Los bosquejos de una investigación en el mes del orgullo gay

Con el mes del Orgullo LGBT+ llegando a su fin, hemos sido testigos de una larga lista de actividades que buscan celebrar los alcances de la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales y otras preferencias que se identifican con la diversidad sexual, con el fin de honrar la lucha de los personajes históricos que permitieron que la comunidad llegara a donde está hoy.

Sin embargo, aunque teñimos el mes de arcoíris, la vida real no es siempre de colores para las personas que se identifican con la diversidad sexual.

De hecho, nos encontramos cerrando con broche de oro el mes del orgullo con un bosquejo de investigación motivada por una tarde de discusiones y revelaciones de casos homofóbicos en Caracas, específicamente en lo que respecta a moteles y hoteles en la zona.

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Entre relatos personales y apropiación de historias expuestas bajo la frase “esto le pasó a un amigo”, nos topamos con las realidades que algunas personas de la comunidad han vivido mientras se aventuraban a conseguir un motel y/o hotel caraqueño que los alojara.

El primer testimonio que conseguimos fue el de Leidy, estudiante de 22 años de edad, cuya experiencia identificó al Hotel Cumberland Chacao como el primero en surgir en la problemática del rechazo.

“Llamamos al hotel justo antes de salir, para preguntar por la disponibilidad de habitaciones matrimoniales y nos dijeron que habían muchas habitaciones disponibles, consultamos los precios y fuimos para allá. Cuando llegamos al hotel sentí demasiado que nos iban a rechazar, así que le dije a mi novia que pidiéramos una habitación doble para que no nos negaran la estadía y no tener que andar dando vuelta por ahí a las 6:00 p.m. Ella me dijo que no, que para algo estábamos pagando y nos acercamos al recepcionista; que a primera instancia no respondió nuestros «buenas noches» y siguió con sus labores. Mi novia volvió a repetirlo y ahí fue cuando el tipo nos miró. Obviamente sentimos las vibras así que me alejé un poco mientras mi novia le preguntó de nuevo sobre la disponibilidad de habitaciones matrimoniales, que ya nos habían dicho que había. Volvió a ignorarnos y volvimos a preguntar. Nos dijo que no, que no quedaba ninguna, mientras fingía ver la pantalla. Por no dejar, mi novia preguntó si había algún otro tipo de habitaciones, cualquiera disponible, y el chamo seguía con su actitud. Básicamente nos susurró que «para nosotras no había» y tuvimos que darnos media vuelta e irnos. El tipo hasta se tardó en abrirnos”.

A raíz de esto, Aneley Ortega, otra de las personas de la comunidad que tuve la oportunidad de entrevistar, admitió que el Hotel Cumberland es conocido como un hotel que no acepta parejas homosexuales.

“Dos de mis amigos fueron para allá, eran dos hombres, y no los dejaron pasar”.

Asimismo, Aneley tenía su propia historia para compartir:

“A Bella, mi novia, y a mí nos pasó una vez. Fuimos a un hotel, pero no íbamos para pasar la noche y «disfrutar», sino que se nos hizo muy tarde y ya no había metro, no había nada y teníamos que quedarnos a juro en un hotel. Terminamos en el Cristina’s Suites Hotel y no nos dejaron quedarnos. Fue súper chimbo porque si hubiesen sido dos hermanas o dos primas, que de verdad estuviesen pasando trabajo, ¿no las iban a dejar nada más por el hecho de que eran dos mujeres?”

Teniendo dos casos sobre la mesa, decidimos contactar a una larga lista de hoteles y moteles, de todas las estrellas, para conocer el alcance del rechazo a parejas homosexuales en Caracas. En un principio, decidimos cuestionar a los hoteles de alta gama, que según la comunidad “no tienen ningún problema con las parejas heterosexuales porque no le paran”.

Hoteles grandes como el Renaissance Caracas La Castellana Hotel, Hotel Marriott, Lidotel Hotel Boutique, Hotel Paseo Las Mercedes, el InterContinental Tamanaco Caracas, Hotel CCcT, Pestana Caracas Premium City & Conference Hotel, Gran Meliá Caracas e incluso el Hotel Eurobuilding mantuvieron que sus políticas no contemplaban algún tipo de discriminación en contra de la comunidad LGBT+.

“Nosotros le damos el acceso al hotel a todas las personas sin ningún inconveniente. Ya sería depende de cómo se comporten acá en el hotel. No existe ningún tipo de política establecida, se le da el ingreso sin importar la preferencia sexual del huésped”, puntualizó Paola, recepcionista Eurobuilding.

Una vez que los hoteles de alto rango aclararon que no existe un protocolo de rechazo hacia las parejas homosexuales, nos enfocamos en moteles y hoteles más pequeños.

Encontrando que establecimientos como el Apartohotel El Cid, el Madrid (abiertamente conocido por su aceptación de huéspedes homosexuales), el Hotel Aladdin, Hotel El Paseo, Garden Suites Hotel, El Arroyo, Hotel Ávila y el Hotel Luna no tenían ningún tipo de inconvenientes.

Sin embargo, el Hotel Escorial Caracas no estuvo de acuerdo con las políticas de no discriminación de sus competencias.

En la primera llamada el recepcionista prefirió no identificarse admitiendo que no (repetidas veces) aceptan a cualquier tipo de personas y “menos a las parejas homosexuales”. Para después cuestionar el origen de la llamada y colgar diciendo que “no habían habitaciones”.

