Las necesidades raras hacen que estés en artículos como este

Ser buena gente es un arma de doble filo. Por un lado tienes la oportunidad de hacer feliz a alguien en un mundo donde la gente le echa mayonesa a la pizza, y por otro te comprometes a hacer los favores más incómodas/innecesarias de la vida como cuidar una mata de marihuana, ver a alguien probarse hilos (y no dentales) y acompañar a gente random hacerse pruebas de embarazo.

Pero la vida es una, así que hay que aprovechar todas las experiencias que se te crucen en el camino. Nunca sabes qué pueda pasar y mal que bien siempre llegará una redactora intensa a preguntarte por las cosas más raras que has vivido.

Todos ganamos.

A continuación la historias de las personas que le dijeron que sí a la vida.

Y creo que luego se arrepintieron un poco.

“Estaba en casa de una amiga y el ex estaba abajo. Así que ella me dijo que fingiéramos que habíamos tirado. Ella los subió a la casa y salí del cuarto en bóxer. Lo más cómico del asunto es que yo conocía al carajo y él sabía que yo era gay. LMAO!-Héctor.

“Un chamo que trabajaba con mi mamá en Orlando nos pidió un día que si le podíamos cuidar a Susana y dejarla unos días en la maleta del carro hasta que él arreglara unas cosas con el arrendatario de su departamento. Susana era su mata de marihuana” -Camila.

"Mandar una nota de voz prendida a un chamo que me medio gustaba para que me consiguiera unas entradas para ver a La Melodía Perfecta jajajaja. Al parecer él es pana de ellos. Vale acotar que no logré mi objetivo... pero fue muy cómico. Aunque eso fue más bien un favor que yo pedí" -Daniela.  

“No me pasó a mí, pero hay una chama que estudia conmigo que es suuuuuuuper rara y abusadora. Y una vez le pidió a un pana mío que la acompañara a comprar saldo, ella vive lejos pero se llegó por donde vive mi pana y cuando estaba ahí, le dijo que la acompañara a comprar una prueba de embarazo. Mi amigo y que ‘wtf’. Ellos no son amigos ni nada. Luego esa prueba la encontramos en el baño de la universidad” -Geismar.

“Cuidar un arbolito de navidad en la calle” -Manuel.

“Un amigo me pidió el favor de observarlo usar hilos (panties) en fotografías, pues le daba vergüenza con la sociedad pero le hacía sentir excelente usarlas (y no, no es gay ni trans)” -Ariadna.

“Una de mis mejores amigas estaba rascada y tenía puesto un body de esos que se amarran en el entrepierna. Ella estaba un poco borracha entonces tuve que ayudar a abrocharla cada vez que iba al baño porque si no se caía de la pea” -María Teresa.

“Mientras trabajaba manejando un robot llamado beam donde aparece mi cara como si fuera una videollamada, una chica se acercó a pedirme que si me podía grabar mientras decía "prepárate Catalina" porque ella estaba organizando la despedida de soltera de su amiga Catalina y la quería asustar un poco” -Ariana.

Y tú, ¿cuál es el favor más raro que le has hecho a alguien?

Pero lo más importante, ¿valió la pena?