Según mi abuela, esto es lo que debería estar haciendo a mi edad

En su infinita y a veces random sabiduría.
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Sasha Bograd

Sasha Bograd

Hace como dos domingos, fui a casa de mi abuela como era costumbre en cada evento familiar importante. Pues cuando mi abuela dejó de ir a rumbas, la rumba comenzó a ir donde ella.

Siempre me ha gustado chismear con ella, porque en realidad no hablamos sino que parloteamos como si fuésemos dos quinceañeras en una fiesta. La pobre se escandalizó cuando se enteró que me empaté con un chamo con tatuajes y además se la pasó agarrándome del brazo para decirme que debería estar comiendo más, cosa que no me molesta para nada porque es la excusa perfecta para que ella me alimente.

Sin embargo, la última vez que fui para allá no pude evitar consultar en su bola de cristal mi destino o mejor dicho, cómo hacer para no c*garla en ciertas cosas en mi futuro.

Ya estoy en mis veintes y mi crisis existencial no es chiste.

Entonces, ella se preparó para hacer lo que también tantos años la han enseñado: dar consejos raros.

Usar loción para las manos a cada rato

Según mi abuela, una persona puede saber tu edad de acuerdo al aspecto de tus manos, y si aplicas loción con frecuencia evitarás esas arrugas feas que les ves a sus amigas del condominio.

“Una mujer es sus manos”, me dijo después de regañarme por comerme las cutículas.

Tomar té verde TODOS los días

Y también mucha agua, pues mi abuela comenzó a confiar en el té verde ya a los cincuenta años y me dijo que gracias a él es que ella no tiene problemas estomacales y que su piel todavía se ve brillante. Solo se arrepintió de no haberlo bebido antes, así que me dijo que empezara ya. Pero con las marcas chinas, no las que tienen demasiados químicos locos.

Usar siempre las escaleras

Si no hago ejercicio, lo mínimo que debería hacer es usar las escaleras siempre en lugar del ascensor. Ella todavía lo hace y me regaña cuando, como floja que soy, prefiero irme por el medio menos tedioso. Supuestamente ese fue el secreto de Ingrid Bergman.

Aprender una palabra nueva en el diccionario todos los días

No es mentira que de vez en cuando se me saliera una grosería, así que mi abuela me dijo que además de sus manos, una mujer es su vocabulario y me dijo que me aprendiera una palabra que no conociera del diccionario todos los días y la usara a lo largo del día.

Este fue el tip que más me gustó para ser honesta.

Aprender de una vez por todas a bailar salsa

Siempre fui una estatua viviente cuando me sacaban a bailar, y mi abuela siempre le dijo a mi mamá que me enseñara bien pero ella era demasiado impaciente con mis dos pies izquierdos.

Así que me dijo que usara eso de “Llutú” para aprender, porque según ella nadie me va a querer invitar a una fiesta si no sé bailar.

Y este fue el tip que menos me gustó.

Comprar almohadas de satén

Supuestamente son mejores que las de algodón porque no se me marcan en la cara y no absorben las grasas del cabello, después entendí que era porque evitaban las arrugas.

Pero viendo cuánto deben costar, espero que también eviten el cáncer y los fuckboys.

Aprender algún deporte de defensa propia

“Las cosas no son iguales y ya la gente falta el respeto a cada rato a las niñas en la calle. Aprende a repartir quietos para que no te fastidien” dijo completamente paranoica como mi mamá. Porque las dos piensan que por usar short o vestido me estoy exponiendo a un posible secuestro, lo que me dio un poco de pánico así que pienso averiguar el precio de unas clases esta semana.

Después de todos estos consejos, le hice un café y comimos cada una un pedazo de torta de naranja que había hecho. Pretendo seguir cada uno de estos consejos porque confío más en mi abuela Esther que en mi horóscopo o incluso mi mamá, porque ella es esa amiga que todo lo sabe, que te jala una oreja cuando es necesario y luego te alimenta con todo el cariño del mundo.

Tratataré de cumplir con todo, excepto con lo de bailar salsa, eso lo veo demasiado lejano para mí.

¿Qué consejos te da tú abuela?