Porque no todo es rumba, chucherías y disfraces

Hoy, siendo 31 de octubre, día de las brujas, el mundo entero se tiñe de naranja y negro para conmemorar lo más tenebroso, y excusar el diabetes de los niños por tanto caramelo. Siendo pequeños nuestras madres nos disfrazaban de cualquier cosa que diera miedo para que diéramos vueltas por el edificio pidiendo chucherías. Ahora de grandes, hacemos fiestas de disfraces y en vez de azúcar, aparece el alcohol para disfrutar de la noche.

Tengas la edad que tengas, el Halloween es una de las fiestas más divertidas del año sin importar el país o ciudad donde lo celebres. Ahora, si vives en la Venezuela del siglo XXI, revolucionaria y socialista, no todo es azúcar, rumba y disfraces; razón por la que decidimos hacer un listado de las cosas a las que sí hay que tenerle miedo en Halloween, en este país.

  • La Avenida Libertador en horas de la noche: porque pueden aparecer hombres disfrazados de mujeres con aspecto tenebroso, buscando trabajo.
  • Al presidente: porque es gordo, habla mal inglés y tiene bigote.
  • A la Cota Mil a cualquier hora del día: porque si pasas a menos de cien kilómetros por hora, es probable que en segundos termines con solo el volante de tu carro.
  • A una alcabala del SEBIN: porque los fusiles suelen ser más largos que los funcionarios.
  • A los restaurantes chinos: porque la escasez de perros callejeros tiene que tener una causa.
  • A la cárcel de Tocorón: porque una discoteca más presos no puede ser buena combinación.
  • A Norkys Batista: porque no tiene el mejor léxico que se diga.
  • A las carreteras de noche: porque la luna llena de Halloween es lo único que te alumbrará la vía.
  • A tu mamá cuando llegaste de la fiesta a las 8:00 AM: porque si antes de salir tu disfraz no daba miedo, ahora das miedo y asco de la pea que cargabas.
  • Al celular de tu novio: porque es raro que “Francisco Mecánico” lo llame un sábado a las 4:00 AM.

¡Happy Halloween!