Cómo sobrevivir cuando no puedes mandarlos a la mi*rda

Hay familias que son la personificación del ideal Danny Tanner. Se apoyan de una manera sana, son constructivos, y en general, no necesitan para nada leer este artículo porque todos son comunicadores eficientes.

Esto es para los que tenemos familias que harían ver a Charles Manson y su culto como un grupo de gente recatada y juiciosa. Esas en las que ser “oveja negra” significa ser tanto saludable como empático, porque eso te hace extravagante ante tanta disfunción.

La solución ideal es irte de tu casa para poder mantener a ese gente a distancia con límites sanos que trazas tú mismo. Pero hay dos problemas con eso: 1) No todo el mundo tiene las herramientas (es decir, el dinero) para poder irse a vivir solo antes de que su familia lo vuelva una mina de oro para cualquier psicólogo del mundo. 2) La sociedad está negada a aceptar la posibilidad de que existen casos en los que divorciarte de tu familia, o parientes en específicos, es la mejor solución para tu bienestar personal. Pero independientemente de lo que la gente piense, ser miembro de una familia no te da inmunidad para ser un mamag*evo. Por eso tienes que tomar medidas cuando las cosas empiezan a ponerse insoportables:

Ponle límites

Dile a alguien que no quieres tener a tu hermana narcisista en tu vida más nunca e inmediatamente te asaltarán con “pero una hermana es para toda la vida”, “el amor de familia es para siempre”, “no puedes ser tan rencorosa”.

Es difícil hacer que un tercero entienda que un familiar te está jodiendo el autoestima y por eso quieres ponerle límites, pero es exactamente lo que tienes que hacer desde un principio.

Si hay temas que no quieres que tu familia toque (como tu peso, cómo te arreglas, tu trabajo), dilo claramente y explícales por qué. Lo mínimo que pueden hacer es respetar lo que estás diciendo.

Ponte límites

Cuando no te sirva ponerle límites a tus familiares, póntelos a ti. Practica desincorporarte de las dinámicas que te hacen daño, bien sea desligándote emocionalmente, restringiendo la información que compartes o disminuyendo la cantidad de tiempo que pasas en ese ambiente.

Tu objetivo es cuidar de ti y mantenerte a salvo.

Sé 10 veces más racional que el ser humano promedio

Cuando te estén diciendo que estás horrible o que eres un inútil, cálmate, respira y analiza de dónde viene el comentario. En vez de dejarte llevar por lo que te están diciendo, tómatelo de una manera racional y entiende que porque alguien sea parte de tu familia su opinión no se vuelve una verdad absoluta.

Lo importante es que por lo menos tengas a alguien de tu lado, así tengas que ser tú mismo. Así que si estás en esta situación, bájale dos a cualquier clase de negative self talk, y empieza a construir tu autoestima con cuidado y fuerza.