Cómo establecer metas y qué hacer para realmente lograrlas

Créenos, sí es posible...
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Christopher Campbell

Christopher Campbell

No tenemos que esperar el Año Nuevo para preparar nuestras resoluciones. Si tenemos un sueño lo mejor que podemos hacer es una lista de metas para lograrlo, sea al comienzo, mitad o final del año. Para cambiar algo en nuestras vidas, ser más organizadas, dejar de tomar Coca-Cola de dieta o hacer ejercicio semanalmente, tenemos que comenzar ya y no esperar por algún día en el futuro. 

Life is too short for that bullsh*t. 

Por eso, en The Amaranta te ofrecemos una guía completa para ayudarte a identificar y establecer tus metas (y realmente lograrlas).

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1. ¿Cómo logramos lo que queremos si no sabemos qué queremos? 

Cierra los ojos e imagina exactamente cómo quieres ser en cinco años, piensa en las cosas que no te gustan actualmente de tu vida o de ti misma, ¿qué quieres cambiar o qué quieres mejorar? (evita enfocarte en la parte negativa, el hecho de querer cambiarlo ya es dar un paso).

Tener una sesión de brainstorming puede ayudarte. No entres en pánico si no se te ocurre nada, puedes preguntarte cosas simples como:

  • ¿Qué es importante para mí?
  • ¿Qué me apasiona?
  • ¿Hay algo nuevo que quiero intentar?
  • ¿Las personas que me rodean son buenas para mí?
  • ¿Qué quiero que las personas recuerden de mí?
  • ¿Qué creo que me puede hacer feliz?
  • Si pudiese elegir cualquier trabajo en el mundo, ¿Cuál sería?
  • ¿Qué he querido hacer desde hace tiempo pero aún no hago?

2. Metas (sé específica)

Es importante que establezcamos metas a largo plazo sin dejar a un lado objetivos simples como: tomar más agua, leer un libro o aprender nuevas palabras. Son pequeños deseos que se pueden transformar en planificaciones diarias. Mientras más específicas, más fáciles de cumplir. Establece como meta tomar 6 vasos de agua al día, leer las primeras 50 páginas de un libro o aprender 5 palabras nuevas. Si cumplimos por lo menos con una resolución diaria, estaremos más motivadas para cumplir los grandes objetivos.

3. Escribe todas tus metas y asígnales un deadline

No importa lo simple que parezca la meta, escríbela, ningún objetivo es lo suficientemente pequeño como para no tomarlo en cuenta. Desde “trabajar para una revista” hasta “comer ensalada”. Como dijimos anteriormente, cumplir una por día es lo ideal. Para eso puedes, al comienzo de la semana, escribir todas las pequeñas y grandes cosas que quieres lograr y distribuirlas en los días de la semana. Los deadlines te ayudarán a llevar a cabo más proyectos y a organizar tu mes. No te detengas, puedes asignar deadlines de mucho tiempo o simplemente proponerte terminar tus tareas antes de las 6 p.m.

4. Convierte tus metas en planes

De nada nos sirve establecer una meta y sentarnos a esperar que pase. Desglosa todos tus objetivos y escribe también las estrategias o tasks específicos que tienes que completar para cumplirlas. Si quieres bajar de peso, tu plan debe incluir: dejar los refrescos, ejercitarte por lo menos dos veces a la semana y cenar más ligero. Son tareas puntuales que te ayudarán a llegar a donde quieres.

5. Celebra los pequeños logros

Si lograste cumplir todo lo que planeaste para tu semana, ¡celébralo! Amaranta lo hace. Las recompensas te motivan a trabajar para tachar todos los goals que faltan.

6. Recuerda por qué fijaste tus metas

Es totalmente normal que olvides tus objetivos a mitad del camino. Por eso, asegúrate de tomarte un tiempo para recordar por qué estás haciendo esto. Conéctate contigo misma, con tus necesidades y aspiraciones. Escribe por qué quieres cumplir cada una de ellas y volverás a enfocarte en tus metas.