En un segundo intento, contactando al recepcionista del turno más temprano, Julián Martínez, que resumió:

“No alojamos a parejas homosexuales. No se aceptan. Es parte de la política del hotel y del entrenamiento de los recepcionistas”.

Asimismo, el Hotel Coliseo puntualizó que se aceptan personas de la comunidad siempre y cuando no “haya nada de exhibicionismo”.

“Es demasiado chimbo que yo considere que soy afortunada solo porque la homofobia directa no ha tocado mi puerta. Más allá de la común, los comentarios imprudentes y de Holic no dejándome ingresar al local, no debería considerarme «afortunada». Son cosas que no deberían pasar y ya”. -Maky Bailey.

En palabras de un hombre homosexual, que prefirió no identificarse, el Motel La Orquídea también se rige por parámetros discriminatorios. En su experiencia, fue rechazado por ir acompañado de una persona de su mismo sexo. En su testimonio nos explicó “llegué al Motel La Orquídea, subiendo la panamericana, esos que tienen ventanilla tipo ‘auto mac’, nos pidieron las cédulas a mí y al chamo que me acompañaba y el de atención nos dijo que no podíamos quedarnos porque no recibían parejas del mismo sexo”.

Por otra parte, contactamos al Cristina’s Hotel Suites, al Hotel Cumberland de Chacao, al Hotel Dubai Suites y al antes descrito como Motel La Orquídea para confirmar sus políticas y cuestionar lo que ocurrió con Aneley Ortega, Leidy, la pareja gay y el secreto a voces de que “el Dubai no acepta a la comunidad” y obtuvimos respuesta de todos menos el motel de la panamericana, que no respondió ni llamadas ni mensajes.

Alexandra, la recepcionista de Cristina’s Hotel Suites que atendió la entrevista, explicó que lo que ocurrió con Aneley Ortega fue por normas del hotel.

“Aquí solamente entra dama y caballero. Son políticas del hotel como tal. Aquí todo el mundo sabe que no se acepta más nada que dama y caballero” además, expuso que si se desea “pueden pagar y entrar dos mujeres, solo que tienen que pagar dos habitaciones, después que se metan en una sola ya ese es problema de ellas”.

Cuando se cuestionó por huéspedes del mismo sexo, pero no relacionadas románticamente sino por parentesco. Entiéndase hermanas, madre e hija, padre e hijo. La empleada del hotel respondió:

“No. Nosotras como trabajadoras seguimos las normas del hotel y no se permite dos personas del mismo sexo en una habitación”.

En cuanto al Hotel Cumberland, el director general, Leudo González, prefirió comunicarse con nosotros para atender la situación y aclarar que:

“No contemplan políticas expresamente establecidas de discriminación. No existe posición crítica al respecto y entienden que es un mercado fijo de turistas, a nivel internacional, muy interesante. Pero como tal no tienen posturas con respecto a las preferencias sexuales de sus clientes. No hay inconvenientes”.

Con disposición, nos explicó que en el asunto pueden interferir posturas personales de “recepcionistas, meseros o camareros con prejuicios”, pero no es una política corporativa.

El mismo fenómeno fue abordado por Aneley Ortega, que también ha pasado por situaciones en las que interfiere directamente el prejuicio personal del recepcionista.

“Cuando no nos dejaron quedar en el Cristina’s Hotel Suites, nos acercamos al Hotel Broadway y nos dejaron pasar la noche. Sin embargo, un tiempo después, cuando volvimos a ir porque ya nos habíamos alojado ahí, no nos dejaron quedar. Creo que también depende mucho del recepcionista”.

Aun así, en una nota menos amigable, el Hotel Dubai Suites respondió nuestros comentarios, en principio con una sugerencia de demanda por difamación, para explicarnos que “el hotel tiene habitaciones relacionadas para parejas homosexuales”. Cuando solicitamos más información al respecto, se posicionaron como un “hotel no despectivo”.

“Poseemos habitaciones con temáticas para homosexuales. Incluso nos escriben por correo para verificar la información y nosotros les ofrecemos todas las habitaciones con las que cuenta el hotel”.

En conclusión, los mayores índices de discriminación se reflejaron en hoteles y moteles pequeños, sobre todo en la zona de Chacao. En cada una de las entrevistas cuestioné la razón detrás de la decisión de no dejar ingresar a la comunidad y ninguno de los encuestados pudo responder la pregunta.

“Uno tiene que investigar demasiado, por eso siempre he dicho que ir a un hotel con tu pareja siendo homosexuales es algo demasiado riesgoso. Incluso tengo amigas que han preguntado por qué no dejan ingresar a la comunidad y siempre dicen que es por las familias que se hospedan, que se quejan”. -Janny Ortagoza.

Aún así, cerramos el mes del orgullo gay con más ímpetu por cuestionar la intolerancia de las personas homofóbicas; con la esperanza de que el próximo mes del Orgullo LGBT+ estemos describiendo los niveles de aceptación y no los de rechazo.

“Homofobia para mí también es estar en una reunión con el chamo que te gusta y no poder sacarlo a bailar, no poder besar a tu novio en la calle, no sentir la libertad de decir en una entrevista de trabajo que vives con tu novio. La gente también le tiene miedo a los gays y los gays tenemos miedo”. -Óscar De la Caridad.

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Happy pride!