Que duele la vida, por ejemplo

Todas soñamos con tener la oreja de Chiara Ferragni. Bueno, quizás no todas. Pero toda la ropa sí, y no se discute.

Y como yo sí soy de esa población que idolatra su oreja, al igual que la de Zoë Kravitz, fui con mi mejor amiga a convertir nuestra oreja en lo más parecido a un colador. Aunque nos atacó el pánico cuando vimos la aguja a lo The Parent Trap, fuimos decididas a morir primero, antes que cambiar de parecer.

Oriana se abrió el segundo más el upper lobe piercing, y yo dos seguidos en el upper lobe. Lo único que nos advirtieron es que dolería, obvio. En especial el cartílago, pero tampoco algo del otro mundo.

Ojo, esta advertencia venía de un hombre de unos sesenta y pico de años, con túneles y piercings en todos lados, además de tener toda la cabeza tatuada. Algo nos decía que su umbral del dolor no era de fiar, pero ya había poco o nada que hacer.

En efecto: dolió. Pero lo peor fue cuando pasan el zarcillo, lo cual es lo más parecido a un túnel en cuanto al grosor. Nos mandaron a ponernos agua con sal, curarlo y a evitar jalarlo al peinarnos. En unos meses el cuerpo se acostumbraría y se iría curando.

Pero, la experiencia nos fue enseñando cosas que nadie nos dijo que podían pasar:

Por mucho tiempo no podrás dormir del lado de la oreja que elegiste para perforarte .

Todo el mundo, por alguna u otra razón, te pegará o te tocará en la oreja sin querer, y llorarás públicamente del dolor.

No se cura después de tres meses. De hecho, no se cura después de seis meses.

Pasos para curar piercings

Pasos para curar piercings

No importa el tiempo que pase, siempre te dolerá como el primer día.

Si te quitas el zarcillo por menos de cinco horas: puede cerrarse.

A veces se cierra la última parte del nuevo hueco, por lo que tendrás que hacerte presión con el zarcillo para que no se te cierre del todo.

Pueden salirte queloides e infecciones feas y dolorosas.

Querrás quitártelos todos los días, pero al pensar en el tiempo y dolor invertido, terminarás por no hacerlo.

Honestamente, no comparto estas vivencias con ánimos de asustar a los que quieren abrirse piercings, más bien, todo lo contrario. Solo les doy un heads up para que se preparen mentalmente. Lo que viene no es fácil, pero se ve cool y vale la pena intentarlo.

Ah, y que Chiara y Zoe siempre sirvan de inspo y motivación siempre.

Chiara Ferragni

Chiara Ferragni