¿De pana existe el hombre feminista?

A mi me parece un mito
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hombrefeminista_thea

Cuando #MeToo tomó vuelo la semana pasada, Guerrilla Feminism publicó algo que no cayó muy bien entre sus seguidores. Era una imagen muy sencilla pidiéndole a los hombres que por favor no invadieran el hashtag. Hay pocas cosas más divertidas un domingo que ver a un montón de feministas peleando en Facebook.

El argumento de la página es que concentrarnos en los ataques sexuales hacia los hombres, solo sirve para, una vez más, desviar la conversación de los ataques a las mujeres, si tanto les importan los ataques a los hombres, ¿por qué solo deciden hablar de ellos cuando queremos enfocarnos en las mujeres? Estas personas que llegan a hablar de los ataques hacia los hombres, solo lo hacen para silenciar a las mujeres y luego siguen con sus vidas para nunca volver a hablar sobre consenso. Según ellos, los hombres deberían tener su propio hashtag.

Entiendo de donde vienen, pero como las otras personas que se quejaron, creo que la cultura de violación nos afecta a todos y si son víctimas hablando, ¿para qué crear otro hashtag? Hasta ahí todo súper bien, casi como un argumento entre adultos.

El problema fue que poco a poco empezaron a aparecer “hombres feministas” para dar argumentos, unos con sentido, otros que parecían sacados de Family Guy o una convención de “personas que creen que Cartman es un modelo a seguir”.

Entre más aparecían más obvio se hizo algo: no confiamos en los “hombres feministas”. Lo veo una y otra vez en “espacios seguros”. Estos tipos que llegan súper confiados hablando de cómo son firmes creyentes del feminismo y hacen que inmediatamente todas los veamos con cara de sospecha, como si fuesen Donald Trump disfrazado de Ryan Gosling. No se ganan el odio gratis. Apenas empiezas a identificarte como feministas y hablar del tema, empiezas a conocer a dos clases de “hombres feministas” que hacen que los demás se vean mal:

El que hace mansplaining sobre el feminismo

Estos llegaron aquí por dos razones: o tienen una novia feminista, o quieren una novia feminista. De cualquier maneras es un hombre más que terminó en peligro por culpa de su pene.

Este es el feminista que leyó el resumen de El Segundo Sexo en un comentario de Yahoo Answers y ahora está listo para explicarle al mundo qué se siente ser una mujer y porqué debemos luchar por nuestros derechos.

Tal vez lo encuentres en algún súpermercado merodeando tipo casual el pasillo de los tampones esperando para recomendarte una marca. Cuando voltees con cara de “ajá… tell me more, bish, te dirá con una confianza increíble en sí mismo que tiene hermanas. La insinuación siendo que como es el único hombre en su familia, es básicamente una mujer más. Si por alguna razón sales con él, te dirá cómo le hacía té de manzanilla a su ex “en esos días”. Cuando quiere discutir sobre consenso contigo no lo hace porque le interese tu opinión sino para que veas lo feminista que es la de él y quieras tener sexo.

En síntesis este es el tipo que se felicita a sí mismo por ser “evolucionado”, y cree ser el redentor de las mujeres quien al poder explicarles lo que realmente significa ser feminista recibirá todo el sexo del mundo. Entirely missing the point.

El que usa el feminismo como una capa de invisibilidad para su misoginia

Hace tiempo salí un par de veces con un feminista self proclaimed. Llamémosle Tender, porque hasta cierto punto, es exactamente lo que Jezebel describe como el Tenderman, ese hombre supuestamente “delicado” que dice “hacer el amor” sin darse cuenta de lo cursi que suena, y además pasa al menos una hora explicándote por qué es “sapiosexual”.

Tender es el típico tipo sensible que pareciera tener un entendimiento exacto de los problemas de las mujeres en una sociedad machista. Tal vez es sospechosamente exacto. Casi clínico. Como si hubiese ensayado sus respuestas muchas veces antes o tenido la misma conversación con otras personas antes de tenerla contigo. Feminismo más como escudo justificador que otra cosa.

Las tres veces que salimos me dio la impresión de que tenía un guión bastante planeado sobre qué es lo adecuado decir cuando sale cierto tema. Cuando se dejaba ser más libre había algo que estoy segura es incapaz de reconocer en sí mismo, misoginia internalizada. Tender está obsesionado con ciertas mujeres. No como cuando estás obsesionado con un ex porque te hizo daño y todavía sientes la necesidad de vengarte. Su obsesión es más sútil y se disfraza de crítica intelectual.

Durante sus conversaciones, usualmente mencionaba a una “amiga” de esa manera pasivo agresiva típica de las personas que esconden todo detrás de la academia y el intelecto. Esas críticas que dicen “oh, yo la respeto, pero es que profesionalmente me parece que no lo está haciendo bien”, y parece tener sentido hasta que la ha mencionado al menos 5 veces en una hora. Cada vez con más y resentimiento, y poco a poco empieza a moverse hasta el terreno personal. Tender no tardó mucho en confesar que en realidad su “amiga” era más como un crush que no le había parado bolas. El tipo vive lanzando puntas en todas las redes sociales sobre cómo ella es terrible, pero claro, “a nivel profesional”. Está completamente ciego al hecho de que jamás ha sido así de crítico o insidioso con ningún hombre a pesar de que muchos en su círculo son menos profesionales que ella. Una vez me habló de destruirla en público.

En fin, toda esta historia con su “amiga”, me hizo reconsiderar la cuarta cita. Obviamente a raíz de eso soy una p*rra inmadura que “no le habló claro desde el principio”. Supongo que una vez que aceptaba ir a una cita con él, estaba obligada a casarme sin importar lo que descubriera después. Muy bonita toda su charla sobre derechos reproductivos e igualdad de género, pero si su respeto a las mujeres solo existe mientras no lo reboten, no es un feminista, es un Nice Guy™ como todos los que se quejan de la “friend zone”.

¿Entonces? ¿No pueden existir?

Pues, el feminismo en las mujeres no debería ser algo inofensivo como “soy feminista porque quiero decidir por mí misma qué tacones usar”, el feminismo en los hombres no debería ser un arma para masturba sus egos/cerebros. En general, no me siento cómoda llamándolos feministas, prefiero reconocerlos como aliados. Es una manera segura de poner distancia entre ellos y un posible mansplaining sobre feminismo 101.