Cuando el feminismo me falló

Historias de feministas en construcción
Author:
Publish date:
Stellar Leuna

Stellar Leuna

Es cierto que en este momento somos mujeres en desarrollo, creando la persona que queremos enseñar al mundo, un proyecto en construcción que toma años mejorar y perfeccionar.

Somos estudiantes, trabajadoras, hijas y hermanas buscando ser la mejor versión de nosotras. Pero sobre todo, creemos en la igualdad de género y en que los mismos derechos y oportunidades deberían aplicar a los dos sexos.

Dicho eso, hay veces en las que nuestras creencias feministas nos han fallado. Pero hey, todo el mundo tiene resbalones. 

Aquí unos cuantos:

“Estaba en mi caballeriza y quería ayudar con el trabajo de mano porque me sentía dura y capaz ese día. Wilmer (el jardinero) intentó convencerme de que no hacía falta pero yo insistí. Me puse a hacer trabajo de finca, y una de las cosas era llevar una carreta con abono (pupú de caballo). Era una subida de tierra y pesaba mucho pero me hice la dura. Resulta que subiendo me resbalé, pegué la cara contra la carretilla, me corté y se me cayó todo el abono encima”. -Sophia, 19. 

“Cada vez que estaciono el carro”. - Estefanía, 18.

“Estaba con unos amigos y uno de ellos le comentó a otro por qué estaba “bebiendo como niña” y salí yo a defender a las mujeres. Uno de ellos se dio cuenta que me molestaba, e inventó una joda donde me decía ‘vete a planchar’ o ‘vete a barrer’. Es un imbécil, pero parte de mí prefiere no haber defendido nada”. - Ana Isabel, 21.

“Estaba hablando con un amigo y me comentó de la serie Breaking Bad, diciéndome que no era de mujeres. Me hice la dura y dije que la veía y que me encantaba. Me preguntó por qué capítulo iba y le dije que por el 14 de la primera temporada.” (La primera temporada solo tiene 7 capítulos). - Gabriela, 19.

“En la universidad, estaba con mis amigos y les dije que sabía montar la patineta. Me dijeron que era muy niña para hacerlo. Comencé a patinar, me fui de culo y me vieron las pantaletas”. - Isabella, 20.

“Yo y un tipo con el que estaba saliendo estábamos en su carro y él me comentó que las mujeres manejaban mal. Le dije que sí manejaba bien y que se lo podía probar. Después del convencimiento me cedió su carro. Estaba confiada, todo iba bien hasta que me empezó a decir “cuidado, cuidado” y vi por el retrovisor a ver si era otro carro que venía. Terminé descuidando el volante, espiché el caucho contra la acera y dañé los amortiguadores (o lo que sea que sea eso). Me senté a llorar dentro del carro de la decepción mientras él movía todo, sacaba las herramientas y llamaba a la grúa. (Mucho feminismo y vaina, me salió el tiro por la culata).” - Gabriella, 19.

“Hace unos años, mis amigos y yo estábamos entrando coleados a una fiesta y mis amigos decidieron entrar trepando la reja del lugar, diciendo que nos ayudarían desde adentro. Decidí que era igual de capaz que ellos, y comencé a trepar. Terminé cayéndome para el otro lado, con el pantalón roto por la mitad mostrando las pantaletas”. - Daniela, 21.

“Acababa de terminar con mi novio y un tipo me invitó a salir a una cena de Navidad con todos sus amigos. Me ofreció servirme los tragos, pero le dije que una mujer sabía servirse sus tragos perfectamente (no sabía hacerlo y todavía no sé). El punto es que terminé pea de bolas y nos tuvimos que ir antes del postre. Merry Christmas… ” - Ainoa, 20. 

¡Aguanten que sí se puede! 

Better luck next time...