Franco de Vita y mi obsesión

Sí, el cantante de los 80.
Author:
Publish date:
az_B217258_Fantasia_Franco De Vita

Existe un término muy conocido que se le da a aquellos gustos, fetiches o entretenimientos escondidos dentro de cada uno de nosotros imposibles de negar, llamados guilty pleasures.

Para ser más específica, puede ser una satisfacción oculta que va en contra de tus principios o de tu esencia como persona, pero inevitablemente lo disfrutas al máximo.

Por ejemplo, esa amiga pseudointelectual que puede tener una conversación interesantísima con tus papás, pero por otro lado pasa su domingo de Sunday Blues viendo maratones de Keeping Up With The Kardashians. Por supuesto, si la niña tiene cierto nivel de materia gris en el cerebro, le da vergüenza admitir que se disfruta sus buenos cuarenta y cinco minutos de marginalidad gringa.

O la niña que desayuna un huevo frito en aceite de trufas porque tiene los gustos gastronómicos más exquisitos del universo, y a la vez muere por una buena pasta con cheez whiz y salsa de tomate.

Me imagino entienden cómo va la cosa.

Todos tenemos un guilty pleasure identificado a nuestro propio criterio, porque no existe una clasificación específica que indique si lo es o no. Por lo tanto, el mío es la fanaticada absurda que sufro por Franco de Vita.

Capitalino Errante

Ahora pasa lo siguiente, muchos lectores pensarán:

“¿Ese no es el viejo venezolano que canta unas canciones cursísimas?”

“¿Ese señor todavía existe?”

“Mi mamá lo ama”.

“¿Quién c*ño es Franco de Vita?”

Pues el señor Franco de Vita es un compositor y cantante italo-venezolano con más de treinta años de carrera. Franco, además de ser el ídolo de tus tías y de tu mamá, forma parte de esa generación ochentosa de artistas venezolanos como Ilan Chester y Yordano.

Entonces ¿cómo una niña que baila reggaetón y detesta el house es fanática número uno de un señor con éxitos de los años ochenta?

Pues gracias a un grupo de amistades bastante particular que se disfruta más un viernes de vinos, cigarros y Franco de Vita, que salir a una discoteca. Esa es la respuesta. Lo cual generó aprenderme y cantar a todo pulmón cada una de las letras del cantante; desde las versiones originales hasta los remakes con distintos artistas.

La carrera de Franco de Vita significa un sinfín de historias y momentos personales que me hacen imposible desligarme de ella. Así que decidí darles a conocer las razones por las que todo mortal sobre la tierra necesita culturizarse de la maravilla musical que es mi amigo Franco.

¡Las letras son bellísimas!

Sí lo son. Describen historias de amor, problemas culturales, tragedias, dedicaciones, amor y más amor. Escúchalas sin pensar que son las canciones pavosas que cantaba tu mamá hace veinte años. Hasta al más hater les causa sentimiento.

Te sabes las canciones.

Aunque no me creas, te aseguro apenas empieza el coro, “Te amo, desde el primer momento en que te ví”; eres parte del grupo que no entiende por qué automáticamente sale de sus bocas; “Y hace tiempo te buscaba y ya te imaginaba así”.

Seguro lo leíste cantado y todo.

Sony Music Latin

Sus premios

Franco tiene ocho nominaciones a los Latin Grammy de las cuales se ganó dos. En el Festival Viña del Mar del 2008 ganó cuatro premios, también dos Billboard Latinos, ocho premios ASCAP; con un total de veintiocho premios a lo largo de su carrera. 

Sus canciones son excelentes para el despecho.

Olvídate de Taylor Swift y sus quince novios fallidos. “Un Buen Perdedor” y “Si La Ves” es lo que el cuerpo necesitará cuando termines con tu novio.

Los muchos artistas que han colaborado con él

Gilberto Santa Rosa, San Luis, Sin Bandera, Gloria Trevi, Alejandra Guzman, Olga Tañón, Ricky Martin, Carlos Baute, Debi Nova, Roque Valero, Víctor Manuelle, Yordano y Nacho son algunos de los nombres que incluye la lista de acompañantes de Franco a lo largo de su carrera.

maxresdefault (1)

Más de treinta años como cantante y sigue produciendo.

Pues sí, a finales del año pasado sacó su último disco Libre, y ha lanzado distintos singles por ahí como “Valiente” con Nacho y Víctor Muñoz. Lo que significa que la mecha no se acaba, y todavía queda mucho Franco que disfrutar.

Más que un guilty pleasure, Franco de Vita y sus canciones se han convertido en un acompañante de momentos especiales o de necesidad. A pesar de que una niña prefiera ir a la universidad escuchando las mejores pistas de un cantante de los ochenta, que el último éxito de Ed Sheeran; no me da ningún tipo de vergüenza ni admitirlo, ni que la gente piense que soy una veinteañera encerrada en el cuerpo de una divorciada de cincuenta.

No me importa.

Así que sin miedo alguno, admite tu guilty pleasure y disfrútalo a los ojos del mundo, porque después de todo es una satisfacción que por mucho que la sociedad esté en contra, te hace feliz.

Al menos que tu guilty pleasure sea comer pizza con piña; eso sí quédatelo para ti.

Aquí les dejo una oportunidad que tuve de cantar a todo pulmón con Franco de Vita en un concierto en Barcelona, España. Cantamos, me pidió el número, salimos a rumbear y hablamos de vez en cuando.

Como pudieron ver, eso obviamente no pasó. me dio el micrófono y me equivoqué, pero el tema de estar a centímetros de distancia valió mil veces la pena de pelarme la letra de la canción.