Aparecen hasta en la sopa

#HistoriasDeUltratumba es una pequeña serie de relatos basados -al pelo- en la vida real con monstruos que nos hemos topado o que tenemos al frente, pero que no sabemos.

DISCLAIMER: Todos los nombres que están aquí han sido cambiados, al igual que la historia para no tener conflictos, pero si te sientes aludido/a posiblemente seas uno de los monstruos.

Existen tres tipos de amor base: ludus (el lúdico), storge (el de amistad); y por último, eros (el romántico y pasional) que es el que la gran mayoría quiere llegar a tener y que tiene un significado que es muy usado en vano para satisfacer otra necesidades.

Ahí entra uno de los peores seres que han existido en la tierra, “los él”, que siempre tratan de destruirte, solo para sentirse mejor con ellos mismos. Ellos saben cuál es tu punto más débil: ellos.

Rebeca, sin corazón

Un día de aburrimiento, una amiga me sugirió que descargara Tinder para que dejara distraerme enviándole mil mensajes mientras que ella estaba en una cita con su novio, y eso mismo hice.

A pesar de que me daba miedo, comencé conversar con los hombres que me conseguí allí, hasta que me conseguí con Rafael, un hombre atractivo con comentarios inteligentes, mi especialidad. Hicimos click de inmediato. Sin pensarlo mucho, le di mi número de teléfono, total, en cualquier momento voy a morir, ¿por qué no arriesgarse?

Lelo y yo nos conocimos un día cualquiera, en un café, porque tampoco soy tan loca como para irme por ahí con él, ¿eh? Ese día, la pasamos genial, así que comenzamos a salir como tal. Él me hacía reír con sus muecas extrañas y yo lo hacía ver que las cosas no son tan malas como aparentan ser.

Mis sentimientos por él comenzaron a aumentar y me decía que era algo mutuo: me escribía poemas con frases que expresaban que yo le alegraba sus días, que no podía parar de pensar en mí, que quería que estuviéramos juntos. Y yo me lo creí.

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A las semanas, Rafael comenzó a ser intermitente y me dejó de responder. Al tiempo, me doy cuenta de que comenzó a salir con Fernanda, Carlota, Patricia y otras más. Obviamente, mi corazón se partió en pedacitos, me dolió haber sido tan ilusa y haber confiado tanto en él. Ahí decidí que no quería nada con él.

Eso sí. Siguió viendo mis historias, dándole like a mis posts, respondiéndome historias. Yo continué con mi vida, mejorando y saliendo con mis amigos, en eso conocí a Gus y me di cuenta de que sané; y justo en ese momento, todo se fue a la mi*rda.

Me escribió para decirme que en realidad me quería a mí, que solo quería que volviéramos. ¿Adivinan quién volvió a caer por esos ojos verdes y dejó todo lo que la estaba siendo feliz para que él lo fuera? Yo, la persona más idiota del planeta.

Quería salvarlo de la tristeza que él sentía, de la soledad de la que siempre me hablaba, pero en realidad solo quería absorberme. Se fue volviendo una sombra, hasta que solo era una figura oscura que me perseguía, que no me dejaba ir, a pesar de que a veces quería que todo terminara.

Lo peor de todo es que lo volvió a hacer otra vez y otra vez: dejaba de hablarme y seguía viendo todo lo que hacía, interviniendo en mi vida, mintiéndome para sentir que tenía a alguien que en realidad lo entendía, cuando solo quería robarme el corazón y así lo hizo.

¿Tengo a un él?

La verdad es que todas tenemos a un él (o a varios): ese fantasma que te persigue aunque tú no lo quieras, que te observa desde la distancia y que te ataca cuando estás más feliz para robarte un trozo de tu corazón.

Una cosa para identificar a un él es que siempre te da la sensación de que eres lo más importante para él y que nunca te haría daño, solo para abandonarte sin decir “adios”, sin una simple explicación.

Te hace sentir como si no lo mereces, como si no eres suficiente… Y no te lo dice explícitamente, lo hace cuando escoge otras cosas antes que a ti, entre esas: alguna chica.

Estas almas perdidas no tienen idea de qué quieren, dicen querer algo serio, pero le huyen al compromiso y van de hueco en hueco, hasta quedarse solos porque, al final, “nadie los quiere”, ¿cierto?

A pesar de que la mayoría del tiempo, él te haga sentir como que no eres suficiente porque no te da importancia y prefiere estar con otra persona y te busca cuando no tiene a nadie más, sí eres suficiente y vales más que estar detrás de él, que no te toma en serio y que solo quiere tener sexo contigo o simplemente que lo escuches y le des demasiada importancia.

¡Basta!

Para alejarlo, solo tienes que darle una poción de confrontación y todo mejorará, solo tienes que estar consciente de lo que, de verdad, quieres y no dejes que te maree diciéndote cosas que sabes que no va a hacer, porque nunca va a llegar a querer a alguien que no sea él.

Eso sí, hay que aclarar: no todos los él son malos, si logras dominarlos y no les das importancia, pueden ser simplemente conocidos geniales. Pero con respecto a esos que solo se quedan ahí, no dejes que te confundan y que jueguen contigo. Encuentra tu camino con un sendero de luz, con metas y con cristales debajo de tu almohada.