elsa y Anna (2013) que después de casi 73 años, sigue siendo la industria cinematográfica cultural de fuente de valores y comportamientos en la población infantil.

Sin duda estos relatos de Disney también han presentado una evolución en sus personajes con la aparición de princesas más modernas, independientes, fuertes en templanza y orientadas a cambiar su destino. Una nueva feminidad empieza a aparecer, donde la alegría se transforma en rebeldía, la bondad en seducción y donde la inquietud de lo femenino empieza a proyectarse en el exterior al luchar por sus sueños.

Por último, ¿qué similitudes presentan las historias modernas de princesas de Disney con las viejas?

El hecho de que las personas están llamadas a ser héroes y heroínas de su propia existencia y para conseguirlo necesitan vivir las aventuras que les presenta el destino, desprenderse de todo aquello que no le posibilite el avance, donde los representantes de brujas, monstruos, ogros, gigantes, madrastras, padres descuidados, hermanos envidiosos son superados por personajes benévolos que aparecen para prestar ayuda en forma de hadas, seres mágicos, seres con sabiduría y poderes especiales que muestran a los y las protagonistas el camino a seguir y les protegen de los altibajos de la vida. 

En este sentido, han logrado mantener en sus historias esa resolución posible de que las dificultades y adversidades de la vida que son inevitables, inesperadas e injustas y que pueden resultar en salidas positivas para la mente de todo niño a través de la esperanza, el amor, la bondad y compasión humana.