Tu mamá te dijo que eran permanentes y no tenía razón

Pero si deberías pensarlo antes de hacerlo
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Los tatuajes a través de la historia han servido para decorar el cuerpo, contar leyendas, marcar el rango en las tribus, diferenciar a los hombres de los niños, verse distinto y exponer historias de vida sobre la piel.

Marcar el cuerpo permanentemente fue en algún tiempo apartado solo para estereotipos como veteranos de guerra, marineros, hippies, punks, skaters, metaleros y una que otra niña que por desafiar a sus padres se tatuaba una mariposita donde nadie la viera.

Nada decía antes que eres súper badass e irreverente como una mariposa en el tobillo.

Sin embargo, vivimos en otros tiempos. Hoy en día las madres se escriben los nombres de sus hijos, los ejecutivos llevan consigo una frase inspiradora, hasta se han visto abuelas con tatuajes. Los abuelos de nuestra época están más in que los abuelos de nuestros papás.

Y los hipsters, como olvidarlos, también lograron volver mainstream hacerse un tatuaje. Nada dice café-eco-pipas-vegan-mustache como una frase de El Principito a lo largo de las costillas.

Ok, suficiente con el hipster hate.

Los tatuajes hoy son percibidos en la sociedad de una manera total y completamente distinta. Ya no son limitantes para muchos trabajos, influyen menos en la opinión que tengan los padres de tu pareja sobre ti, y los papás se han vuelto cada vez más abiertos a la idea de que sus hijos carguen por el resto de sus vidas una parte de alguna canción de Red Hot Chilli Peppers en el brazo.

Lo importante es es que no cometas algún error al tatuarte. Lo que te han dicho mil veces es cierto, son permanentes; y si se hacen con descuido, incluso peligrosos.

Por si estás considerando hacerte uno, y tu objetivo no es desgraciarte el cuerpo, te damos 10 aspectos que debes considerar antes de someterte bajo la aguja.

1. ¿Permanente? So, so

Hoy en día los tatuajes no son permanentes. Gracias a los avances tecnológicos como el láser, cualquier cosa que te hayas hecho que no te gustó o de la que te arrepientes es removible. Sin embargo, considera que es extremadamente costoso y doloroso estar bajo la luz del láser, además que para quitarlo por completo se deben hacer varias sesiones. (Consultar capítulo “The Tramp Stamp” de How I Met Your Mother)

2. El tatuaje

Así en mayúsculas. Casi el elemento más importante a considerar. No cometas el error de tatuarte cosas de las que te vas a arrepentir. Por sugerencia los nombres de enamorados, caras de famosos, números de promoción de colegio, grupo de amigos y trending topics deberían evitarse. Es una gran decepción quitarse del cuerpo el nombre de una relación fallida, de una cosa a la que le perdimos gusto o de algo que estaba de moda que ya no. Piensa lo absurdo que se ve un meme en papel y que tanto más absurdo se vería en tu muslo.

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3. Lugar del cuerpo

Se suele sugerir que los tatuajes se hagan en lugares donde no los veas fácilmente. Porque te puedes aburrir rápido del diseño y perderle el gusto. También toma en cuenta, qué tanto quieres que se vea y quién quieres que te lo vea. Normalmente las personas que te ven en traje de baño son de confianza, así que todos los lugares que se tapen con ropa son buena idea para quien no quiera exponer su arte a todos. Considera que en tu vida vestirás desde ropa dominguera hasta vestido largo y un traje de novia. Evalúa si el lugar del tatuaje va bien con todos estos escenarios. Tobillos, costillas, detrás de la oreja, en la muñeca, la nuca, e incluso los dedos son lugares discretos y perfectos para un tatuaje pequeño.

Alerta con el tramp stamp (tatuaje en la parte inferior de la espalda). Es popularmente conocido como el lugar predilecto para tatuarse de las mujeres “que regalan amor”.

4. Mayoría de edad

No es legal tatuarte con menos de 18 años. No es por alguna razón random que existe esta ley. No lo hagas de manera impulsiva, marina la idea en tu cabeza, deja que pasen los años tomando en cuenta que tus gustos y las modas cambian.

5. Miedo a las agujas

Si les tienes, forget the tattoo baby. Tendrás una experiencia terrible, el tatuador también la pasará mal y las líneas no saldrán rectas por tu tembladera constante.

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6. La playa

Lo ideal es no tomar sol por un par de semanas después de tatuarte. Si tenías planes de ir a la playa, piensa qué prefieres hacer. Es bueno ponerle protector solar al tatuaje siempre que te expongas al sol para mantener el color y la nitidez.

7. Tatuador

Investiga. Pregunta a personas que conoces que se hayan tatuado, sigue a tatuadores por sus redes sociales, pregunta en varios locales y revisa los trabajos que han hecho. Es crucial porque, por supuesto, si quieres un buen tatuaje necesitas un buen tatuador.

8. Higiene

Revisa que la aguja sea nueva, que el tatuador use guantes (no es necesario contraer hepatitis ni nada por el estilo) y que el lugar en donde te vas a tatuar lo tengas limpio. Después también debes ser responsable con tu tatuaje. Límpialo, huméctalo y protégelo. En un par de años si se te borra un poco lo puedes volver a repasar.

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9. Tus papás

Esto es un tip. Se han visto casos en los que los padres botan a sus hijos de la casa, los mandan el día siguiente a hacer la cita para el laser o les quitan el habla. El punto no es pasarla mal, evalúa tu situación y toma las medidas que consideres necesarias para evitarle a todos un mal rato.

10. Don’t drink and ink

Es obvio. No seas el turista que cayó en la trampa de la mezcla de discoteca y local de tattoo en Cancún. Te vas a arrepentir, el alcohol y las cosas cuasi permanentes como los tatuajes y el matrimonio no combinan bien.

El último punto va todo en negritas con el propósito de que nos pares bastante sobre lo importante que es.

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