Explainer sobre el síndrome de Ulises y los venezolanos - The Amaranta
El piso de Cruz Diez no siempre implica buenas noticias

Los venezolanos lidiamos diariamente con emociones perturbadores ocasionadas por la crisis humanitaria del país, ya sea porque no podemos conseguir una medicina,  pagar por todo el mercado y nos vemos obligados a devolver algo, otras veces llevamos más de dos horas en la fila de un banco, o porque debemos despedirnos de otro amigo o ser querido después de haber pasado tan solo dos semanas sin hacerlo. 

Pero el verdadero desafío es cuando les toca a muchos de nosotros salir. 

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Irse del país no es nada fácil cuando la única razón de partida es escapar de la crisis y prosperar afuera. No siempre se cuenta con el suficiente capital u oportunidades para garantizar un posible éxito, pero un corazón valiente y una familia en necesidad de logros que aporten parece capaz de sobrellevar cualquier dificultad en el camino.  

Desafortunadamente, no todos los que emprenden este doloroso viaje llegan a cumplir sus expectativas de la manera ni tiempo que soñaban, y las consecuencias emocionales pueden llegar a ser mortales sino detectan ni tratan de combatirlas.  

Además de enfrentarse a una nueva cultura, estar lejos de sus seres queridos, tener la presión de mantenerlos o mandarles productos vitales para su supervivencia, someterse a largas horas de trabajo (o búsqueda de uno) y bajar su estatus social, muchos venezolanos inmigrantes llegan a sufrir el síndrome de Ulises. Es hora de hablar más de él.

¿Qué es el síndrome de Ulises?

El síndrome de Ulises, o también llamado "síndrome del emigrante con estrés crónico y múltiple", es un trastorno que consta en el conjunto de síntomas derivados de estresores graves asociados a la emigración, según Psicología y Mente. Debe su nombre a la leyenda de Ulises (Odiseo), el héroe griego mítico conocido por enfrentar infinitas adversidades tras pasar largos años lejos de Ítaca, su hogar al que tanto añoraba volver. 

Los emigrantes experimentan este trastorno al salir de su país en busca de una mejor vida, normalmente con pocos o casi inexistentes prospectos y consecuentemente vivir malas experiencias tanto laborales como personales que causan un efecto increíblemente negativo en su salud emocional y física.  

Es una lucha llena de duelo ante las pérdidas significativas que le pesan desde el inicio de su viaje. Lamentablemente, los efectos de este pueden ocasionar tragedias, como el suicidio de venezolanos en el exterior. Como si no fueran suficientes la gran cantidad de suicidios dentro de la nación.   

Relación entre el Síndrome de Ulises y el venezolano inmigrante  

Edgar Alberto Moreno, de 46 años, se suicidó en el aeropuerto de Bogotá al verse incapaz de resolver un asunto financiero al perder su vuelo y quedarse varado en la terminal aérea. Jonathan García, de 26 años, se quitó la vida en las playas de Paraguay, debido la situación que están pasando sus familiares en Venezuela.  

Los migrantes no se sienten a gusto en donde se encuentran y que no tienen un hogar al que regresar. Con la crisis del país empeorando cada día, Venezuela se ha vuelto irreconocible para muchos. 

La psicóloga Meury Rivero dice en Contrapunto: "La persona queda con la sensación de que no tiene a dónde volver". Los venezolanos no volverán a un país que les ofrece las peores condiciones de vida, por lo que se ven obligados a huir.

inmigrantes-venezuela

A continuación se nombrarán las causas, efectos, y síntomas. 

CausaEfecto

Separación forzada de sus familiares y amigos

Soledad, tristeza

Adaptación a una nueva cultura

Crisis de identidad, falta de seguridad en sí mismo

Miedo al fracaso del proyecto migratorio

Ansiedad, estrés, depresión

Desconocimiento al idioma, diferencias en valores, discriminación racial,  xenofobia o violencia

Aislamiento sociocultural, baja de autoestima, miedo

Síntomas Psicológicos

Los factores más predominantes en el origen del síndrome se concentran en los síntomas psicológicos:

  • Depresión
  • Disociación
  • Estrés
  • Ansiedad

Síntomas Físicos

Existen síntomas físicos de origen psicógeno, tales como:

  • Migrañas
  • Dolores gástricos
  • Insomnio
  • Fatiga

El conjunto de estos ocasiona ciertas conductas como:

  • Descenso de rendimiento
  • Excesivos llantos
  • Consumo de alcohol, drogas o cigarrillos
  • Ludopatía o adicción patológica a juegos de azar (póker, apuestas)
  • Aislamiento

Estos provocan pensamientos suicidas que ponen en riesgo la vida de la persona a la que pueden poner fin si los síntomas no se tratan a tiempo. 

¿Cómo sobrellevarlo?

Es muy importante que aquellos que sufren de todos estos síntomas al migrar de su país se tomen su futura recuperación seriamente, y hagan lo posible por tratar de mejorar su circunstancia. Esto se puede hacer a través de:

  • Ayuda profesional, ya sean consultas con un psicólogo o psiquiatra dependiendo del caso.
  • Actividad física, para mantener el cuerpo activo y drenar emociones.
  • Socializar, rodearse de otros y crear círculos de amistades. A través de las redes sociales se pueden encontrar grupos que comparten la misma nacionalidad y se puede facilitar este proceso.
  • Mantener contacto con seres queridos, para estar cerca del hogar que se extraña a través de ellos. 
  • Aceptar las emociones, no comprimirlas.  
  • Buena alimentación; el cuidado del cuerpo importa tanto como el de la mente. 
  • Practicar técnicas de relajación, como la meditación, ejercicios respiratorios, entre otros. 
  • Optimismo, porque con el esfuerzo, perseverancia y paciencia que lo conlleva ayudará a persistir ante las circunstancias.  

Espero que esta información les haya aportado esperanza y conciencia sobre esta problemática.  

‘ÍTACA’, de Constantino Cavafis 

Cuando te encuentres de camino a Ítaca,
desea que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás,
si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si tu alma no los coloca ante ti.

Desea que sea largo el camino.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con qué alegría, con qué gozo
arribes a puertos nunca antes vistos,
detente en los emporios fenicios,
y adquiere mercancías preciosas,
nácares y corales, ámbar y ébano,
y perfumes sensuales de todo tipo,
cuántos más perfumes sensuales puedas,
ve a ciudades de Egipto, a muchas,
aprende y aprende de los instruidos.

Ten siempre en tu mente a Ítaca.
La llegada allí es tu destino.
Pero no apresures tu viaje en absoluto.
Mejor que dure muchos años,
y ya anciano recales en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.

Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene más que darte.

Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.