Viajemos por el mundo (y universo) con estas historias

*música de Star Wars al fondo*

En una galaxia muy, muy lejana, unos arriesgados y locos viajeros emprendieron un viaje después de seguir el ejemplo inconsciente de la amada Alicia durante su estadía en el País de las Maravillas y la leyenda musical, Bob Marley

Se trata de adolescentes con un sentido de aventura tan económico, que en vez de visitar lugares físicamente deciden hacerlo espiritualmente. Todo esto a través de la famosa marihuana, como bien prometió el título. 

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Por eso, en este #CuéntameMás recopilamos historias de esos viajeros galácticos que vivieron para contarlo:

“Cuando la probé por primera vez, estaba un poco borracha, pero no pensé que me iba a pegar porque tenía tabaco. Pero después de dos minutos, me empecé a reír demasiado. Es increíble lo feliz que me sentía, y literalmente dije que era el astronauta más feliz del mundo y que amaba Júpiter”.–María Corina.

“Estaba con unos amigos de la universidad, que fuman marihuana constantemente. Me invitaron a casa de uno, a tener una "marihuanada". Me pareció raro porque eran las 11:00AM pero me activé al plan. Tomamos un vino ahí todo cochino y compramos una pizza para cuando nos diera hambre. Cuando fumé me reía por todo y fue cool porque escuchamos house y el tiempo pasaba lentísimo”.–Alfredo.

“El único trip que he tenido fue en Estados Unidos. Me comí dos brownies (vale acotar que no sabía que tenían weed). Me supieron amargos, pero nada, pensé que les habían quedado mal o algo. Al rato estando con mis hermanos y sus amigos me empieza a afectar. Pensé que estaba borracha entonces me puse a hablar con una amiga en inglés sobre la política rusa, los marcianos, cosas muy fumadas. Me paré y me fui porque me empecé a asustar, no sabía qué me pasaba. Entonces me metí en un closet porque no quería que los marcianos viniesen por mí. Ah, y me reí por una hora completa. Como estaba nevando (era diciembre), salí sin ningún abrigo a tocarla y después no podía entrar a la casa y me reía también”.–Carmen.

“Una vez lo fumé con mi sacapuntas antes de tener sexo con mi novio. Fue genial, y después me quedé dormida en el estacionamiento”.–Melanie.

“Al tercer jalón ya estaba todo ido. Me dio demasiada hambre y sed pero en la fiesta no había nada, así que cuando llegué a mi casa me comí unos tequeños fríos. Fue súper whoooooaaaa”. –Carlos.

“Estaba con una de mis mejores amigas y nada, nos afectó al mismo tiempo. Le mostré un paso de baile graciosísimo y ella lo empezó a hacer también y nos reímos por diez minutos seguidos. Comimos galleta con queso crema y sabía increíble, sentía cosquillitas en el cuerpo, y después dormí riquísimo”. –Elizabeth.

“En mi época de colegio fumaba mucho, y siempre tenía marihuana en el bulto. La seguía teniendo cuando entré en la universidad, y de camino me encontré con unos policías en una alcabala, de esos que paran a cualquiera. Los vi de distancia y me dio tanto miedo que agarré los cinco gramos que tenía guardados y me los comí. Me tragué todo. No me pararon, pero tenía parcial de estadística. La calculadora no me prendía, y empecé a ver unicornios y todo. Lo peor (o mejor) de todo fue que saqué 18,5”.–Álvaro.

Afortunadamente, como Alicia, el aterrizaje o regreso de todos estos viajes fue exitoso y no hubo daños colaterales. Sin embargo, fieles aventureros, es preferible hacerlo de manera responsable (y legal, aunque sea muy difícil). 

Es mejor con el cinturón puesto, que se traduce a tener a una mejor amiga sobria que no deje que te desvíes al lado oscuro. Además, se puede honrar a esta controversial planta de muchas maneras. Bob Marley literalmente quería darle vida.

Pero el que nos dio vida fue él a través del glorioso reggae que combina con esta experiencia astral. Por eso, para su próximo 'trip' que harán dignamente y seguros, les recomiendo este clásico: