“Uh, es que hoy es luna llena, no debí haber salido”

Personalmente creo que nadie debería malgastar ni un segundo en algo que claramente no va para ningún lado, pero entiendo que hay normas sociales, hay que ser amable y no todo es tan blanco y negro. Aunque hay citas en las que sí deberías pararte, lanzarle un trago en la cara e irte dramáticamente, otras deberías tomártelas con más calma. No siempre es tan fácil decidir o incluso saber qué hacer:

Cuando el tipo se emborracha antes de que empiece: escapa furtivamente.

Hay gente para la que por alguna razón es súper cool llegar borracho a una cita o por lo menos lo suficientemente prendido como para que a la segunda birra, esté borracho. El problema con esto, es que una persona borracha puede ser fastidiosa, agresiva, molesta o una combinación de los tres y no se da cuenta.

Tener una cita con la reencarnación de Amy Winehouse es lo peor, y más si tú estás sobria. Como no sabes qué clase de borracho es, lo mejor es escapar furtivamente para evitar una escena. Finge una llamada de emergencia y mientras estés teniéndola, llama al taxi. Regresa a tu cita solo para informarle que tienes que irte inmediatamente.

Cuando te das cuenta de que es un imbécil: escapa con refuerzos.

Es decir, es un patán total. Tiene 15 minutos hablando de cómo todas sus exes son unas locas, como tú eres distintas a las otras mujeres porque no te ves nada dramática, y de que no entiende porqué dicen que Weinstein es un violador si todas esas mujeres tiraron con él sin que les pusieran una pistola a la cabeza.

Por tu seguridad, llama a alguien que pueda pasar por ti. Si realmente quieres no volver a verlo, puedes fingir ser parte de un culto. Una vez estaba en una cita horrible y uno de mis mejores amigos apareció fingiendo ser mi hermano mayor y con cara de que iban a golpearme cuando regresara a casa. Dije algo vago como “oh, es que hoy es luna llena, no debí haber salido”. Y me fui. Otra vez, otro amigo fingió ser mi novio descubriéndome en una cita, obviamente pude salir rápidamente y el imbécil no intentó hacer que me quedara.

Cuando no son compatibles pero es inocuo: es buen momento para aprender a meditar.

Si no estás en riesgo pero tampoco estás pasándola demasiado bien, practica tus habilidades como talk show host y tal como un programa de entrevistas, despídete a los 30 minutos y sigue con tu vida.