Las peores experiencias de Navidad con la familia - The Amaranta
La receta perfecta para un desastre casi inminente

Una de las razones por las que la gente ama diciembre y por la que otros odian este mes es debido a la familia. Inevitablemente vas a ver a ese tío insoportable o a esos primos que parecen sacados de una película mala de Ashton Kutcher.

Son los perks de terminar un año y empezar otro que tu familia se reúne para actualizarse en tu vida. Es muy posible que te pregunten por el novio con el que acabas de terminar o por la tesis en la que no quieres pensar para nada en los próximos treinta años. Entonces tenemos que aceptar la posibilidad de un desastre gravemente destructivo en las festividades que vienen. Porque así es la familia y las siguientes personas lo saben, y lo sufrieron.

“Tengo un tío que es médico y se cree, nojoda, el cast de Grey’s Anatomy se quedó pendejo. Yo estaba jodiendo con mi mamá que me había rascado. El pana empezó a gritarme la lista de efectos negativos que tiene el alcohol y en mi hígado y me juró que iba a tener una muerte prematura por borracha. Luego se atragantó y me cagué de la risa. Huevón. Quiero que te imagines a un viejo apuntándome con un tenedor con un pedazo de pavo pinchado gritando ‘cirrosis’” -Allison.

“Toda mi familia estaba de viaje y pasé la Navidad solo con mi perrita, que le teme a los fuegos artificiales, ahora cada vez que escucha fuegos artificiales corre a mí cuarto” -Jesús.

“Cuando me dijeron que San Nicolás era mi abuela”- Juan.

“K. B. me dijo en tercer grado que el Niño Jesús era mi mamá. Llegué a la casa descorazonada, hablé con mi nana y me confirmó la noticia. Cuando llegó mi mamá y le conté, nos pusimos a llorar las dos JAJA” -Daniela.

“Fue hace como 3 o 4 años que si un 24 de diciembre. Me metí a bañar 30 minutos antes de que empezaran a llegar mis tíos y eso, entonces andaba medio apurado. Cuando me fui a vestir, la puerta de mi clóset se atoró (ya estaba medio jodida) y tratando de abrir la mierda esa se salió y cayó en mi dedo gordo. Se me volvió mierda la uña, un poco de sangre, le reventé la madre al aire hasta que apareció mi mamá a ver qué había pasado y me trajo una compresa y justo ahí llegaron mis tíos. Entonces estaba yo, solo en toalla tirado en el piso, con un dedo sangrando y poniéndome hielo mientras iban llegando mis tías ladillas a saludar, o eso pensaba yo, porque entro una tía/abuela no sé qué carajo es realmente y lo que hizo fue pedirme la clave del wifi y se fue. No se dio cuenta de la situación en la que estaba. Dije bueh qué carajo es una vieja capaz no se dio cuenta y luego entra mi tía y me hace la misma pregunta sin darse cuenta de que estoy medio desnudo y sangrando” -José Miguel.

¿Estás preparado para Nochebuena y Año Nuevo? Ellos más nunca sabrán qué responder a esa pregunta y es muy posible que ahora yo igual.